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Triángulo de Amor Bizarro – Triángulo de Amor Bizarro

“Odiamos cuando la gente decía que todo lo que podíamos hacer era ruido con guitarras” decía Jim Reid (The Jesus and Mary Chain) tras diez años de aquel revolucionario Psychocandy (Blanco y Negro/Warner Bros., 1985).

El riesgo, la urgencia, la violencia que desprenden el uso del noise, el feedback o del reverb son algunas de las armas que han escogido el trío gallego Triángulo de Amor Bizarro para éste su homónimo debut en su primera incursión discográfica, a cargo de Mushroom Pillow. Si crees que el blues-rock de los 60´s y 70´s ya ha sido suficientemente exprimido a cargo del panorama musical español, te llevarás una grata sorpresa con este trío tan aguerrido. En su debut recogen tanto ese white noise de aquella maravillosa aureola sonora que fue Loveless (Sire, 1991) de My Bloody Valentine como la distorsión etérea a lo Jesus and Mary Chain, aportando como común denominador un ritmo y una actitud mucho más fiera, más directa.

El acelerador se pisa desde el primer segundo con el guitarrero single El ritmo de la bala, presentando la velocidad como seña de identidad, tanto a través del ritmo como mediante el epiléptico rasgado de las guitarras (The Velvet Underground). Con un carácter más crudo se presentan la sugestiva Crimen: cómo ocurre y cómo remediarlo (con el estribillo más peligroso del indie actual: “Llevar navaja siempre es conveniente”), así como ¿Quiénes son los curanderos?, con cierto déjà vu a los Sonic Youth más veloces de finales de los 80. Cambiando la cara, presentan su lado más agradable con la preciosa El fantasma de la Transición y Para los seres atados, con unos arreglos a lo Loveless que les proporcionan adicción y, sobre todo, mucha belleza. Y quizá uno de los momentos álgidos del álbum sea la canción que más se aleja de la personalidad del disco, Estrella azul de España, donde se mezclan una batería que parece acompañar a una procesión más que a una banda de rock y una simple guitarra que marca el fraseo del cantante, creando un ambiente desolador que acaba en un apabullante clímax de feedback y distorsión mientras se oye “El mundo libre quiere ya un incendio / el mundo siempre apuesta por el fuego”.

Ante esta actitud tan directa, se obvia la duración del disco (una media hora), lo cual facilita la asimilación del sonido TAB. Para pulir el resultado final, han contado en la producción con Carlos Hernández (Los Planetas, Mercromina, Standard, etc.) y con la colaboración de Joaquín Pascual (Surfin Bichos, Mercromina, Travolta). Si El Columpio Asesino te pareció que exhibía un sonido violento en sus momentos más machacones, este Triángulo de Amor Bizarro (Mushroom Pillow, 2007) te descubrirá el sonido más killer del indie español actual. Excesos y obsesiones que podrán degustarse en la próxima gira de los gallegos a lo largo de nuestro país.

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