Los discos de la semana

La semana arranca con Any River de Styrofoam Winos (Dear Life Records), el tercer álbum del trío de Nashville formado por Lou Turner, Trevor Nikrant y Joe Kenkel —tres trabajadores de JJ’s Market que se convirtieron en banda intercambiando instrumentos y voces en sesiones de jam y poesía de borrado, con la bendición de Bonnie Prince Billy y MJ Lenderman como avales—. Grabado en Louisville con su compañero de la Roadhouse Band Jim Marlowe, el disco despliega un folk rock en constante metamorfosis que transita en distintos momentos por Neil Young, Pavement, Courtney Barnett o Yo La Tengo. Acompaña Breach de harper (Good Sound), el debut de la banda de Detroit liderada por la vocalista del mismo nombre, registrado en una sala de órgano en Ann Arbor y producido por West: nueve canciones que funden shoegaze orquestal de cámara con fuzz rock melancólico de corte noventero, con una personalidad sonora propia que trasciende la cita. Completa el bloque Screaming Crying Laughing Sighing de Sister Gemini (Hand in Hive), el debut del proyecto de Los Ángeles liderado por Remy Jean, que traza nueve canciones de indie rock introspectivo con arreglos de dream-gaze y post-punk fuzzy que beben de la escritura más melancólica de los noventa.
Emerge con fuerza Songs From A Valley Girl de Jordan Patterson (Secretly Canadian), primer ep de la productora y compositora californiana que lleva varios años trabajando en los márgenes del R&B alternativo de Los Ángeles: electrónica de cámara, producción introspectiva y una voz todavía en proceso de definición pero con un criterio estético ya reconocible. Convoca una de las combinaciones más singulares de la semana Fancy Weapon de Fancy Weapon (Chapter Music), que reúne a Claire Birchall, a Mick Turner —guitarrista de The Dirty Three— y a Joel Silbersher —fundador de Hoss— en un disco de canciones de cámara y folk experimental grabado en Melbourne que suena exactamente tan fuera de lugar y tan necesario como sugiere la combinación de nombres. Se suma Boxing The Compass de Haircut 100 (Absolute Label Services), el segundo álbum en más de cuatro décadas de la banda londinense de Nick Heyward, Les Nemes, Graham Jones y Blair Cunningham: el pop sofisticado con deudas al funk, el jazz y el new wave que los situó entre los nombres más frescos del pop británico de 1982 regresa aquí con una energía sorprendente, los metales soplando a pleno rendimiento y Heyward demostrando que su timbre vocal no ha cedido un ápice con los años.
Ocupa un lugar inevitable Dream Me A Dream de Tucker Zimmerman (Big Potato Records), el álbum póstumo del veterano cantautor californiano afincado en Lieja, que falleció junto a su esposa Marie-Claire a principios de año en el incendio de su hogar. El disco, completado en 2025 con el productor Nick Holton y con la participación de la folklorista Jackie Oates y de la propia Marie-Claire, combina banjo, violín y órgano con sintetizadores Moog, piano procesado y ambientes analógicos en lo que supone una expansión notable de su universo sonoro respecto a trabajos anteriores, incluida la reciente colaboración con Big Thief. Suma FREE de Terry Presume (independiente), el álbum del artista haitiano-estadounidense de Miami que opera en los márgenes del rap alternativo con producción minimalista y textos de consciencia más próximos a la tradición del spoken word que a las convenciones del género. Y se anota HOWL de Lee Lewis (independiente), artista estadounidense de soul originario de Los Ángeles cuyo nuevo ep despliega una energía directa que recuerdan al sonido clásico de Filadelfia y una clara influencia del subgénero Quiet Storm.
Merece especial atención Residue de Yea-Ming and The Rumours (Ever/Never), el cuarto álbum del grupo de la Bahía de San Francisco liderado por Yea-Ming, cuya voz de ecos Nico y su escritura introspectiva exploran la calma después de la tormenta, el examen de la realidad tras un período de cambio y transición que ya anticipaba I Can’t Have It All de 2024. Irrumpe con personalidad propia Mirage de Trabants (International Fuzz Society), el proyecto de Portland liderado por el compositor y guitarrista Eric Penna que cierra con este disco su trilogía psicodélica iniciada con Freakout en 2015: surf rock instrumental, garage, jazz de crimen, exotica, percusión latina y soul de Memphis conviven en un álbum de formación cambiante concebido como música de carretera. Completa este bloque Dancefloor Erotica de Dagny (Little Daggers Records), el cuarto álbum de la noruega Dagny Sandvik, una de las compositoras escandinavas de pop de estadio más constantes de los últimos años, que ratifica su dominio del gancho sin complejos, y Can’t Kill Bill de French The Kid (Dropout ltd), el último álbum del rapero nacido en Essex que reúne quince canciones en homenaje a su hermano mayor fallecido.
Reclama atención Terrestrials de Pond (Spinning Top), el noveno álbum de los australianos de Perth, satélite inevitable de la órbita de Kevin Parker pero con una identidad propia que lleva quince años afinándose entre el psych-rock expansivo y unas líricas que oscilan entre la euforia y la paranoia. Apunta alto Quantum Entanglement de Dreamer Isioma (Fashionably Early Records), el quinto álbum del cantante y productor nigeriano-estadounidense criado entre Lagos y Chicago, un trabajo de R&B alternativo y neo-soul que convierte la supervivencia emocional en cosmología personal: el amor como fuerza que une puntos distantes del universo, la autodestrucción como reverso de la devoción. Se incorpora Safe To Be _ de noxz (independiente), proyecto de R&B contemporáneo y lo-fi del artista y productor británico marcado por una atmósfera nocturna e introspectiva y por transiciones continuas entre temas que construyen una experiencia de escucha unitaria. Y se añade Are We Having Fun? de Getdown Services (Breakfast Records), el segundo álbum del dúo de Minehead formado por Ben Sadler y Josh Law, afincados en Bristol, que practica una variante muy personal del dance-punk y la mutant disco con un lirismo de crítica social y humor ácido sobre la vida cotidiana británica que los ha convertido en uno de los proyectos más originales de la escena independiente del Reino Unido.
Irrumpe L’École de la Nuit de Gilb’r (Versatile Records), el último trabajo del productor parisino Gilberto Bernardes Moreira, cofundador del sello Versatile y figura central de la escena electrónica francesa desde los años noventa. Despunta Half Truth de Ismay (Fossil), el proyecto folk y americana de la cantautora californiana Avery Hellman, criada entre bastidores del festival Hardly Strictly Bluegrass de su abuelo. Apuesta con convicción Paycheque de Paycheque (Howlin’ Banana), debut del cuarteto francés de indie-rock angloparlante con herencia post-punk manchesteriana y cierta ironía gala que lo separa del pelotón. Reivindica su lugar The Story of Michael and Tanya de The War And Treaty (Fantasy), el álbum del matrimonio Michael y Tanya Trotter, dúo de Tennessee que combina soul, gospel y americana con una intensidad vocal que acerca cada disco más a un oficio religioso que a un ejercicio de entretenimiento. Confirma ambiciones Songs for Young Lovers de Johnny Orlando (Position Music), el viraje hacia el pop adulto del cantante canadiense, con producción pulida y crecientes aspiraciones en su segunda entrega. También Crackled Grounds de Georgian (Last Night From Glasgow), el debut del quinteto británico formado por Georgia McKiernan a la voz y guitarra, James Poole, James Polglase, Connor Alder y Harry George, que aúna pop de los sesenta, country, folk y shoegaze. Persevera con la misma paciencia de siempre The Landfill de Fruit Bats (Merge Records), el regreso de Eric D. Johnson con un disco de indie-folk de Illinois que sostiene su melancolía contenida durante toda la duración sin apenas altibajos.
Señalamos también Prologue de Laurent Bardainne y Melissa Weikart (Heavenly Sweetnes), EP que reúne al saxofonista, tecladista y compositor francés y la vocalista estadounidense, a quien Bardainne describe como una virtuosa del jazz que no aprecia las etiquetas y que se mueve con igual comodidad entre el free jazz, el indie y el UK garage, y I Don’t Know Who Needs To Hear This Right Now But They Are Never Coming Back and You Will Die Alone del músico de Hamilton, Ontario BA Johnston (Christian Johnston), cuyo lo-fi casero y sentido del humor vitriólico llevan más de una década resistiendo toda clasificación razonable. Cierra Why The Lights Flicker de Telescreens (+1 records), el tercer álbum del grupo de rock alternativo, una obra de veinte canciones que reivindica el sonido de guitarras de la escena de Nueva York con una ambición notable.
Además, adelantos de 1010benja, Alexis Taylor y Mike Simonetti, Arab Strap, Baby Rose, Bruno Berle, Bunchy’s Big Score, Charlotte OC, Cherry Cheeks, Chill O’Connor, Club 8, Clutter, Cold Court, D’Leesa, Diana Pinkham, Dinah, Dro Kenji, Ea Othilde, Eels, Elanor Moss, Emei, Fetch Tiger, Flinn, FM Attack, Gently Tender, Gizmo, Glass Eden, goodnight darling, henry Grant, Hurry, Inner Wave, Interpol, Jack White, Jacks Haupt, Jaid, Johnny Marr,Julia Jacklin, KennyHoopla y Albert Hammond Jr., Lip Lift, Mallory Hawk, MancUnion, Marci, Masego, mary in the junkyard, Minuit Phosphène, Moon Construction Kit, Moonwards, Morabeza Tobacco, Münechild,Night Tapes, Pellegrino, Piu, RIBS, Suede, , The Fall, Tommaso Paradiso, Two Shell, Ty Segall, Ultra Lights, Us3, Vampire Valentine, Welcomer, Whoop, YONAH, entre otros. Y sonido nacional con Aiko el grupo, Amor Líquido, Anni B Sweet, Asesinato en Moscú, Buscataras, The Crab Apples, ENTIDAD EMISORA, Evripidis and His Tragedies, Gara Durán, La Paloma, La Perfecta Moment, Mi Lado Rebelde Soleado, Mizmaya, Pequeño Mal, piti y me voy, Ramona Flores o Rizos 1000.







