Fallece Clive Davies

El ejecutivo que llevó a Columbia, Arista y J Records a la cima del negocio discográfico ha fallecido a los 94 años.
Graduado magna cum laude en la Universidad de Nueva York y posteriormente en Harvard Law School, entró en la industria musical por la puerta de los departamentos jurídicos. En 1967 fue nombrado presidente de Columbia Records, y ese mismo año el Festival de Pop de Monterrey le reveló el poder transformador del rock. Columbia era entonces una discográfica especializada en bandas sonoras y artistas como Tony Bennett, prácticamente ajena al rock. Lo que Davis vio aquella tarde cambió su vida entera. En sus propias palabras: «Aunque había empezado a tomar algunas decisiones creativas en Columbia, no tenía ni idea de que realmente me dedicaría a fichar artistas. Era consciente de mi falta de formación musical. Pero la oportunidad conspiró con la necesidad en Monterrey. Ver actuar a Janis Joplin fue una de las mayores experiencias musicales de mi vida».A partir de entonces fichó personalmente a Janis Joplin, Carlos Santana, Bruce Springsteen, Billy Joel y Aerosmith, entre muchos otros, consolidando a Columbia como un sello con presencia dominante en el rock, el soul, el jazz y el pop simultáneamente.
Davis escuchó a un joven Bruce Springsteen y le dijo algo que muy pocos ejecutivos habrían tenido el valor de decirle a un artista recién fichado: que ninguna de las canciones tenía potencial radiofónico. Springsteen salió de aquella reunión hundido, pero esa misma noche escribió Blinded by the Light y Spirit in the Night. Décadas después, sigue dando las gracias públicamente a Davis por aquella dosis de amor duro. Davis firmó con Patti Smith en 1975 y ese mismo año se publicó Horses, uno de los álbumes más influyentes de la historia del rock. La apuesta tuvo además su recompensa comercial: en 1978 Smith logró un hit improbable con Because the Night, coescrita con el propio Springsteen, cerrando así un círculo perfecto entre dos de sus grandes artistas.
Despedido de Columbia en 1973 en medio de una polémica acusación de malversación de fondos —de la que sería en gran medida exonerado—, Davis fundó Arista Records en 1974 junto a Columbia Pictures, comenzando con el éxito inmediato de Barry Manilow. Lou Reed llegó a Arista en 1976 en una de las operaciones de rescate más llamativas de Davis: el músico venía de publicar Metal Machine Music en RCA, un disco de ruido industrial que la propia discográfica devolvió masivamente a las tiendas, y estaba al borde de la quiebra. Davis le salvó económicamente y le dio un nuevo hogar. Su primer álbum para el sello, Rock and Roll Heart, no fue un gran éxito, pero el siguiente, Street Hassle (1978), supuso una ruptura tecnológica al ser el primer disco pop lanzado comercialmente en formato binaural.
En Arista Davis construiría su legado más duradero: en 1983 fichó a Whitney Houston, a quien moldeó desde sus diecinueve años hasta convertirla en una de las artistas más vendidas de las décadas de 1980 y 1990, y a finales de los noventa orquestó el regreso apoteósico de Carlos Santana con Supernatural (1999), álbum que encabezó listas en todo el mundo y ganó ocho premios Grammy. Aretha Franklin firmó con Arista en 1980, tras el fin de su larga etapa en Atlantic, y lo que vino después fue uno de los grandes rescates de la historia discográfica. Davis la guió a través de lo que parecía un bache irreversible en su carrera, logrando que volviera a las listas de éxitos con Jump to It (1982) y Freeway of Love (1985). Aretha nunca había oído hablar de George Michael cuando Davis le propuso el dueto. Grabaron I Knew You Were Waiting (for Me), que llegó al número uno en todo el mundo en 1987. La relación de Davis con Annie Lennox y Dave Stewart , más conocidos como Eurythmics, fue más tardía. El dúo había publicado sus grandes álbumes de los ochenta en RCA, incluyendo Sweet Dreams (Are Made of This) y Touch, pero fue para su último disco antes de la primera separación, We Too Are One (1989), cuando se pasaron a Arista. Tras ser incluido en el Rock and Roll Hall of Fame en el año 2000, Davis finalmente fundó J Records, sello desde el que lanzó las carreras de Alicia Keys, Jennifer Hudson y Kelly Clarkson.