Los discos de la semana

Entre las novedades discográficas que destacamos esta semana, el recorrido arranca con Somewhere Good (World of Echo) de la Tara Clerkin Trio, el primer álbum largo del trío de Bristol surgido de la escena experimental de la ciudad: ocho cortes que transitan entre el jazz-folk, el avant-pop, el trip-hop y el dub reggae, con la voz y la visión de Tara Clerkin guiando un universo de composiciones que abordan la derrota, la enfermedad, el desarraigo y la gentrificación. En una onda muy distinta, The Embassy de Parlour Magic (independiente) es el tercer álbum del proyecto neoyorquino formado por Bailey Kislak, Luc Bokor-Smith y Fab Dupont, producido por el propio trío: un disco sobre la desorientación y la disolución que habla el lenguaje de las líneas rotas y las transmisiones de radio difusas desde algún futuro-pasado lejano. También merece atención Radiant Reflections (YbtManagement) de Ephraim, el cuarto álbum del cantante y productor de R&B y soul gospel que combina groove contemporáneo, baladas intimistas y un acento espiritual que recorre los dieciséis cortes del disco con la colaboración del vocalista Zamar.
Desde Brooklyn llega Summer of the Cow (YEBO) de Miniature Tigers, el nuevo trabajo del cuarteto de indie pop y synth-pop liderado por el compositor Charlie Brand, que lleva dos décadas destilando la herencia del power pop barroco y la new wave ochentera con una frescura que rara vez abandona. Roses (Captured Tracks) de Widowspeak es el séptimo álbum del dúo neoyorquino formado por Molly Hamilton y Robert Earl Thomas, grabado en la isla griega de Hidra: diez canciones de dream pop, americana y shoegaze pausado que exploran la cotidianidad del amor y la codependencia a través de un filtro cálido y literario. También merece mención I Built You A Tower (Anti-) de Death Cab for Cutie, el undécimo álbum del quinteto de Bellingham, Washington, y el primero en más de veinticinco años en sello independiente: producido por John Congleton en tres semanas y escrito por Ben Gibbard mientras su matrimonio se deshacía, es su trabajo más urgente y directo en dos décadas.
No olvidamos Neon Summer Skin (Thirty Tigers) de Bedouine, el cuarto álbum de la compositora siria-estadounidense Azniv Korkejian afincada en Los Ángeles, coproducido con Gus Seyffert y con la colaboración de Jonathan Rado y los hermanos D’Addario de The Lemon Twigs: una reflexión sobre el fin de la infancia, el desplazamiento y el peso de la diáspora nacida de una visita a su familia en Arabia Saudí. Desde Mali llega MASSA (NØ FØRMAT!) de Fatoumata Diawara, el disco más personal de la cantante y guitarrista maliense afincada en Italia, producido junto a Matthieu Chedid (-M-): doce cortes que exploran la maternidad, la fe, la memoria y la resiliencia, con un tributo emotivo a su padre fallecido, reafirmando su posición como una de las voces más vitales de la música africana contemporánea.
Destacamos especialmente Coin-O-Matic (ATO Records) de Deer Tick, el noveno álbum del cuarteto de Providence, Rhode Island, liderado por John McCauley: un disco arraigado en la historia sórdida de su ciudad natal que toma el nombre del cuartel general de la familia criminal Patriarca, y mezcla americana de raíces y rock clásico en canciones sobre desesperación, redención y el orgullo irlandés-católico de crecer en el estado más pequeño de los Estados Unidos. Además, An Eraser and a Maze (Glacial Pace) de Modest Mouse es el octavo álbum del grupo de Portland liderado por Isaac Brock, el primero en sello independiente en más de veinticinco años: quince cortes de indie rock neopsicodélico que oscilan entre la rabia y la gratitud, con Janet Weiss de Sleater-Kinney entre los colaboradores. En una onda radicalmente distinta, Fantasia (Sub Pop) de SLIFT es el cuarto álbum del trío de rock psicodélico pesado de Toulouse, producido en Bruselas y mezclado por Kurt Ballou: ocho cortes de space rock, stoner y post-punk que confrontan la xenofobia y la hipocresía política sin desperdiciar ni un segundo, el trabajo más conciso y contundente de su carrera.
Ruin Everything (Chimp Limbs) de Les Big Byrd es el quinto álbum de los pioneros del rock psicodélico estocolmés liderados por Jocke Åhlund, que tras el experimentalismo instrumental de su anterior entrega regresan a un formato centrado en la canción: krautrock, psych y space rock con destellos distópicos a la altura de sus mejores momentos. Doctrine of Love (Daptone) de Jalen Ngonda es el segundo álbum del cantante nacido en Maryland y afincado en Londres que declara no escuchar nada grabado después de 1972: diez canciones de soul clásico con ecos de Marvin Gaye y Smokey Robinson, arreglos de cuerda y coros gospel coproducidas por Vincent Chiarito y Michael Buckley. También merece atención Butterfly in a Landslide (Hardly Art) de Hot Flash Heat Wave, el nuevo álbum del cuarteto de San Francisco que mezcla pop psicodélico, indie rock y shoegaze en lo que representa su propuesta más ambiciosa hasta la fecha. Lithic (Object Music) de Laura Misch es el segundo álbum de la saxofonista, cantante y productora londinense: electrónica orgánica, jazz contemporáneo y R&B de cámara que amplían el territorio de un debut ya aclamado. NATURE IS HEALING de horsegiirL (Republic Records) es el debut de la cantante y productora de Brooklyn con su mezcla de hyperpop, country y lo-fi. Eyes Full (Pyroclastic Records) de Zoh Amba es el nuevo álbum de la saxofonista tenor de Memphis, discípula de Pharoah Sanders: jazz espiritual y avant-garde de una intensidad extraordinaria. Y el recorrido cierra con Cotton (Def Jam) de Vince Staples, el nuevo álbum del rapero de Long Beach, California, fiel a su propuesta de hip-hop minimalista, oscuro y cinematográfico.
➜ Estos discos se unen a otros publicados recientemente como The Boys of Dungeon Lane (Capitol/MPL) de Paul McCartney, el esperado regreso del ex Beatle con su primer álbum de canciones originales en casi una década, pop melódico de raíces clásicas que confirma que Macca sigue siendo uno de los compositores más irresistibles del planeta. También Cine Pop (Glass Modern) de Radhika, el debut de la cantautora glaswegiana Radhika Meera Dade: treinta y tres minutos de dream pop cinematográfico de los sesenta con armonio, drones etéreos y la colaboración de Gerard Love de Teenage Fanclub y Mitch Mitchell de The Pastels. W.O.W.A. (independiente) de Ghinzu es el regreso del grupo belga de rock electrónico liderado por John Stargasm, que vuelve con su mezcla de rock industrial, synth y energía escénica desbordante. iTMRW (Hometapes) de Arc Iris, nuevo álbum de la compositora de Providence Jocie Adams, art-pop y folk experimental con arreglos orquestales que sigue expandiendo uno de los universos más difíciles de etiquetar de la escena americana independiente. The Singer (independiente) de DC Maxwell , segundo álbum del cantautor neozelandés afincado en Melbourne, producido por Bonnie Knight con la colaboración de Bonnie «Prince» Billy, Hatchie y Georgia Maq. I Don’t Feel Like Speaking Now (Jansen Records) de Goofy Geese, segundo álbum del dúo noruego de Bergen Mats Jøger y Kaja Malena Håvik, nacido de una pasión compartida por la bossa nova y la musicoterapia. bitknot (Saddle Creek) de feeble little horse, tercera entrega del trío de Pittsburgh, publicado por sorpresa un martes: once canciones que investigan el espacio antinatural entre naturaleza humana y cultura de la conveniencia, noise-pop que se abre hacia territorios más extraños e inesperadamente pop. Prison Baby de Barnshed, nuevo EP del conjunto de indie y emo de Wichita, Kansas, habitual del circuito underground del Medio Oeste americano: garage crudo que mezcla punk y energía sin pulir de una escena local que no necesita más presupuesto del estrictamente necesario. Good Days (Skipalong) de Lenka, séptimo de la cantautora australiana Lenka Kripac, grabado en Sídney con Tony Buchen: diez canciones de pop-soul clásico de los sesenta con cuerdas, vientos y capas vocales que evocan a Petula Clark y Marianne Faithfull. Y el recorrido cierra con It’s All Good, Sugar… (Big Stir Records) de The Greenberry Woods, el primer álbum del conjunto de Baltimore en más de treinta años: la reunión de los tres compositores fundadores Brandt Huseman, Ira Katz y Matt Huseman produce doce canciones de power pop y alt-rock de armonías relucientes y melodías indestructibles que se disputan el título de mejor trabajo de su carrera, con tributos apenas disimulados a Big Star, Elvis Costello y Teenage Fanclub
Además, adelantos de Baauer, Babe Dylan, Beth Orton, Black Marble, Blondshell, Charli xcx, Cigarettes After Sex, Dent May, Diana Pinkham, The Durruti Column, Gently Tender, Gintsugi, Holly Humberstone, Ibibio Sound Machine, Ill Peach, Jack Kaye, Jungle, Kelsey Lu, Kiwi jr., Lola Young, Madonna, Nia Archives, Noonzy, Peter Gabriel, POLIÇA, Real Numbers, Steve Lacy, Stormzy, The Afghan Whigs, The Avalanches, The Beaches, The Durutti Column, The Tallest Man On Earth, Tabitha Zu, Weezer, entre otros. Y sonido nacional con Algora, Anni B Sweet, Asesinato en Moscú, CARLANGAS, Cariño, Cien Galgos, Cuarto Marginal, DELLAFUENTE, Declive, El Último Vecino, Era Paraíso, Exrubias, Forma Norte,, Hen, HORRROCRUX, Judeline, La antigua Fe, Las Gargantas, Lori Meyers, Los Punsetes, Manuela Vellés, María José Llergo, Marenitas, Paco Pecado, Ramona Flores, Rizos 1000, Sandré, Sistema Nervioso o Todo Bien Todo Mal.