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Entrevista a Xabel Vegas (Manta Ray) (diciembre 2005)

Manta Ray publica el 31 de enero nuevo álbum, Torres de electricidad (Acuarela, 2006), autoproducido con la ayuda de Kaki Arkarizo y con el sello de Acuarela. El pasado mes de diciembre tuvimos la oportunidad de hablar con Xabel Vegas (Batería, metalófono, voz, samples) para que nos contara que nos encontraremos en ese disco así como la actualidad de la banda. Aprovechamos esta entrevista para recordaros que durante los meses de marzo y abril el grupo presentará los nuevos temas en varios conciertos por toda la geografía española..

¿Tiene el título, Torres de electricidad, un significado concreto?

Bueno, sí y no. Para empezar Torres de electricidad (Acuarela, 2006) es una canción del disco, una canción bastante importante, y aparte nos parecía un título bastante evocador para lo que es el espíritu del disco. Es un proyecto que empezamos con Extratexa (Acuarela, 2003). Aquí seguimos trabajando con esas texturas muy eléctricas y muy duras, muy ásperas. Torres de electricidad alude a ese sonido. Por otra parte, siempre nos gusta poner títulos que la gente pueda interpretar como quiera, no nos conformamos con un significado cerrado.

Pese a la continuidad que mencionas entre este disco y el anterior, es esta canción que cierra el álbum la más distinta, evoca la infancia: “vamos a jugar con las torres de electricidad”…

En Manta Ray damos mucha importancia a la canción que cierra un disco. En Extratexa acabamos con Aushfart, que en alemán significa “salida”. Una canción bastante gris y desesperanzada, quizá un poco que ver con el mundo en que vivíamos, no sólo a nivel personal, sino con el entorno que nos rodeaba bastante oscuro. La guerra a Irak, el desastre de gobierno del PP. Extratexa fue la respuesta musical a eso, y no veíamos ninguna esperanza. En este disco en cambio, aunque seguimos con esas texturas eléctricas, nos parecía que el fin del disco tenía que ser más esperanzador, más colorista. Creo que vivimos en tiempos más optimistas que hace tres años, afortunadamente, al menos en este país.

No hay ninguna canción con sentido político esta vez, como era “Ébola” en el disco anterior, que incluso llegasteis a pensar en titular “Ébola Bush”.

Sí la hay. Lo que pasa es que en el anterior disco era muy explícito por lo que te digo, vivíamos un momento social y político terrible. Nos parecía que era importante que quedara constancia de que MR también se comprometía en contra de la realidad que nos rodeaba. Ahora puede que el compromiso sea más con la música y no lo hicimos tan explícito, pero permanece la rabia que allí se contenía.

Todo puede cambiar… [parafraseando una de las canciones]

Bueno, puede ser que todo cambie para que todo sea igual. [risas] No, en serio, creo que afortunadamente las cosas han cambiado para mejor. Por lo menos a ese nivel.

Cierto lo que comentas, porque a la hora de hacer el disco, vosotros os habéis vuelto a autoproducir con la ayuda de Kaki Arkarazo. Habéis acudido a los estudios de siempre, y la manera de grabar sigue siendo la misma.

Cuando planteamos grabar este disco sí que nos preguntamos si debíamos irnos a grabar a Estados Unidos. Pero en Extratexa quedamos muy satisfechos con el trabajo de Kaki y del estudio, y realmente no había motivo para cambiar de método de trabajo. De hecho estamos muy contentos, probablemente el próximo disco sea igual. El mismo estudio quiero decir, el disco espero que sea distinto. [breves risas].

Ramón Isidoro ha vuelto a hacer la portada del disco en tonos rojos y negros, ¿por algo en particular?

Ramón de lo que se encarga en MR es de hacer la traslación de lo que nosotros hacemos en música a la imagen de la banda, la plástica de Manta Ray. Quizás habría que preguntarle a él. De todos modos, es un tío que nos conoce desde hace años, un amigo nuestro que viene con nosotros y hace los juegos de luces en directo.

¿En la próxima gira también estará?

Sí. Ahora mismo estamos preparando conjuntamente una exposición con fotografías y cajas de los directos y música nuestra. Creo que nos entiende a la perfección. Lo que nosotros tratamos de expresar en música lo consigue interpretar en imágenes, algo que me parece bastante difícil.

¿Esa exposición tendría que ver con el concepto de Score? ¿Poner una banda sonora a unas fotos?

No exactamente. Score fue un concierto que pretendía ser un homenaje a las bandas sonoras, mientras que esto es una exposición de nuestro trabajo conjunto en directo con música hecha ex profeso para ella.

Ya que hablamos de Score, ¿habría posibilidad de que se repitiera un concierto o gira que retomara la idea?

Si nos pagan la producción… encantados. El problema es que es una pasta. Fue un proyecto que nos propusieron y nos gustó, pero fue durísimo. Era la primera vez que trabajábamos con cuerdas, con otros músicos. Fue muy bonito, y en aquel momento sí que pensamos en hacer una gira, pero la estructura que había que mover era tan grande que fue imposible. Siempre tuvimos inquietud por el matrimonio entre el film y la música. Somos consumidores de bandas sonoras, por lo que en el futuro sí que nos gustaría hacer algo con el cine.

En la nota de prensa se podía leer que el masterizado ha corrido a cargo de Roger Seibel, que ha trabajado con gente como Calexico o Tortoise. ¿Hasta qué punto puede haber influido en el producto final para tener que mencionarlo como algo novedoso en la preparación del disco?

No, realmente no. Si la obra es buena da igual el masterizado. Y seguramente que si la obra es mala por muy bueno que sea seguirá siendo mala. No obstante, llamamos a este tío porque nos daba bastante confianza, varios de los discos que a nosotros nos gustan están masterizados por él.

¿Cómo por ejemplo?

Los de Tortoise, son masterizaciones bastante espectaculares. De todos modos, es un proceso un tanto técnico, poco creativo.

¿Hay alguna colaboración estelar en el álbum?

Bueno, grabamos alguna cuerda de una amiga de Gijón, Sara. Y hay vientos, pero arreglos puntuales. No hay ninguna colaboración expresa como en otros discos en los que trabajamos con Anari o gente así, en este caso no. Estabamos solos.

Habéis colaborado con mucha gente, ¿con quién os habéis quedado con ganas u os gustaría compartir estudio en un futuro?

Con Johnny Cash, pero está muerto. [risas] Hombre hay mucha gente con la que nos gustaría trabajar, con Johnny Cash mismamente no es ninguna tontería. De todos modos es hacer un poco entelequia, nosotros somos bastante realistas. Hay gente a la que admiramos muchísimo y sería la hostia trabajar con ellos, pero también hay casos de gente a la que admirábamos y, a raíz de trabajar con ellos, dejamos de admirarlos. Colaborar con alguien puede ser muy bonito, pero también puede ser un desastre.

Al margen de vuestro anterior LP, ¿habéis tenido algún disco en la cabeza: “quiero hacer algo parecido a esto o aquello”?

No, no, no. En todo el proceso de composición de Esperanza (Astro, 2000), justo cuando Nacho dejó el grupo, hubo un proceso muy consciente en MR, hablado entre nosotros, de desprendernos de todas las influencias a la hora de trabajar. Es posible que cuando empiezas en un grupo digas “esta canción es muy chula porque se parece a esto” o “aquella me gusta porque se parece a esto otro”, pero en ese momento convinimos que teníamos que deshacernos de todo eso. Teníamos que encontrar nuestro sonido propio y olvidarnos de toda la música que escuchamos. Es más, probablemente, los cuatro que estamos en la banda, en la época en la que menos escuchamos música es mientras hacemos el disco. Es uno de los diez mandamientos de Manta Ray, no pensar en otros músicos y hacer la música que queremos hacer nosotros. Las influencias son inevitables, pero un grupo empieza a madurar de verdad cuando tiene una personalidad.

Y los proyectos paralelos, ¿afectan a la dinámica que tenéis?

No, todos tenemos proyectos paralelos, pero somos conscientes que la nave nodriza es este grupo y que tenemos que estar ahí.

Viendo el panorama nacional ¿no es desalentador que gente con un recorrido similar al vuestro esté diciendo adiós? Y todos a la vez. Pienso en Migala, Mercromina o Chucho. ¿Tenemos MR para largo?

Supongo que sí. [risas] Aun no hablamos de disolvernos, por lo menos uno o dos discos seguro. Por lo menos por mi parte, y soy el veinticinco por ciento del grupo. Es probable que, hablabas de estos tres grupos contemporáneos a MR, sí, es verdad que se cerró una etapa de la música independiente en España, y la mayoría de los grupos de principios y mediados de los noventa están desapareciendo. Quizás seamos unos supervivientes. En cualquier caso, en Migala y Chucho está claro que la disolución simplemente es una estación o apeadero, porque en realidad van a seguir con sus proyectos en solitario y grupos paralelos. En el caso de Mercromina, puede ser distinto.

Por las fechas en las que estamos todo el mundo hace sus listas de lo mejor del año, ¿tienes tu propia lista? Tanto internacional como nacional. Este es el momento de dártelas de entendidillo diciendo bandas que jamás hayamos escuchado el resto de mortales. [risas]

¿Los mejores discos del año? Tengo que reconocer que en los últimos seis meses he escuchado poca música, probablemente por lo que te comentaba de grabar con el grupo. Tampoco conozco mucho de la escena nacional, y lo que conozco no me interesa, salvo cosas muy puntuales. Disco internacional no sabría decirte, pero uno de los conciertos que más me ha gustado últimamente, y creo que además el disco no hace justicia al directo, fueron los Evens, el grupo de Ian Mckey de Fugazi, que los vi en Bilbao y fueron impresionantes de verdad. El disco me gusta, pero no tanto como en directo, tiene lagunas a veces. Bueno, un disco nacional que destacaría (pero creo que es del año pasado) es el de Josele Santiago. De los mejores discos en castellano de los últimos 15 años y una producción chulísima.

Hablando de giras ¿cuándo empezará la de presentación del disco?

Segundo fin de semana de marzo. Hasta mayo o por ahí.

¿Hay posibilidades de veros en algún festival?

Eso depende de los festivales. Nosotros no nos encargamos directamente, afortunadamente, porque somos unos desastres y cuanto menos sepamos de eso mejor, lo dejamos en manos de otras personas. Sobre todo porque hubo una época que sí nos preocupábamos bastante por la industria, pero es una cosa tan desazonadora, sobre todo a esos niveles… Hablamos de festivales que facturan tantos millones. Nosotros estamos abiertos a ir.

¿No hay preferencias entre el FIB o el Primavera Sound?

No. La única preferencia es que nos traten con dignidad, o sea, es lo único que pedimos. Tocar a una hora a la que la gente pueda ver lo que de verdad es un concierto de MR y que nos paguen lo que merecemos. Ni más ni menos.

¿Tiene que ver con vuestra presencia en el FIB del 2003? Primero ibais a estar en el Escenario Verde, luego en el Motorola, y se estuvo mareando la perdiz hasta que finalmente tocasteis en ése. ¿Hubo mal rollo?

Hubo mal rollo, pero el mal rollo se acabó gracias al dinero… Vaya manera más poco elegante de decirlo, ¿eh? [risas] No, sí hubo un cambio de plan que no nos gustó. Nos llamaron varios días antes y nos hicieron una contraoferta, y aceptamos. Y esto es cierto, no miento para nada, aceptamos más que nada por el dinero, porque no vivimos de esto y sería estúpido que empezáramos a hacerlo así a estas alturas. Pero sí nos jode que, aunque ahora nadie vaya al FIB para ver a MR, quiera vernos y se entere una vez en Benicàssim que no actuamos. Yo creo que somos un grupo que, que yo recuerde, sólo hemos suspendido dos conciertos y fueron por causas justificadas de verdad.

NOTA: momento en el que se le cae el café y dice: “Me haces hablar de Benicassim y me pongo nervioso” [risas]

Pero bueno, ya que estoy ante un medio de comunicación y hablamos del FIB, no tengo ningún mal rollo porque nos cambien de escenario, pero sí que usen lo que ellos llaman voluntarios. Me parece inmoral que un festival que gana millones tenga a un voluntario trabajando dieciséis horas al día por una puta entrada de un festival, es miserable. Es inevitable ir a festivales, porque es una cita en la que te ve público no habitual que no te conoce, pero la gente que en realidad le gusta la música va a los conciertos en las ciudades.

Siguiendo con los conciertos ¿el de Moscú cómo fue?

Fue un sello de un chiflado, me imagino, que sacó el disco de Manta Ray en Rusia y nos llevó a tocar. Y prácticamente de vacaciones, porque tocamos un día y estuvimos allí cinco. Fue una experiencia muy bonita, fue una apertura de gira peculiar.

¿Se notó la afluencia de público en Europa? Recordemos que uno de los motivos por los que cambiasteis Astro por Acuarela fue porque tenía más recursos para exportar vuestra música a otros mercados como el europeo o el norteamericano. ¿Ha sido fructífero ese desarrollo internacional o todavía queda mucho por trabajar?

El disco sale en varios países de Europa y en EEUU. En la gira que hicimos del anterior había gente en unos conciertos y lamentablemente en otros no. Nosotros estamos dispuestos a salir fuera, pero al final depende de que en esos países haya algún sello que mueva el disco, que nos prepare entrevistas, etc.

Fotos: Andrés Cabanes

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