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Entrevista a Second (mayo 2006)

El 20 de enero de 2004 Second ganaron la final europea de los GBOB Awards. Casi un año después, el 30 de noviembre, ganaron la final mundial, convirtiéndose así en “la mejor banda del mundo”. Dejando a un lado este discutible título, gracias a su victoria se dieron a conocer fuera de su Murcia natal. Ahora, se reedita Invisible (DRO Atlantic, 2006), que habían autoproducido tras ganar el concurso. Repasamos con ellos su trayectoria en esta entrevista.

¿Cuáles son vuestros orígenes? ¿Cómo empezó el grupo?

Second surgió en el 97 y de la formación originaria sólo quedamos dos [Jose Ángel Frutos, cantante, y Jorge Guirao, guitarrista]. Nos conocíamos de tocar en distintos grupos, de vernos en los locales de ensayo, y teníamos las mismas inquietudes musicales. Cuando esas bandas se fueron al traste decidimos hacer un grupo juntos por el que han pasado diferentes personas. Pero en definitiva nos conocemos todos desde siempre y siempre hemos querido tocar juntos, dentro de un estilo más o menos concreto. Al principio más bien grunge, pero con el tiempo hemos ido evolucionando hacia el pop. Los cinco remamos hacia la misma dirección, que es algo muy difícil y muy importante: tener todos muy claro lo que tiene que hacer cada uno y lo que hay que hacer para que la cosa tire hacia delante.

Ya con una formación más o menos estable grabáis algunas demos y empezáis a tocar. ¿Cuándo grabasteis vuestro primer disco?

Ganamos un concurso regional, el Murcia Joven, cuyo premio era grabar un disco. Pero fue un álbum que grabamos en tres días y no tiene mucha trascendencia, aunque todavía tocamos algunas canciones en directo porque nos gustan. Luego apareció la gente de Pulpo Negro Records, que estaban en Mazarrón. Uno de ellos había sido el batería de Skunk Anansie y de otros mil grupos más. La verdad es que como éramos el grupo más cercano que hacía el tipo de música que ellos querían, nos ficharon para su proyecto junto a gente como Renochild de Sevilla y alguna que otra banda de Murcia que hacía algo más duro, tipo nu-metal… Era un sello raro, porque abarcaba un espectro musical muy amplio, pero bueno, tenía su propia filosofía.

¿Cómo fue esa experiencia? ¿Qué os aportó la grabación de Pose (Pulpo Negro Records, 2003)?

Aprendimos mucho grabando con ellos, trabajando duro en cosas como la pronunciación. Fue una etapa muy positiva porque nos dio ese arranque que necesitábamos, porque necesitábamos que alguien creyera en nosotros. Pero por cuestiones personales o económicas esta gente se fue retirando de la música, y nos quedamos sin nadie que editara este nuevo disco.

Y entonces pensasteis en la autoproducción…

Sí, decidimos grabarlo nosotros mismos con un productor que ya conocíamos, Raúl Tachín, un chaval muy joven de nuestra región. Confiamos en él para grabarlo en su estudio y nos ha salido muy bien. Ha sabido captar lo que quería el grupo, cómo queríamos sonar, lo que es complicado, bastante complicado. Estamos bastante contentos con el resultado.

¿Cómo definiríais vuestro sonido?

Indie-rock, por poner una etiqueta, porque tenemos canciones de todo tipo. En este disco hay una gran diferencia entre, por ejemplo, la primera canción, Invisible, o la quinta, Algo.

Lo que es cierto es que los arreglos son una de vuestras máximas preocupaciones, como una marca de la casa.

Sí, sí, nos gusta complicar las canciones. Nos tiramos mucho tiempo en el estudio, lo aprovechamos porque nos gusta investigar. Invisible incluye cuerdas naturales, por ejemplo, que queríamos haberlo hecho ya en Pose, pero no pudimos y era una espinita que teníamos clavada. Lo hacíamos nosotros mismos, así que ya que nos íbamos a arruinar, echamos el resto.

Entonces creasteis vuestro propio sello, con el que publicasteis Invisible y lo distribuisteis…

No llegamos a distribuirlo nacionalmente, sólo hicimos una primera etapa de distribución en nuestra región y en algunas partes de Levante. Habíamos tenido bastante éxito con una canción que incluyeron en un anuncio de cerveza, y centramos ahí la promoción. La idea era hacer el sello discográfico y lo que hubiera hecho falta, porque también teníamos algún dinero ahorrado del premio [del concurso internacional GBOB] pero teníamos muy claro que este trabajo lo tendrían que hacer otras personas para nosotros dedicarnos a ensayar, a la composición y esas cosas.

Y para fichar con DRO, ¿ha sido importante estar con RLM Management o ya venía de antes el interés de la discográfica en vosotros?

La gente de RLM ha sido la que ha canalizado todo eso. Nosotros hemos presentado alguna maqueta de estas canciones antes de intentarlo nosotros solos, pero sin trabajar los arreglos es difícil hacerse a la idea de lo que son realmente esos temas. Creo que por eso no conseguimos el apoyo discográfico necesario. Cuando tuvimos este disco ya terminado se lo presentamos a RLM, porque ellos sí que habían mostrado cierto interés ya con el anterior disco. Cuando lo oyeron nos ficharon, y ya se encargaron de todo este proceso de búsqueda de discográfica, etc… También tenemos que dar las gracias a la editorial EMI Publishing, que nos ha ayudado mucho y si no hubiese salido el contrato nos habría ayudado más aún.

Es extraño que después de ganar el Global Battle Of The Bands y, sobre todo, después de la repercusión que tuvisteis ya no sólo en la prensa musical especializada, sino en los medios generalistas, no os llamara ninguna discográfica, ¿no?

Es complicado. La industria ha caído bastante ahora mismo, se venden menos discos, está la piratería… No sabemos si es crisis, o qué es, pero falta confianza en nuevos proyectos musicales y no tuvimos ninguna respuesta medio esperanzadora. Por eso decidimos hacerlo nosotros mismos. Después del premio si vinieron gente como la editorial, pero el mercado discográfico está un poco reticente a arriesgar.

¿Y cómo vivisteis vosotros el Global Battle Of The Bands y lo que vino después?

Este concurso nace como respuesta a otros como Operación Triunfo. Tienes que tocar dos temas en directo, sin ningún tipo de sampler… Nosotros empezamos ganando la final europea y automáticamente nos clasificamos para la final mundial, que fue al año siguiente. Para nosotros fue una experiencia sin lugar a dudas única. Nos ha hecho madurar muchísimo como grupo, dándonos una gran prepararación para tocar en directo.

¿Encontrasteis diferencias entre el público español y el inglés? ¿Cómo fue vuestra gira inglesa?

Curte bastante estar allí en Inglaterra y tener a ese público que está muy pendiente y es bastante crítico con lo que ve. Sobre todo lo notamos en la gira, porque en el concurso con sólo dos canciones no te das ni cuenta. Te están analizando todo el rato, pero se nota que les gusta la música, y tras la actuación se acercaban a hablar mucho con nosotros. Lo que nos ha faltado en Inglaterra es sacar un disco, porque sí que tuvimos mucha repercusión mediática, salimos hasta en la BBC, pero fue algo puntual. Esperamos que ahora que ya tenemos álbum, y encima con una multinacional detrás, nos salgan algunas actuaciones por allí. Pero coincidimos tanto con la agencia de management como con la discográfica: primero tenemos que asentarnos un poco aquí para salir fuera. En el caso de Warner, que es la multinacional, no puede llevar el disco a Warner Inglaterra y decirles que lo editen sin ninguna referencia. Pero vamos, no sólo en Inglaterra, la intención es que salga en otros países de Europa.

Después de la gira por Inglaterra y toda la experiencia acumulada en vuestros directos, ¿os gusta más cómo sonáis en directo o en disco?

Depende, porque Pose, por ejemplo, tenía una producción bastante particular, un tanto diferente a nuestro directo de entonces, lo que a algunos les despistaba para bien y a otros para mal. En cambio lo que transmite Invisible es mucho más cercano a lo que suena en nuestros conciertos.

Hablando de arreglos y directo, ¿habéis pensado hacer algún concierto con sección de cuerda?

Nos encantaría, sí que lo habíamos pensado. Algún día lo haremos, sólo es cuestión de encontrar el lugar, los medios técnicos, etc… El Auditorio de Murcia sería el sitio apropiado, y la Filarmónica de Murcia ya nos ha comentado algo. Ya se verá.

¿Os gustaría que os pasara algo similar a lo que sucede con los Sunday Drivers? Están triunfando en varios países europeos con su último disco.

Son un grupazo, la verdad. Desde la primera vez que les escuchamos flipamos. Sobre todo en directo, porque son impresionantes, se lo curran muchísimo. Sabíamos que lo tendrían fácil fuera, y gracias a Naïve lo están consiguiendo. Y, como decíamos, son los pasos lógicos: primero conseguir cierto éxito aquí, y con esa tarjeta de presentación ir al resto de Europa. Y a ellos les ha ido mejor fuera, han vendido como dos o tres veces más que aquí.

¿Creéis que a vuestra música le puede pasar algo parecido?

Puede ser, también depende. Esperamos que ahora que hacemos algunas canciones en castellano lleguemos más a la gente. El idioma marca mucho, piensa por ejemplo en cómo ganamos el concurso y en cambio aquí por muy bien que lo hagas, si cantas en inglés no despertarás mayor interés. Y allí en Inglaterra no hay ese problema ni se paran a pensar si la música que haces es “rara”. Al fin y al cabo nosotros somos unos aprendices del britpop. Ahora que cantamos en español suponemos que se abrirá el número de oyentes, pero vamos, es algo natural.

Ya que habláis del idioma, este año hemos visto a muchos grupos que se están pasando al castellano: Sidonie, Deluxe, Love of Lesbian… ¿Qué diferencias encontráis entre el español y el inglés? En vuestro caso, ¿es puramente promocional o es algún tipo de inquietud la que os lleva a escribir en un idioma u otro?

Ya habíamos probado con el castellano en un EP del 2004, Segunda vez, y desde el punto de vista de cantante-compositor nos interesaba investigarlo a ver cómo funcionaba. Más que vendernos a lo comercial es abrirnos a algo diferente a lo que solemos hacer. Trabajamos varias canciones, y ahora tocamos aquellas que han quedado realmente bien. Tanto en inglés como en castellano se pueden hacer buenas canciones, lo importante es trabajarlas y pulirlas hasta que te gusten. Quizá nuestras canciones en castellano puedan tener algo más de originalidad, porque en nuestro “estilo” prácticamente todo el mundo canta en inglés. Es una cuestión de inquietud, de probar cosas nuevas, y si salen bien sigues haciéndolas. No somos un grupo que se vaya a decantar por ninguno de los dos idiomas, tenemos en mente desde hace tiempo sacar un disco en inglés y uno en español a la vez…

¿Cómo Shakira? [curiosamente, días después de hacer la entrevista, se anunció que Second serían teloneros de la colombiana en buena parte de su gira española]

No exactamente, no las mismas canciones, sino un disco con unas canciones en inglés, y otro con canciones en castellano. Nosotros vemos que hay canciones en castellano que en inglés no nos las imaginamos, y viceversa.

¿Qué diferencias hay entre el primer Invisible, el que nos llegó a la prensa, y el que acaba de salir a la venta a través de DRO Atlantic?

Se incluyen otras dos canciones nuevas: No existen y Tu inocencia intacta. La primera es una canción que no nos dio tiempo a terminar para el disco, y ahora sí que pudimos acabarla. También incluye el videoclip de Invisible, y cambia el artwork: la portada, un formato más cuidado, un libreto que incluye todas las letras…


Las dos portadas de Invisible, la original (izq.) y la de la reedición (dcha.)

Vosotros que acabáis de llegar a DRO, ¿notáis algún tipo de movimiento en la discográfica? Parece que están empezando a “arriesgar” un poco: han fichado a Quique González, Christina Rosenvinge distribuye con ellos su álbum, incluso Loquillo, que había roto con ellos en los ochenta, ha vuelto a fichar por DRO para sacar sus últimos discos…

Hay que fijarse un poco en cómo funciona la industria musical en otros países donde sí funciona este mercado para ver cómo hacer las cosas. En Inglaterra ahora se apuesta por cosas más “arriesgadas”, por grupos que aporten algo nuevo de verdad. A ver si aquí intentan fijarse un poco y apuestan por nuevas propuestas y se plantean realmente por qué no funciona el negocio en España. Sí parece que hay algún tipo de movimiento, y la verdad es que es una buena noticia.

Aunque todavía no habéis tenido ningún trabajo que se haya distribuido “a lo grande”, o que haya llegado al público masivo ¿cómo veis la “crisis” de la industria musical, la piratería, etc…?

Se tienen diferentes puntos de vista según donde estás. Para algún grupo que está empezando darse a conocer a través de Internet, distribuir tan fácilmente la música, es muy bueno. Como los Arctic Monkeys, que están contentísimos con la piratería porque les ha dado a conocer. Pero cuando ves que hay un equipo importante trabajando en cada disco y que se gana la vida con esto, lo ves de otra manera, lógico. Lo que hay que intentar hacer en el futuro es acercarse a la realidad, intentar renovar las fórmulas… En el fondo es algo que ya se está haciendo. La tecnología permite ahora que la música llegue de otra manera, con las descargas o el teléfono. La industria siempre tendrá una forma nueva para rentabilizar sus inversiones. Lo que es verdad es que ni Quique González, ni Christina Rosenvinge ni Second van a ser víctimas del “top manta”. Igual está ahí la clave, buscar cosas que vendan algo y no lleguen al “top manta”. Ya veremos si es así.

¿La industria va por detrás de la tecnología?

Es cierto, sí. Ahora lo están intentando arreglar, con promociones a través de SMS o con descargas legales… Lo importante es que la música siga, que pueda ir hacia delante y no pare nunca.

¿Os veis en un anuncio de la tele de esos de “Pon la música de Second en tu móvil: manda “politono” seguido de “Invisible” al 7777…”?

¿Por qué no? No tenemos problema en tocar ni en que nuestra música esté en cualquier sitio. Hasta ahora nadie nos ha dicho qué es lo que debemos hacer o no. Lo importante para nosotros es que se escuche nuestra música, y nos da igual si está en sonitonos, politonos o lo que sea.

Fotos: Alfredo Arias Horas

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