[Reseña] Ghinzu – W.O.W.A.
Bruselas, año 2000. Ghinzu irrumpe con Electronic Jacuzzi en una escena europea que necesitaba exactamente eso: un grupo que mezclara la electricidad del rock alternativo anglosajón con una teatralidad propia, sin complejos. Lo que vino después —Blow, más de 100.000 copias vendidas en Europa, giras compartidas con Muse, Placebo e Iggy & The Stooges, su música en la banda sonora de Taken y el cierre de la trilogía con Mirror Mirror en 2009 consolidó un estatus de culto que el silencio posterior no hizo sino agrandar.
Diecisiete años no son un silencio: son un proceso. El de una banda que prefirió tomarse el tiempo necesario antes que llegar antes de hora. Las sesiones se repartieron entre Bélgica, Nueva York, el campo y estudios frente al mar; casi noventa ideas acumuladas en discos duros desperdigados antes de llegar a las diez que de verdad representaban todo ese tiempo condensado. El resultado final tomó forma en el Hillside Manor Studio de Los Ángeles -el mismo donde grabaron Oasis y The Rolling Stones– junto a Dave Sardy, que su líder John Descamps describe como «un miembro adicional de la banda.»
W.O.W.A. es un disco de estilos múltiples, casi inquieto en su diversidad, pero con una coherencia interna que lo sostiene. Forever es la primera gran revelación, una canción que se abre hacia la psicodelia con una dilatación temporal que remite a los mejores momentos de The Flaming Lips. Apologies transita por un territorio similar: Descamps estira la voz hacia el Bowie más melancólico, con esa elegancia que no se ensaya, y Sardy construye alrededor una producción que brilla precisamente por su contención. Fool lleva esa épica al límite -capas que se acumulan sin colapsar, cinematográfica sin perder el aliento- y Breathless Words cierra el disco en una frecuencia distinta: melodrama ampuloso, producción sin miedo al exceso, ciertos ecos de Pulp en ese tono entre irónico y devastado que Jarvis Cocker convirtió en seña de identidad. Descamps lo resume mejor que nadie cuando justificaba la tardanza: el tiempo es necesario porque te abre los ojos sobre la persona diferente en que te has convertido. W.O.W.A. es un buen reflejo de ello.