La película de la semana: El final de Oak Street

David Robert Mitchell —autor de It Follows, uno de los títulos de terror indie más celebrados de la última década— firma con The End of Oak Street su primera película en ocho años, y lo hace cambiando el registro pero no la obsesión: de nuevo la suburbia americana como escenario donde algo amenazante acecha bajo la superficie ordenada de porches, jardines y calles residenciales. Esta vez, sin embargo, el tono vira hacia el cine de aventuras familiar de los años 80, con la factoría Amblin y Steven Spielberg como referencia explícita. La premisa: un misterioso evento cósmico arranca una calle suburbana entera de su entorno y la transporta a un lugar desconocido plagado de dinosaurios, obligando a la familia protagonista a sobrevivir manteniéndose unida.
El proyecto nació de una imagen muy concreta. Según ha contado el propio Mitchell, la idea surgió de un paseo por su antiguo barrio en Michigan, al pasar frente a un garaje cualquiera con una valla de tela metálica y cubos de basura; de ahí germinó el concepto de desarraigar ese paisaje cotidiano y dejarlo caer en un tiempo prehistórico. Durante el rodaje, que arrancó el 22 de marzo de 2024 en Londres y Atlanta, la película se conoció bajo el título provisional Flowervale Street. Produce J.J. Abrams junto a Hannah Minghella para Bad Robot, y la banda sonora corre a cargo de Michael Giacchino, con un tratamiento expresamente inspirado en John Williams.
Encabezan el reparto Anne Hathaway y Ewan McGregor como el matrimonio Platt, junto a Maisy Stella y Christian Convery en el papel de sus hijos; completan el elenco P.J. Byrne, Anne Gee Byrd, Emily Kuroda, Christopher A. Martin, Denitra Isler y Jordan Alexa Davis. En la promoción previa al estreno han circulado avances de entrevistas de rodaje, entre ellos un vídeo titulado «I Actually Freaked Out» — Anne Hathaway & Ewan McGregor Tell Stories from Shooting ‘The End of Oak Street’, con anécdotas del set aún sin desarrollar en profundidad en prensa. También surgió cierta especulación sobre una posible conexión con el universo Cloverfield de Abrams, alimentada por la relación de McGregor con Mary Elizabeth Winstead (protagonista de 10 Cloverfield Lane); el propio Abrams la desmintió, señalando que se trata de una simple coincidencia sin relación narrativa alguna. En cuanto a influencias, el filme reivindica sin disimulo el cine Amblin de los 80 —E.T., Los Goonies, Gremlins— y lo cruza con la iconografía de Jurassic Park, todo ello filtrado por la sensibilidad más oscura y ambigua que Mitchell ya exhibió en It Follows: la amenaza que se cuela en la vida suburbana aparentemente perfecta.
Vulture (Alison Willmore) la describe como un choque entre Jurassic Park y Encuentros en la tercera fase, leyendo en ella una reflexión sobre la mitología de la familia nuclear americana. Empire celebra a Mitchell como uno de los mejores imitadores del estilo Spielberg de los últimos años. The Independent defiende que la película logra sentirse original pese a partir de un terreno tan trillado, situándola entre lo mejor del verano. Rolling Stone la define como el mejor homenaje —o «plagio con estilo»— a una película de Spielberg en mucho tiempo. IndieWire subraya su tono a la vez tierno y «mean-spirited», cercano al espíritu de Gremlins y Los Goonies. En el lado más reservado, Variety la encuentra disparatada pero también un placer poco respetable. The Hollywood Reporter la ve entretenida en su vertiente de diversión sin pretensiones, pero incapaz de decidir qué quiere ser más allá del homenaje. The Guardian firma la lectura más fría: divertida al principio, pero con la sensación de que ni el propio Mitchell termina de creerse lo que ha construido.







