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Entrevista a Adam Green (julio 2005)

Horas antes de su concierto en Málaga, entrevistamos al ex Moldy Peaches Adam Green. La excusa: la presentación de su segundo disco, Gemstones (Sinnamon Records, 2005). Tras el éxito y las buenas críticas recibidas por su debut, Friend of mine (Sinnamon Records, 2003), el Sr. Green se encuentra en la difícil tesitura de sorprender con su nuevo trabajo, pero sin romper del todo con la fórmula que tan bien le ha resultado con el anterior. En esta breve, pero intensa, charla quedamos sorprendidos por su spanglish (reproducimos en cursiva las palabras textuales pronunciadas por Adam Green en castellano).

Buenas tardes. ¿Qué te parece si te presentaras brevemente, por si hay alguien que no te conoce? ¿Tus padres son ginecólogos?

No, mis padres son neurólogos, profesores de la universidad. Yo vengo de Nueva York, aunque nací en Phoenix, Arizona, donde mis abuelos tiene un hotel para comediantes y gente del espectáculo. Solíamos pasar los veranos allí.

¿Aquella experiencia te influyó en lo de ser artista?

No sé, puede ser. Aunque creo que un músico lo tiene más fácil si empieza joven. Hay gente que siendo mayor, en la universidad o tras dejar de jugar al fútbol, dice: “quiero ser músico”. Yo cuando tenía “dose años” cada miércoles por la noche tocaba canciones folk por propinillas en un café.

Entonces, ¿cómo te definirías a ti mismo?

Si tuviera que hacerlo, me definiría como un animal. Sometimes estoy montado en un caballo y sometimes en un “coneho”. “Coneho” is like concha.

Hablando de tus inicios, ¿nos puedes contar qué hubo entre Mariah Carey y tú?

Ah sí, je, je… mira, donde yo vivía se celebraba un concurso de canciones, y los participantes cantábamos piezas de cabaret, villancicos… Entonces Mariah Carey estaba entre el público y vino a cantar conmigo. Yo no sabía que estaba allí. Fue muy simpático aquello, le dije que se casara conmigo. Yo tenía ocho años.

En la cara B del single de Jessica hay una canción que grabaste también con ocho años. ¿Cómo te ha influido lo que escuchabas de niño en tu forma de componer?

Esa canción la grabé porque creo que ahora a pesar de que soy más mayor sigo teniendo prácticamente esas mismas influencias. Tengo ese background en mi cabeza dándome vueltas. Mira, muchas veces, compongo una canción mentalmente y luego me siento a buscarle los acordes. Es como me siento más libre. Luego van los arreglos y la voz, pero compongo sin instrumentos. De alguna forma me limitan, porque no soy muy virtuoso tocando la guitarra.

A la gente le gustaría saber también cómo se grabaron los discos de la etapa de los Moldy Peaches y de Garfield.

Los dos discos se grabaron a la vez, en casa. En una especie de cuatro pistas. Que uno saliera antes que otro fue anecdótico. Muchas canciones de Moldy Peaches las hice con trece o catorce años, otras son del periodo 1999- 2001. Las fui grabando un poco de forma desordenada, y luego las junté como mejor iban sonando.

Mis años favoritos fueron entre los trece y los dieciocho años. Me movían muchas inquietudes. Por ejemplo, cuando escribí Mozzarella Swastika recogí la influencia judía de mi familia. Towes Van Zanth, Georges Jones…, no sólo Leonard Cohen estaba en mi cabeza.

¿Con el country aprendiste a tocar la guitarra?

Más o menos, pero yo no quería llegar a ser un músico de country. La gente aprende a tocar la guitarra con ese tipo de música, pero si pensaba en Nashville, me venía a la cabeza Garth Brooks y gente así, y no era lo mío. No quería ser de éstos. El country tiene que con pocos acordes puedes componer una canción, por eso el rock me daba la oportunidad de ser más creativo. Yo crecí queriendo ser Elvis o The Doors. Los medios dicen lo que está de moda y lo que no. Es un trato que hay que hacer. Yo no quería jugar a eso. Yo quería ser como Little Richard o así.

¿Y cúales siguen siendo tus influencias, además de las ya comentadas?

T-Rex, la época de “Transformer” Lou Reed, Bowie, Black Sabbath… La gente no lo entiende, pero veo una gran influencia de Led Zeppelin en muchas canciones de Gemstones.

¿Y de Burt Bacharach en canciones como He’s the brat?

No lo veo muy claro. Mis canciones favoritas de Burt Bacharach son “Make it easy on yourself“, “The Windows of the world” y “Walk on by”… (Silencio) Me gusta más Lou Reed que Burt Bacharach. (Silencio)

¿Es español decís gamba en vez de “prawn”, y en francés es “crevette”?

Sí. Aquí también se dice “meter la gamba”. Es como cometer un error.

¿Ah, entonces gamba es “mistake”? Como muñeca es “doll” o “wrist”. Yo aprendo español en la escuela.

Bueno, llega “Friend of mine” y tu voz cambia. ¿Cómo lo conseguiste? ¿Diste clases de canto?

No. Cambié mi forma de cantar en Friends of Mine porque me centré en ese asunto. No di clases de canto, ni nada de eso. Lo logré practicando mucho. Si te fijas, Garfield está grabado en mi dormitorio, yo era muy joven. Durante la gira me tiré un año y medio de conciertos cada noche tratando de trabajar la voz, y probaba con la de Sinatra, George Jones… Y luego me tiré nueve meses en mi casa experimentando buscando encontrar la voz en la que estuviera más cómodo. Buscaba algo más grave, más a lo Berestein. Era otro camino, se abrían otras puertas para mí. Y así ha sido, porque Friends of Mine y Gemstones han sido más populares que lo que los Moldy Peaches fueron nunca.

Tenemos curiosidad por el tipo de público que te sigue.

Mi situación en el mercado es diferente según cada país. En Alemania mi público es realmente grande, y doy conciertos para gente de todas las edades: jóvenes, abuelos, abuelas… la verdad es que nunca busco escribir canciones para un público concreto. En Alemania, Francia, Suiza, Austria tengo mucho más éxito que en Estados Unidos. Un “consierto” grande en Estados Unidos es “seissientos” personas. En Germania es cuatro mil personas. Tengo hasta un disco de oro en Alemania. No supone esto ningún problema para mí, América es lo mismo que Europa; hay cosas diferentes, sí, pero el público es más o menos igual.

¿No te ves en un póster en el cuarto de una quinceañera, a lo Enrique Iglesias?

No sé… La verdad, nunca escribo canciones pensando en el tipo de público particular. En mi cabeza trato de buscar cosas que me diviertan y no pienso en la respuesta que la gente tendrá de mi música.

¿Has tenido algún problema con algunas de tus letras, al incluir palabras, digamos, malsonantes? Por ejemplo en Carolina.

El problema con algunas palabras que pueda meter en las canciones es muy relativo. Para mí, lo más importante de una canción es cómo están casadas la música y la letra, o sea, las palabras dentro de la melodía. Lo demás, no me preocupa. Caroline está la historia que ocurre con mis amigos y con las novias. Trata sobre gente desesperada dicho todo de diferente forma: uno quiere dinero, otra quiere un novio, otra quiere… un novio con dinero. Total, gente que busca cosas distintas…

Pero, ¿cuál es tu relación con los medios en tu país?

La radio americana, excepto con Jessica, no emite mis canciones. Puede que sea por las letras también, pero sobre todo el problema es que si no eres mediático, si no estás en una discográfica grande, no sales. Como nunca he firmado con esa gente, nunca he salido en la radio. Me resigno a no salir, lo cual es algo desesperante. Vamos, que nunca llegaré a ser millonario con la música.

Sabemos que también dibujas, y acabas de publicar un libro. ¿Cómo quién te gustaría ser en el futuro?

No abandonaré esta forma de hacer las cosas. Me gusta como lo estoy haciendo. Me gustaría llegar a ser algo así como un no- músico. Soy muy joven, y me gustaría hacer otro tipo de cosas, sociales incluso. Por ejemplo, me gustaría estudiar Historia, pero no tengo ni tiempo ni disciplina. El mundo de la música requiere mucho tiempo, y durante las giras sólo piensas en el próximo menú. Viajar dando conciertos es mi escuela, y está bien para mí, que nunca me gustaron los exámenes. Me gusta hacer preguntas, ir a sitios distintos… es la mejor forma de aprender.

Nos gustaría que nos hablaras de Gemstones. ¿Lo ves como una continuación de “Friend of Mine”?

Sí, pero los arreglos de Gemstones se centran más en los ritmos. La canción Gemstones, por ejemplo, es como una serpiente, con muchos cambios, pero siempre de forma natural. Tardé un mes en escribirla (Al llegar a este punto, Mr. Green se vio en la necesidad de explicarnos de forma práctica en qué consisten los cambios de ritmo de la canción, golpeando con las manos en sus rodillas y cantando)… Hollywood hills… tac, tac… la idea no es pegar partes sin más. Eso cualquiera lo puede hacer. Se trata de que todo quede de forma natural, no vale cualquier cosa. Tratar de imitar a Frank Zappa no es fácil.

Texto: Alfonso García.
Foto: A. Kendall.

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