Los libros de la semana

La llegada de septiembre ya se nota en las listas, con algunas de las novedades ocupando ya los primeros puestos. En ficción, Pajaritos preñados, de Andrea Abreu (Anagrama), debuta en el primero. Es la historia de Cathaysa, una adolescente de un barrio de ladera de Tenerife, y de su padre, El Tiznado, y su autora vuelve a la lista con Panza de burro (Barrett) en el 19. Entran además seis novedades: el thriller doméstico La inquilina, de Freida McFadden (Suma), Hija del cielo, de Rodrigo Cortés (Random House), la saga aristocrática húngara Lázár, de Nelio Biedermann (Salamandra), el regreso de Petra Delicado en Bajo el cielo infernal, de Alicia Giménez Bartlett (Destino), Yo que te he querido tanto, de Roberta Recchia (Duomo), y Una tumba en Al Ándalus, de Lorenzo G. Acebedo (Tusquets). En no ficción, el testimonio de Nerea Pérez de las Heras, Fantasma (Alfaguara), encabeza la lista en su primera semana, seguido de Adolescencia, de Lucía Galán Bertrand (Planeta). Completan las entradas nuevas la investigación de Santiago Roncagliolo sobre la Iglesia, El pastor y los lobos (Seix Barral), y el ensayo de Alessandro Baricco Breve historia herética de la Música Clásica (Feltrinelli). En cuanto a las novedades:
La carne, de David Szalay (Feltrinelli) . István tiene quince años y vive con su madre en un bloque de pisos de un pueblo de Hungría. Es tímido, hermético y casi invisible, hasta que una vecina casada lo arrastra a una relación clandestina cuyas consecuencias trágicas marcarán su vida. Desde ahí, su recorrido lo lleva a Londres, entre trabajos precarios y vínculos que apenas lo rozan. Primero es chófer de un magnate y más tarde se convierte él mismo en multimillonario, siempre imperturbable ante el trauma y la pérdida, ante la alegría y el éxito. En su edición original (Flesh) ganó el Booker 2025. Sam Sacks (The Wall Street Journal) habla de un efecto «hipnótico». Kevin Power (The New York Review of Books) concluye que «István vive». Keiran Goddard (The Guardian) elogia a un «maestro de la frase escueta». Luke Brown (Financial Times) la llama «obra de arte conmovedora con una trama que atrapa y sorprende». Traducción: Ce Santiago.
El retiro, de Charlotte Wood (Libros del Asteroide). Agotada por su trabajo y en plena crisis existencial, una mujer abandona Sídney y a su familia para pasar una temporada en una pequeña comunidad religiosa de la Australia rural. No es creyente ni sabe rezar, pero se adapta poco a poco al ritmo de las hermanas, descubre un placer desconocido en las tareas sencillas y repetitivas, y aprende a apreciar el silencio y la naturaleza. Con la percepción del tiempo difuminada, el pasado resurge en su memoria y adquiere otro significado, mientras la realidad exterior amenaza la paz recién encontrada. La novela explora el perdón y los rastros que deja el dolor. En su edición original (Stone Yard Devotional) fue finalista del Booker 2024. Lauren Christensen (The New York Times) habla de «una vigilia meditativa prolongada». Ron Charles (The Washington Post) la considera «extraordinaria». Fiona Wright y Frank Cottrell-Boyce (The Guardian) destacan su «fuerza silenciosa» y su generosidad. Helen Elliott (Sydney Morning Herald) la llama «magnífica y radical». Traducción: José Gabriel Rodríguez Pazos.
John, hijo de John, de Douglas Stuart (Random House).Sin dinero y con una formación artística que de poco le ha servido, John-Calum Macleod, Cal, vuelve en ferry a Harris, la isla donde nació, y descubre que nada ha cambiado, salvo él. En la desolada granja familiar retoma su antigua vida entre sus dos polos. Uno es su padre, John, pastor de ovejas, tejedor y puntal de la iglesia presbiteriana local, que ve con desasosiego el pelo largo de su hijo y su aparente resistencia a ser salvado. El otro es su abuela materna, Ella, que durante décadas ha mantenido una paz precaria con su yerno. Con el paso de las estaciones, los hilos que sostienen esa frágil comunidad están a punto de romperse. Publicada en 2026 y en la lista larga del Booker 2026 (original: John of John). Hamilton Cain (Boston Globe) escribe «su mejor obra hasta la fecha». Mark Harris (The New York Times) la compara con «un cartucho de dinamita a punto de estallar». Yagnishsing Dawoor (The Guardian) habla de una novela «íntima, pero de escala épica». Johanna Thomas-Corr (The Times) dice que «rebosa vitalidad» y Helen Cullen (The Irish Times) la considera lo mejor de Stuart. Traducción: Francisco González López.
El botín, de Tania James (Salamandra). A los diecisiete años, Abbas ve cómo su talento como tallador de madera llama la atención de Tipu Sultan, que lo recluta para el palacio y le encarga, junto al relojero francés Lucien Du Leze, un tigre autómata gigante para sus hijos. Con él perfecciona su arte, aprende francés y conoce a Jehanne, la hija de un expatriado francés. Cuando las fuerzas británicas atacan y saquean Mysore, su mundo se derrumba. El tigre es confiscado y llevado a Inglaterra como botín de guerra, y Abbas deberá recuperarlo de una finca de la campiña inglesa donde se exhibe como pieza de una colección de arte saqueado. Su destino y el del tigre reflejan los vaivenes de naciones y dinastías devastadas por la guerra en la India y Europa. Ron Charles (The Washington Post) la llama «una maestra de la miniatura, capaz de crear la ilusión de una saga en un capítulo». Stephanie Merritt (The Observer) elogia una «reimaginación vívida e ingeniosa» de un episodio histórico. Publishers Weekly habla de una novela «a la vez de aventuras y desgarradora». Traducción: Magdalena Palmer Molera.
El sur, de Tash Aw (Anagrama). A finales de la década de 1990, la familia de Jay, un joven malasio de dieciséis años, viaja al sur del país. La madre, Sui Ching, ha heredado de su suegro una finca en decadencia, administrada por Fong y su hijo Chuan. En una plantación abrasada por la sequía, entre árboles enfermos que pronto serán talados, el deseo irrumpe entre los dos muchachos con la misma violencia silenciosa que se cierne sobre la naturaleza. Ese instante, breve, torpe e irreversible, proyectará años después una larga sombra. Es una novela de iniciación y memoria que retrata además un país en transformación. Primera entrega de una tetralogía anunciada y en la lista larga del Booker 2025 (original: The South). Heller McAlpin (The New York Times) la llama «reluciente y psicológicamente rica». Lara Feigel (The Guardian) ve en Aw a un «cronista proustiano del instante». Johanna Thomas-Corr (The Times) escribe «historia cautivadora». Traducción: Álex Gibert.
El hijo del oligarca, de Patrick Radden Keefe (Seix Barral) Ensayo de no ficción que reconstruye la historia de los Brettler, una pareja desesperada por descubrir qué llevó a su hijo Zac, de diecinueve años, a saltar desde el balcón del lujoso apartamento de un hombre de dudosa reputación. Un testigo añade al misterio una revelación explosiva: Zac decía ser hijo de un oligarca ruso. Convencidos de que tras su muerte se oculta algo, los Brettler inician una búsqueda que los conduce al lado más oscuro de Londres, un mundo de dinero sucio, corrupción y violencia bajo el brillo de la capital global. Mark O’Connell (The New York Review of Books) la define como «una novela social de no ficción». Según la web del autor, también la elogian Financial Times (Edward Luce), The Observer (Laura Cumming), The New York Times y The Wall Street Journal. Traducción: Javier Calvo Perales.
Lo que podemos saber, de Ian McEwan (Anagrama). En 2119 el planeta va mal. Amplias zonas están inundadas tras un catastrófico accidente nuclear, y los habitantes de ese futuro distópico miran con fascinación los albores del siglo XXI, a sus ojos una época de esplendor cultural. Thomas Metcalfe, un solitario investigador académico, indaga qué sucedió en la llamada Segunda Cena Inmortal, celebrada en 2014. Era la segunda porque en los anales literarios figura otra anterior, la de 1817, que reunió a Wordsworth, Keats y Lamb, entre otros. Casi dos siglos después, el poeta Francis Blundy y su esposa Vivien convocaron una nueva velada en la que él leyó un poema de amor en homenaje a ella, «Una Corona para Vivien». Dwight Garner (The New York Times) la considera «lo mejor que McEwan ha escrito en mucho tiempo» y Jon Day (Financial Times) «su novela más entretenida en años». Entre las mixtas, Kevin Power (The Guardian) ve el valor del libro «en lo que se atreve a omitir». James Walton (The Telegraph) escribe «extravagante» y «sobrecargada». Traducción: Eduardo Iriarte Goñi.
Cuando oscurece, de Peter Stamm (Acantilado). Volumen de relatos en los que los protagonistas creen conocer el mundo que habitan, pero descubren que las cosas más familiares se vuelven extrañas, incluso sobrecogedoras. En uno, Sabrina posa para una escultura de Hubert, y contemplarse desde un prisma ajeno la inquieta tanto que, cuando un coleccionista compra la pieza, decide seguir el rastro de su doble de aluminio. En otro, David, desencantado consigo mismo y con la vida monótona que le espera, resuelve atracar un banco. Tiene la máscara preparada, pero no la usará. Ha oído que los atracadores estudian la escena del crimen semanas antes, y su acecho ya ha comenzado. El conjunto muestra la fragilidad humana a través de los engaños del corazón y la mente. Se publicó en alemán en 2020 (Wenn es dunkel wird). Según el resumen de Perlentaucher, Deutschlandfunk y Süddeutsche Zeitung son muy elogiosos y hablan de un «romanticismo negro de lo cotidiano» y de lenguaje minimalista. La NZZ y la Frankfurter Rundschau señalan calidad desigual entre los relatos. Mario Wiesmann (literaturkritik.de) lo considera un logro del surrealismo contemporáneo. Traducción: José Aníbal Campos.
Dormida, de Honor Jones (Libros del Asteroide). Toda madre habita dos familias al mismo tiempo: aquella en la que nació y aquella que ha creado. A los diez años, Margaret pasa el verano en un acomodado barrio residencial de Nueva Jersey. La vida familiar parece transcurrir plácidamente, aunque le exige mantener un delicado equilibrio entre una madre estricta y un padre y un hermano que encarnan formas de masculinidad tan habituales como incómodas. A finales del verano todo cambia y los sencillos placeres de su niñez se desvanecen. Novela sobre la infancia, la maternidad y la memoria, y sobre el precio de los secretos familiares: Ron Charles (The Washington Post) la llama «una obra maestra de perspectiva y tono cuidados». Fiona Maazel (The New York Times) la considera «excepcionalmente conmovedora».Traducción: Julia Osuna.
Las Hadas Modernas, de Clare Pollard (Impedimenta) París, finales del siglo XVII. Mientras Versalles se desangra en envenenamientos y paranoia, en un salón parisino un grupo de mujeres nobles, encabezado por Marie-Catherine d’Aulnoy, se reúne para contar lo que la anfitriona acaba de bautizar como contes de fées. Junto a un Charles Perrault viudo y recién expulsado de la corte, son ellas quienes fundan, un siglo antes que los hermanos Grimm, el cuento de hadas moderno: Caperucita Roja, La Cenicienta, La Bella Durmiente, Rapunzel. Esos relatos son versiones cifradas de sus propias vidas, marcadas por maridos violentos, encierros, hijas vendidas y amantes que desaparecen. Pero entre ellas se ha colado un lobo, alguien que escucha, toma nota y delata, y que amenaza con llevarlas al cadalso una a una. S. Kirk Walsh (The New York Times) la llama «novela memorable». John Self (The Times) escribe que tiene «oodles of charm». Samuel Ashworth (The Washington Post) es mixto: el mayor narrador de la novela es también su elemento «más frustrante», aunque elogia el tercer acto. Traducción: Javier Aragón e Isabel Márquez Méndez.
Hotel Exilio, de Jane Rogoyska (Salamandra) No ficción. París, 1938. El Hotel Lutetia, célebre refugio de artistas y exiliados, acoge a escritores, pintores y viajeros que huyen de una Europa al borde del abismo. Entre sus huéspedes están James Joyce, André Gide, Pablo Picasso y Henri Matisse. Durante la ocupación, la Abwehr, el servicio de inteligencia militar alemán, lo requisa y lo convierte en centro de operaciones y vigilancia: se alojan oficiales, se trazan misiones y se interrogan sospechosos. Tras la liberación, el hotel recibe a los deportados que regresan de los campos, entre ellos las hijas de Irène Némirovsky, en busca de noticias de su madre. Es un lugar donde se confunden el júbilo y la culpa, la esperanza y la devastación, marcado por la memoria de la guerra y la reconstrucción de Europa. Patrick Marnham (The Spectator) la llama «una lección magistral de uso creativo de fuentes secundarias» y destaca la segunda parte como lo más original, pero discute las generalizaciones más allá del hotel. Pat Carty (The Irish Times) elogia el uso del presente y el retrato de la gente corriente. Brad Pearce (The American Conservative) la encuentra «entretenida y, al final, desgarradora», con una estructura dispersa. Traducción: Álvaro Marcos Lantero.
El río de la ceguera, de Mia Couto (Alfaguara) En agosto de 1914, la Primera Guerra Mundial llega a África cuando Alemania ataca el puesto de Madziwa, una aldea fronteriza junto al río Rovuma, en Mozambique. Sus aguas, disputadas por los ejércitos alemán y portugués, son el escenario de un episodio misterioso: una extraña enfermedad afecta solo a los colonizadores y les priva de la capacidad de leer y escribir. Pronto ninguno logra descifrar el mundo mediante la escritura, y los libros, informes, fotografías y mapas les parecen descoloridos. Los pueblos de Mozambique, amenazados por el poderío alemán y sometidos por la colonización portuguesa, encuentran refugio en lo que es imposible de borrar: el conocimiento ancestral transmitido por la oralidad. La novela es una mirada sobre la memoria, la cultura y la capacidad de enfrentarse con esperanza a la adversidad. Neues Deutschland lo llama «el mago de las palabras». Maike Albath (Deutschlandradio Kultur) afirma que «su escritura hechiza al lector», y La Quinzaine littéraire que «la obra de Mia Couto es de las que de verdad cuentan». Henning Mankell lo considera «uno de los escritores contemporáneos más importantes de África». Traducción: Rosa Martínez Alfaro.
Número cero: Bob Dylan, retrato de un hombre invisible, de Eduardo Jordá (Libros del Asteroide). Un día de 1969, Bob Dylan sorprendió a un desconocido hurgando en la basura enfrente de su casa en busca de alguna pista que explicara su obra. Pero descifrar a Dylan es una tarea imposible. A lo largo de su carrera ha ido mudando de piel una y otra vez. Ha sido el cantante protesta de sus primeros años, el psicodélico airado de Highway 61 Revisited y Blonde on Blonde, el artista retirado en medio del bosque, el músico que relató su ruptura matrimonial de la forma más críptica y más desnuda posible, el compositor de himnos religiosos apocalípticos, la estrella olvidada que perdió el rumbo en los años ochenta, el bluesman que renació de sus cenizas… Aunque conocemos casi todos los detalles de su trayectoria, sigue pendiente la pregunta esencial: ¿quién es realmente Bob Dylan? Este libro es un viaje en busca del hombre invisible que transformó la música del siglo xx. Es, a la vez, biografía, crónica del proceso de escritura, poesía y crítica musical, con Jordá construyendo el retrato a partir de anécdotas, asociaciones personales y pinceladas que conectan a Dylan con figuras como Rilke, Rimbaud o el cineasta Todd Haynes.
Los asesinos guapos: la oscura fascinación por Luigi Mangione y otros criminales bellos, de
Francesc Soler (Alrevés). Un controvertido fenómeno actual, nada banal, que todavía pocos autores se han atrevido a analizar con esta profundidad. ¿Qué dice de nosotros haber convertido en icono mundial a un asesino por el simple hecho de ser atractivo? ¿Y que la estética y el deseo a menudo pesen más que la justicia y las víctimas? Los asesinos guapos explora uno de los fenómenos más alucinantes de la cultura popular reciente: la conversión en ídolo global de Luigi Mangione, detenido en 2024 por el asesinato del CEO de una de las principales aseguradoras médicas de los Estados Unidos. En él se analizan aspectos tan distintos como los orígenes neurológicos y filosóficos de la asociación entre belleza y bondad; la hibristofilia o atracción sexual por los criminales; el impacto del físico del acusado en el ámbito judicial; el reto ético de narrar crímenes reales sin convertir a los culpables en héroes o la apropiación de la figura de Mangione por parte del colectivo LGTBIQ+. El libro también lo conecta con precedentes históricos y contemporáneos ‘de Ted Bundy a los hermanos Menéndez, de Jeffrey Dahmer a Daniel Sancho’, y subraya el papel de las ficciones audiovisuales en la romantización de la figura del asesino.







