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El Test de las 5: Exrubias

Exrubias es una emergente banda española de pop-rock garagero y alternativo, a caballo entre Zaragoza y Teruel. El cuarteto está compuesto por Celia (guitarra y voz), Noa (bajo y voz), Mario (guitarra) e Iván (batería). Acaba de lanzar su álbum de debut Quieta, no sola y hoy vienen a presentarlo en nuestro Test de las 5.

Lugar y fecha de nacimiento (del grupo como tal).
Empezamos como DJ Set en 202. Más que DJ Set, llevábamos un pendrive con temas que encontrábamos y los poníamos para nuestras amigas, pero nos sentimos unas impostoras y en 2024 decidimos incorporar a Noa (Bajista) y empezar a tocar temas que teníamos a medio componer.

Dirección actual de ensayo, corte y confección: cómo es vuestro espacio creativo sin dar coordenadas exactas.
Es un húmedo sótano de un piso de la época del aislacionismo al lado del bajo donde secuestraron al futbolista Quini.

En vuestro local de ensayo, ¿reina el caos creativo (cables por el suelo, latas vacías) o sois de las que necesitan que todo esté milimétricamente colocado para que baje la musa?
Reina el más absoluto caos, es un local que lleva activo más de 20 años y sus distintos inquilinos no lo han vaciado nunca, así que nosotras no vamos a ser las primeras, hemos aportado una cabeza de Barbie con el pelo azul, para darle un toque hogareño.

¿Qué líquido –o sólido– elemento suele serviros de gran ayuda en el proceso de escritura y/o composición?
Lágrimas propias y cubatas ajenos. Una vez Mario trajo una red velvet riquísima, que también ayudó bastante.

¿Sois de los que guardan las letras en servilletas y notas de voz caóticas o tenéis un archivo Excel perfectamente indexado por sentimientos?
En notas de audio infames acompañadas de golpes al salpicadero, además de que realmente el primer borrador de tracklist del álbum lo escribimos en una servilleta. Si alguna temática o frase nos resulta ingeniosa o llamativa, la anotamos en notas o una libreta, y a partir de esto tiramos.

¿Qué discusión absurda se repite siempre que estáis grabando o componiendo?
Solemos estar a la gresca con el volumen de las voces, sobre si deben estar más o menos presentes. En cuanto a composición un poco lo mismo, porque hay dos lobos dentro de nosotras: el sonido más garajero y sucio, y otro mucho más dulce y dreamy.

A veces el arte se idealiza mucho pero… ¿qué parte del proceso creativo parece súper bohemia desde fuera, pero para vosotras es un auténtico dolor de cabeza?
Las lloraditas componiendo y las sesiones eternas de toma de decisiones finales en la producción de los temas no suelen hacer bien a nuestras ya de por sí saturadas cabezas. Las cuatro estamos currando en sectores con diferentes horarios, por lo que el poner disponibilidades limitadas a algo que se entiende como mucho más libre como es la composición y la creación a veces nos da mucha rabia. No obstante, el juntarnos a tocar nos aleja un poco de todo ese ruido y podemos romantizar un poco.

¿Qué habilidad totalmente ajena a la música os ha resultado sorprendentemente útil para el proyecto?
Nos encanta el tema de diseño gráfico y promoción, claro está dentro de nuestros conocimientos, que son un poco (totalmente) autodidactas, por lo que nos cuesta aterrizar las ideas. Por otro lado, algunas hemos sido o somos docentes, y con ese trabajo no te queda otra que perder por completo la vergüenza.

¿Cómo fue el proceso de elegir el nombre del grupo: un flashazo de genialidad o una lista de 200 nombres horribles en un grupo de WhatsApp que casi acaba en pelea?
Celia (cantante y guitarrista) bromeaba con que, cuando nos montásemos un grupo se llamaría así. Fue una referencia a todas aquellas personas que dicen que de pequeñas eran rubias y ahora son castañas; nos gustó y, para bien o para mal, lo hemos arrastrado hasta hoy.

En los últimos años, incluso más en tiempos recientes, el término “indie” se ha convertido casi en un campo de batalla: para unas es una estética, para otras un sonido, para otras una actitud. ¿Vosotras dónde os situáis en ese mapa cambiante?
Todo nuestro proceso de composición y publicación es autosuficiente y autogestionado, pero no nos identificamos con la etiqueta generalizada de “indie” actual, aunque muchas de nuestras referencias si se engloban en él. Nos gusta el término garaje pop.

¿Notáis que el clima político y/o social se cuela en las canciones aunque no lo pretendáis?
Totalmente, la presión laboral es nuestra mayor enemiga a la hora de sacar tiempo para tocar, componer y grabar. Además, aún tenemos por ahí pendiente terminar una canción sobre los pedazo de fascistas que habitan la residencia militar del Zorongo en Zaragoza, o sobre tener a tu jefa como un mono titi constantemente encima fuera de horario laboral, entre otras.

¿Alguna vez habéis dado un paso atrás con una letra por decir “uy, esto igual se entiende mal”, o vais a muerte con lo que sale?
Depende, cuando Noa compone, suele ir con todo. Celia en cuanto a letras suele darle vueltas a la sonoridad de las palabras, o en cómo encajan las sílabas y demás.

Si no estuvierais tocando este género, ¿en qué otra escena musical (por disparatada que sea) os veríais cómodas “disfrazadas”?
Noa e Iván, sin duda, en el country. Mario dice que en el hardcore. Celia es fan de póster de Joan Manuel Serrat entonces, por nosotras, le daríamos a todo.

¿Cuál es el motivo más absurdo por el que habéis descartado un tema?
El único motivo por el que descartamos temas es porque son malos. Hay que hacer muchos malos temas hasta que sale uno bueno.

¿Hay alguien con quien —desde el punto de vista musical— os hayan comparado, ya sea en el ámbito familiar o profesional, que jamás hubierais imaginado?
Una vez nos compararon con Aerolíneas Federales, supongo. En otra ocasión, una persona comentó que parecíamos “un grupo de verdad que suena a música”, imagino que haciendo alusión a que no daba manía escucharnos y por lo visto, fue una sorpresa.

¿Hay alguna influencia inesperada (película, libro, comida…) que haya acabado en una canción vuestra?
Tenemos referencias a la morra, un juego popular turolense; pero musicalmente hemos compuesto temas bajo la influencia de Marisol y VVV Trippin’ You. La canción Mala Cita en realidad habla sobre una cena ficticia con un tipo que te cocina pasta con nata evaporada como método de conquista, así la comida podríamos decir que también se cuela en las letras.

De todas vuestras influencias, ¿cuál podría ser la que más nos sorprendería a primera vista o, mejor dicho, escucha?
Iván (batería) siempre ha tenido una debilidad por Hank Williams III. En general como decíamos, todo lo que nos haga decir “yeeha” nos llama bastante la atención, aunque luego hacemos un poco lo que vemos que podremos defender realmente en directo.

¿Qué canción de un grupo coetáneo habéis escuchado y habéis pensado inmediatamente: “Maldita sea, ojalá se me hubiera ocurrido a mí”?
Celebrado Primo, de Perro, Baila Sumeria de Triángulo de Amor Bizarro o cualquiera de Fleetwood Mac.

En un primer disco todo se siente definitivo aunque sepáis que no lo es: ¿qué decisión os quitó más el sueño porque sentíais que iba a marcar cómo os percibirían por primera vez?
El riguroso volumen de las voces y si había que darles más o menos presencia, un sonido más sucio o más limpio, hubo que darle muchas vueltas a esto. En general, nos sentimos bastante cómodas con incluir en este primer disco canciones que podrían englobarse en diferentes estilos, porque nos parecía que tenían coherencia entre sí y es un poco lo que somos nosotras cuando tocamos en directo y en nuestro día a día.

¿Qué es lo que más os ha dolido sacrificar (tiempo, dinero, horas de sueño) por sacar adelante este proyecto?
El tiempo para el proyecto no es tiempo sacrificado, sino disfrutado. El único tiempo sacrificado es el que dedicamos a hacer más ricos a nuestros jefes y caseros.

Ese grupo o solista nacional de cualquier década que merece/mereció más repercusión de la que tuvo.
Futuro Terror y El Grajo nos flipan. La canción ¡Que te Mejores! podría haber entrado en la pregunta que comentábamos antes porque ojalá se nos hubiera ocurrido a nosotras, la verdad.

Si pudierais viajar atrás solo para un concierto… ¿a quién iríais a ver sin dudarlo?
A Johnny Cash, por muy raro que parezca mencionarlo después de Futuro Terror. Ver a Siouxsie and the Banshees en directo habría sido increíble también.

¿En qué espejo os miráis cuando pensáis en el futuro? Esa banda que digáis: “Ojalá llegar a su edad con esa dignidad”.
Blondie o The Cure siguen teniendo una fuerza impresionante. No por edad, sino por espejo en el que reflejarnos en un futuro, nos encantaría alcanzar una pizca del sonido y presencia de Triángulo de Amor Bizarro.

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