entrevistasespeciales

El test de las 5: Filtro

A Coruña vuelve a latir con fuerza en el mapa de la música underground gallega. Entre salas míticas como la Mardi Gras o el Garufa, y una escena cultural que no deja de expandirse, la ciudad vive un nuevo despertar creativo donde el talento joven encuentra terreno fértil para crecer. En ese renacimiento sonoro aparece Filtro, una de las bandas que mejor encarnan esta energía renovada y que acaba de lanzar su álbum de debut homónimo.

Lugar y fecha de nacimiento: A Coruña, año 2022.

¿Qué líquido –o sólido– elemento suele serviros de gran ayuda en el proceso de escritura y/o composición? Solemos tomar unas cervezas cuando componemos.

¿Cómo fue el proceso de elegir el nombre del grupo: un flashazo de genialidad o una lista de 200 nombres horribles en un grupo de WhatsApp que casi acaba en pelea? Pues la historia es que el padre de uno de los componentes (Arturo), tenía un grupo cuando era joven, y se llamaba Filtro. Un día hablando con él propuso la idea de tener ese nombre y nos gustaba y encajaba bastante bien.

¿Qué es lo que más os ha dolido sacrificar (tiempo, dinero, horas de sueño) por sacar adelante este proyecto? No consideramos que hayamos tenido que sacrificar demasiadas cosas a nivel personal, pero sin duda tener un proyecto así conlleva mucho tiempo, dinero y esfuerzo y muchas veces es muy complicado gestionar ciertas cosas siendo cinco personas en el grupo, teniendo en cuenta que lo hacemos todo nosotros, desde las canciones a las camisetas, los CDs, organizar conciertos, etc.

A veces el arte se idealiza mucho pero… ¿qué parte del proceso creativo parece súper bohemia desde fuera, pero para vosotros es un auténtico dolor de cabeza? No diríamos dolor de cabeza, pero a veces el proceso de composición y producción se puede complicar bastante y hay veces que nos cuesta ponernos de acuerdo.

¿Tenéis algún sonido o instrumento prohibido? Ese que decís: ‘Por encima de mi cadáver metemos un vocoder o un saxo ochentero’…? La verdad es que no, no nos gusta cerrarnos en ese tipo de cosas.

¿En vuestro local de ensayo reina el caos creativo (cables por el suelo, latas vacías) o sois de los que necesitan que todo esté milimétricamente colocado para que baje la musa? La verdad es que está todo bastante desordenado y hay poco espacio, pero porque compartimos local con otras bandas, a nosotros nos gustaría tenerlo todo un poco mejor organizado jajaja.

¿Qué canción de un grupo coetáneo vuestro habéis escuchado y habéis pensado inmediatamente: Maldita sea, ojalá se me hubiera ocurrido a mí? Palos, de La Paloma.

¿Hay alguna influencia inesperada (película, libro, comida…) que haya acabado en una canción vuestra? El cómic de Uzumaki.

De todas vuestras influencias, ¿cuál podría ser la que más nos podría sorprender a primera vista o, mejor dicho, escucha? Quizá pueda sorprender y es que en temática y letras, tenemos de influencia a Rojuu.

¿Hay alguien con quien —desde el punto de vista musical— os hayan comparado, ya sea en el ámbito familiar o profesional, que jamás hubierais imaginado? Sí, muchos grupos de indie nacional actuales, pero también grupos y artistas más clásicos como Alaska.

¿Sois de los que defienden el ‘fade out’ eterno al final de las canciones o preferís un final seco, de esos que te dejan con el corazón en un puño? Prácticamente todas nuestras canciones tienen final seco, pero por ejemplo, hemos decidido cerrar el disco con Veo que el mundo gira que acaba con un largo fade out.

¿Qué queda de vosotros cuando termináis un disco? ¿Se siente como un alivio o como si os hubierais quedado un poco vacíos, como si os faltara algo que ahora le pertenece al público? Sentimos un gran alivio y orgullo por haber conseguido sacar adelante el proyecto y, ahora mismo tenemos ganas de enseñarlo por muchas ciudades y en un futuro seguir componiendo.

Con la nostalgia convertida casi en género cultural (remakes, reuniones, aniversarios), ¿creéis que estamos revisitando el pasado por amor o por miedo a mirar demasiado el presente? Creemos que inevitablemente, cada cierto tiempo se tiende a mirar al pasado por nostalgia y no consideramos que sea algo malo, de hecho, es un sentimiento que nos mueve mucho para crear canciones y nos gusta que de vez en cuando se vuelva un poco a lo de antes.

¿Sentís que ahora las canciones se diseñan para que el estribillo llegue antes de que el oyente pierda la atención, o seguís permitiéndoos el lujo de los desarrollos largos? Sin duda hay mucha música que se crea pensando de esa manera, nosotros intentamos que la canción esté por encima de eso e intentamos no seguir ninguna norma ni estructura.

¿Notáis que el clima político y social se cuela en las canciones aunque no lo pretendáis? En nuestro caso solemos hablar más de experiencias personales/amorosas/relaciones etc, pero actualmente creemos que el clima político y social está más presente que nunca.

¿Alguna vez habéis dado un paso atrás con una letra por decir ‘uy, esto igual se entiende mal’, o vais a muerte con lo que sale? Seguramente sí que lo hayamos hecho.

¿Qué porcentaje de lo que escribís termina realmente en un disco y qué hacéis con esos «cadáveres» musicales que no pasaron el corte? De todas las ideas que teníamos para el disco, se quedaron fuera unas 5, ya que considerábamos que no encajaban tanto con el sonido que queríamos para el disco, pero no porque no nos gusten.

¿Preferís equivocaros intentando algo nuevo o acertar repitiendo algo que ya sabéis hacer? Preferimos equivocarnos y explorar nuevos sonidos que al final nunca sabes si pueden encajar bien.

¿Tenéis en el cajón alguna canción que os encanta pero que os da pánico sacar porque es tan diferente a vuestro estilo actual que teméis que nadie la entienda? Sí, tenemos alguna que no hemos sacado porque no es la dirección que queremos llevar actualmente.

Profesionalmente… ¿qué consejo deberíais haber escuchado, pero no lo hicisteis? Creérselo un poco más.

¿En qué espejo os miráis cuando pensáis en el futuro? Esa banda que digáis: ‘Ojalá llegar a su edad con esa dignidad’. Los Planetas.

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba