Fallece Andrew Ranken, miembro fundador de The Pogues

Fue batería de la formación entre 1983 y 1996 y posteriormente entre 2001 y 2014. Tenía 72 años.
The Pogues surgieron de la escena londinense de principios de los 80 como una fuerza radical, famosa por fusionar el espíritu crudo y anárquico del punk con las melodías tradicionales del folk irlandés. Originalmente formados bajo el nombre de Pogue Mahone (anglicismo de la frase irlandesa «bésame el culo»), la banda se centraba en la composición poética, a menudo cruda, de su líder, Shane MacGowan. Evitando el synth-pop refinado de la época, utilizaron un arsenal de instrumentos acústicos —incluyendo el tin whistle, el banjo y el acordeón— para crear una mezcla embriagadora de baladas enérgicas y protestas políticas. Su impacto fue profundo, inventando el género punk celta e influyendo en una generación de bandas como Flogging Molly y Dropkick Murphys, mientras que su éxito de 1987, Fairytale of New York, sigue siendo uno de los himnos más perdurables, aunque agridulces, de la música moderna.
En el centro de este sonido frenético se encontraba el baterista Andrew Ranken, apodado cariñosamente «El Golpeador» (foto 2º dcha) por su estilo potente y dinámico. Ranken se unió al grupo en 1983 y se convirtió en el corazón rítmico de la banda, apareciendo en cada una de sus grabaciones oficiales. Su trayectoria era ecléctica; antes de establecerse detrás de la batería de The Pogues, había sido cantante principal de una banda de R&B cajún llamada The Operation e incluso vendió su batería para financiar una gira por Europa. Su batería- en canciones como Sally MacLennane, Boat Train o incluso en la balada Fairytale of New York, aportaba la fuerza esencial que permitía a la instrumentación tradicional de la banda resistir la intensidad del punk rock.






