[Reseña] Dead Finks – New Plastik Abyss
Dead Finks, el cuarteto afincado en Berlín y liderado por los neozelandeses Erin Violet y Joseph Thomas, regresa con su cuarto y más ambicioso disco hasta la fecha. En una ciudad a menudo definida por el pulso electrónico, los Finks se hacen un hueco tenaz con una música de guitarras que equilibra el cinismo histérico con una claridad resplandeciente. New Plastik Abyss representa una evolución mayor para la banda, alejándose del pulso abrasivo de su pasado hacia un sonido rebosante de una «confianza nerviosa y colorida». Al integrar texturas de shoegaze y música artística de vanguardia en su canon post-punk, han facturado un trabajo que golpea como un pistón sin perder una sorprendente calidez melódica.
La fuerza del álbum reside en cómo asume sus influencias mientras forja una identidad propia. Anodyne actúa como el motor de esta transformación, con un bajo persistente y guitarras que cortan el aire con la precisión de Parquet Courts. Por su parte, Talk Me Around es el corazón más pop del disco, donde las líneas vocales hipermelódicas evocan la urgencia inteligente de los primeros R.E.M.. En contraste, Spiral Staircase utiliza un motivo de guitarra cíclico y vertiginoso que se siente como un descendiente directo de la era Pink Flag de Wire, pero con claras influencias grunge. Estos temas destacan a una banda que domina el arte de la tensión, mezclando las «puñaladas angulares» del art-punk de los 70 con una energía propulsiva totalmente propia.
En la recta final, los Finks exploran territorios más experimentales. Eden reduce el ritmo con «armonías de lamentos mareantes» y un muro de sonido que guiña el ojo a las exploraciones atmosféricas más densas de Sonic Youth. Es un punto álgido y obsesivo que demuestra su capacidad para crear paisajes sonoros inmersivos y de vanguardia. Sin embargo, la banda no ha perdido su mordida; Social Suicide es una explosión frenética de «beligerancia ansiosa» que recuerda la crudeza de Swell Maps. En conjunto, estas canciones sitúan a Dead Finks en unas coordenadas muy distantes del habitual centro británico de esta corriente, consolidándolos como una de las propuestas más interesantes del post-punk internacional.