Pearl Jam en la lista de ventas española
Santi Hurtado | 30 Septiembre 2009

La banda de Seattle ha saltado directamente al 4º puesto de los discos más vendidos, en su primer número 1 en 13 años en EEUU.
Pearl Jam han colocado su noveno álbum Backspacer directamente al cuarto puesto, solamente superado por las entradas de Amaral y el recopilatorio de Madonna, Celebration. Pearl Jam también entraba esta semana en la lista Billboard directamente al número 1, puesto al que no llegaban desde su álbum No Code (1996).
En la lista española también ha entrado Mika, con The Boy Who Knew Too Much (7) y que presentará el 18 de abril del 2010, en el Palau San Jordi de Barcelona y el 19 de abril en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid.
También entra en la lista Quimi Portet con Viaje a Montserrat (68) y La Casa Azul con La nueva Yma Sumac (lo que nos dejó la revolución) publicado por Elefant Records (69) y la cantante de Filadelfia Melody Gardot con su segundo álbum My One And Only Thrill (72).
Reigning Sound – Love and curses
Santi Hurtado | 30 Septiembre 2009
Estos músicos de Memphis han procedido este año de una forma poco habitual: han realizado primero una gira -incluido nuestro país- durante la pasada primavera, y ya llegado el verano han publicado su nuevo álbum, Love and curses (In the Red), el sexto ya de su carrera. Proveedores del apoyo, en forma de cancionero, y del acompañamiento en directo para el esperado regreso a escena de Mary Weiss, de las Shangri-Las, hace un par de años, este nuevo disco de los norteamericanos contiene una buena lista de canciones memorables.
Comenzando con la imbatible en sus ecos clásicos Brake it -que se encontraba también en el disco de Mary Weiss-, la banda nos remite a The Stooges y a The Sonics. Pero lo realmente interesante son sus canciones, que, como -casi siempre- en las mejores melodías pop, se vuelven irresistibles en sus poco más de dos minutos de duración, como muestran en Trash talk, The bells, Polly Anne o Something to hold onto, con unas guitarras herederas de The Byrds y donde recuerdan en algún momento al recientemente fallecido Willy DeVille. Con las canciones antes citadas me he quedado corto: el álbum contiene dosis suficientes de rock y pop, versión incluida (Stick up for me de Glass Sun), para que te ayude a completar un día perfecto.
Bilboloop 2009
Santi Hurtado | 30 Septiembre 2009

Los días 2 y 3 de octubre se realizarán las fiestas de presentación de la nueva edición del festival.
Fiestas Presentación
Viernes 25 de Septiembre
DOKA · Donostia · 21:30 Entrada: 5€
Tom Boyle + Los Nerviosos
Viernes 2 de Octubre
ARTIUM · Vitoria-Gasteiz · 21:30 Entrada: 6€
Tom Boyle + Focusin
Viernes 3 de Octubre
KAFE ANTZOKIA · Bilbao · 21:30 Entrada: 8€ Anticipada: 10€
Catpeople + Olimpic
——————————————————————————–
Viernes 23 octubre
KAFE ANTZOKIA · Bilbao · 21:00 Entrada: 8€ Anticipada: 10€
The Teenagers + Crystal Fighters + Tom Boyle
DJ Sessions:
BADULAKE: Unai Goikolea
BILBOST: Hnas. Burdas
AMOR DE MADRE: Globalfunk (Makala & Arka dj’s)
——————————————————————————–
Sábado 24 octubre
KAFE ANTZOKIA · Bilbao · 21:00 Entrada: 8€ Anticipada: 10€
Milke + Minitel Rose + Souvenir
DJ Sessions:
FEVER: Laura Vane & The Vipertones (live) + Pin y Pon dj’s
BADULAKE: Felix Daniel
BILBOST: The Temathics
AMOR DE MADRE: Redeball dj
——————————————————————————–
Audiovisuales: Testphase
——————————————————————————–
DJ SESSIONS:
Para acceder gratuitamente a los clubs deberás conservar tu entrada o bono del festival
——————————————————————————–
BONO BILBOLOOP ‘09: 15€
Válido para los conciertos del dia 23 y 24 de Octubre, y las sesiones en FEVER, BADULAKE, BILBOST y AMOR DE MADRE. Si se compra antes del 3 de Octubre incluye la Fiesta de Presentación de Bilbao con Catpeople y Olimpic.
——————————————————————————–
PUNTOS DE VENTA
Bilbao: Kafe Antzokia · Charada · Red Ticketmaster Tick Tack Ticket
Internet: www.kafeantzokia.com www.ticketmaster.es
The Phantom Band – Checkmate Savage
Samuel Benito | 30 Septiembre 2009
El debut de esta banda escocesa ha tenido la suerte de poder contar con el apadrinamiento de Paul Savage, ex The Delgados, el cual aparece como productor e ingeniero del disco -por supuesto, lo publica Chemikal Underground, el sello de Savage-. Lo más curioso de The Phantom Band son sus ganas de no ser un grupo clasificado en un único estilo, hecho éste que sale a la luz en una primera escucha. Prefieren complicar un poco cada canción para dotarlas de varias sonoridades a la vez, tratando de encontrar el tan soñado “sonido propio”.
El sexteto ostenta guitarra, bajo, batería y teclados, a lo que hay que sumar una parte de cacharrería propia que le da cierta originalidad a la propuesta -sobre todo en directo-. La maquinaria escocesa puede sonar realmente muy bien engrasada, como muestran en la inicial y quizá más redonda canción The howling, donde aparece uno de los pilares fundamentales de Checkmate Savage (Chemikal Underground, 2009): el krautrock. Las bases rítmicas de Neu! y Can -en especial los primeros- van apareciendo constantemente durante el disco, sobre todo con acierto y sin esconderse en Crocodile, que llega hasta los casi ocho minutos de duración.
Pero lo más curioso es su capacidad para buscar conexiones entre los diferentes estilos practicados por el grupo, ya sea krautrock buscando zonas experimentales del post-rock (Crocodile), o simplificando la melodía en un rock más cercano al hard-rock y totalmente inspirado en el riff clásico (Throwing bones, Halfhound). Este regusto por el riff se oscurece y alarga su forma en otros temas como Burial sounds, o por el contrario resplandece y toma su forma más bella en la canción más pop del álbum, Folk song oblivion. Y por si esas vueltas de tuerca eran pocas, se atreven con el carácter más purista del folk en Island. Sin lugar a dudas, The Phantom Band prometen mucho, pero entre tanto giro estilístico y la, por momentos, un tanto alargada duración de algunos de sus temas, quizá nos encontremos ante un popurrí de ideas sin enderezar. Eso sí, merecen más elogios que críticas.
Flamin’ Groovies – Shake some action
Francisco José Fernández | 30 Septiembre 2009
Los Flamin’ Groovies grabaron a mediados de los setenta uno de los discos más recomendables dentro de lo que podríamos denominar revisionismo sesentero, una práctica que han llevado a cabo infinidad de grupos a lo largo de los últimos cuarenta y cinco años -dos ejemplos rápidos y cercanos los tenemos en la obra de Bronco Bullfrog o en Los Negativos del imprescindible Piknik caleidoscópico-. Roy Looney, cantante de la banda desde sus comienzos, había sido sustituido por Chris Wilson, dejando a Cyril Jordan como cabeza más reconocible dentro de la formación. La pasión de ambos por la música que quince años antes había comenzado a mover los pies de unos jóvenes hambrientos de rock emergió vigorosamente a la hora de pensar en un nuevo trabajo. El productor, Dave Edmunds (ex Love Sculpture), ayudó a confeccionar unas canciones que parecen sacadas de algunas sesiones perdidas de los primeros Beatles, Rolling Stones o Byrds. Figuras como Bo Diddley, Buddy Holly o Phil Spector podrían añadirse también a la interminable lista de artistas reverenciados por Cyril Jordan y los suyos.
Grabado en los estudios Rockfield de Gales -donde, según Wilson, “lo único que podíamos hacer era sentarnos en la cocina de esa granja centenaria”-, la mitad de Shake some action (Sire, 1976) está compuesta de versiones. Temas como Let the boy rock’n’roll (Lovin’ Spoonful), I saw her (Charlatans), Misery (Beatles) o She said yeah (Larry Williams) mantienen el sudor de las originales -algo ya de por sí muy complicado- y se asientan perfectamente entre las compuestas por el tándem Jordan-Wilson. Entre estas últimas, es imposible no destacar la pieza que da nombre al álbum. Shake some action, uno de esos momentos de insólita perfección, nació de tres ideas distintas que a Jordan le rondaban por la mente: “Tenía la intro, el riff principal y el estribillo. Estaban guardadas para desarrollarlas y escribir tres canciones. Una noche dije: esto suena bien si lo junto todo. ¿Por qué no lo hago?’’. El resultado es un tema al que no podemos -ni debemos- escatimar elogios. Shake some action, al igual que la emocionante You tore me down, fueron recuperadas de unas sesiones celebradas en 1972. El resto del disco deslumbra por igual, especialmente en ese cierre con Teenage confidential -el reverso de aquel Teenage head en donde nos confesaban que “ella es una máquina de amor adolescente”- y I can’t hide (“no puedes esconder lo que sientes hacia mí / Puedo leerlo en tus ojos y me gusta lo que veo”).
Con su siguiente trabajo, Flamin’ Groovies now (Sire, 1978), el grupo continuaría por la misma senda, recogiendo el testigo de la década anterior gracias a otro puñado de nuevas composiciones y versiones -tal vez menos inspiradas- con las que volvían a homenajear a nombres como los Byrds, Cliff Richard o, una vez más, los sempiternos Beatles y Stones. En cualquier caso, los Groovies no volverían a alcanzar la brillantez de Shake some action, un álbum clásico, delicioso e irrepetible.
Entrevista a Cuchillo (Septiembre 2009)
Samuel Benito | 30 Septiembre 2009
De los estudios de Paco Loco y de la discográfica Sinnamon, Cuchillo fueron paridos sin necesidad de epidural ni cesárea, con un resultado final tenso pero sin dolores; el grupo supo salir él solo, con una facilidad asombrosa. Criados entre el hipnotismo alemán y la narcótica psicodelia anglosajona, el debut homónimo de este dúo barcelonés no sólo es que fuera uno de los mejores discos de este año (por lo menos para un servidor), sino que además ha conseguido un sonido intensamente inspirado e inspirador, lo cual llama la atención siendo su primer trabajo. Hablamos con Israel Marco, guitarra y voz del grupo.

El año pasado terminasteis vuestra segunda gira por EE.UU., un territorio ya familiar para vosotros y en el cual parecéis estar muy a gusto junto con bandas ya casi de la familia, como Magic Mirror, por la semejanza de propuestas musicales. ¿Cómo ha sido la experiencia? ¿Mejor, peor o diferente que la anterior?
Mejor, desde luego. En los sitios en los que ya habíamos estado vino más gente a vernos que el año anterior, y como hicimos el triple de conciertos en esta gira pues fuimos a muchas ciudades donde no habíamos estado. Lo mejor quizás fue tocar en el desierto de Joshua Tree junto con Black Rebel Motorcycle Club y Black Angels, en Tucson, donde el público nos acogió muy bien y vendimos un montón de discos, y cómo no, en Nueva York. Por otro lado, tocar en Los Ángeles siempre es lo mejor, por compartir escenario con Magic Mirror y volver a ver a tantos amigos. Este año planeamos girar en la costa oeste nada más, concentrarnos en tocar sólo en ciudades de California, Oregón y Washington.
Sin duda alguna, resulta un tanto chocante ese acercamiento hacia tierras americanas con tan sólo un debut. ¿Cómo surgió esa conexión y qué diferencias más llamativas observáis entre una gira americana y una española?
La conexión es porque tenemos buenos amigos allí, bandas como Magic Mirror, The Moon Upstairs, Spindrift, Black Rebel Motorcycle Club, Brian Jonestown Massacre… Todos son una escena y estamos muy vinculados. Girar en EE.UU. es mucho más duro que aquí. Las distancias son enormes y hay mucha más competencia por lo que no tienes garantías en ningún aspecto. Una vez llegamos a conducir 18 horas para volver desde Portland a Los Ángeles porque nos teníamos que ir en avión a Nueva York.
Hicimos conciertos con mucho público, otros con menos, en algunos sitios no cobramos nada… Por otro lado, el público es muy receptivo y muestra mucho interés por una banda que viene de tan lejos. Aquí el público va a conciertos de músicos americanos constantemente, pero en EE.UU. el público no está acostumbrado a ver a un grupo español en su ciudad. Hay muy pocas bandas españolas que cruzan el charco.
Vuestro debut caló hondo desde que salió a la luz, pese a no ser un superventas. Desde diferentes ámbitos de prensa y público se han manifestado opiniones más que favorables ante un disco que puede resultar, ante todo, hipnótico; moviéndose entre la tensión y la placidez. ¿Es algo que buscabais o es un sonido que sale solo, de vuestra propia naturaleza?
En cada canción creo que hay partes conscientes y otras inconscientes. Buscamos el contraste entre la luz y la oscuridad siempre, y la parte hipnótica también, después la magia de cada canción va en función de la melodía. La verdad es que cuando tienes una idea para un tema, hay veces que es fruto del trabajo y otras veces es pura inspiración que cae en tu cabeza como un rayo.
La posibilidad de un dúo puede parecer desde fuera como un recorte de posibilidades, tanto en disco como en directo -quizá más este último-, pero sin embargo en el disco no se echa en falta ningún aporte más. Se puede observar que el “matrimonio” os da mucha libertad a la hora de componer y de improvisar, sobre todo ante una propuesta que parece heredar aspectos de épocas y escenas más minimalistas: Krautrock, la inspiradora Velvet Underground… ¿Cómo veis vuestras posibilidades, tanto en disco como en directo, al ser “sólo” dos miembros? ¿Descartáis en un futuro añadir un integrante más o de momento preferís no pensar en ello?
La limitación de ser sólo dos se convierte en un reto y llegas más a la esencia de una canción. La tienes que reducir a lo básico. En nuestro caso, el silencio o vacío es como un tercer miembro. Además, en muchos casos es muy enriquecedor porque tienes que descartar muchos arreglos que pueden “manchar” la esencia del tema, y vas al grano, a lo que manda. Aunque no te voy a negar que muchas veces es difícil construir una canción en formato dúo. Una vez probamos con un amigo al bajo y no funcionó. De momento no hay intención de cambiar el formato. Estamos bien así y hemos encontrado una libertad a la hora de improvisar y cerrar canciones con la que estamos muy cómodos.
Como he comentado anteriormente, vuestro gusto musical está cercano a propuestas experimentales, arriesgadas y que aportaron y aportan una inspiración infinita a nivel musical, desde Robert Wyatt hasta Popol Vuh, pasando por Syd Barrett o la Nueva York más lisérgica… ¿Tenéis pensado cómo serán vuestros próximos pasos a nivel compositivo o de momento estáis más centrados en girar y dar conciertos? ¿Pensáis en la posibilidad de poder fabricar un futuro disco mucho más experimental, conceptual o innovador que vuestro debut?
Es pronto para decir nada pero estamos trabajando en nuevas composiciones y la cosa va más por el lado oscuro. La verdad es que todo apunta a un disco más experimental, conceptual y quizás menos accesible. Por otro lado seguimos dando conciertos y estamos incorporando las nuevas composiciones al repertorio en directo. Es una buena forma de madurar las canciones y ver cómo funcionan con el público.
La escena española, indie o no, para un servidor parece estar abriéndose un tanto en lo estilístico, ya sea por las nuevas tecnologías o por la amplitud de miras: ahí tenemos a El Guincho y Coconot con su novedoso tropicalismo, a El Columpio asesino y Triángulo de amor bizarro con ese regusto neoyorquino, a Le Noise y Lisäbo en el ámbito vasco, a ese rara avis que parece ser Bigott… ¿Qué opinión tenéis de la escena? ¿Cuáles son vuestros grupos patrios preferidos?
Creo que es un muy buen momento para la escena española. Cada grupo es de su padre y de su madre y están saliendo cosas realmente interesantes a las que el público está respondiendo de una forma muy positiva. Grupos como Dotore, Bestia Ferida, Extraperlo, Fred i Son, Veracruz… Hay muchas bandas y todas tienen algo.
A la hora de editar el disco, Sinnamon parece ser el sello que más carne puso en el asador. El resto, ¿descartó unilateralmente el disco? ¿Tuvisteis que patearos muchos sellos?
Buscábamos sello para que nos financiara el disco. No conseguíamos cerrar nada, por lo que decidimos financiarlo nosotros. Estábamos a punto de pedir un crédito cuando Sinnamon se pronunció y tras negociar un contrato llegamos a un acuerdo.
La portada del disco es quizá tan ambigua como vuestro disco; sorprenden a primera vista esas diferentes piezas que están sueltas y juntas en el mismo espacio. ¿Qué opináis de ella? ¿Cómo fue esa interacción entre Arnau Sala y vosotros a la hora de crearla?
Arnau es un buen amigo y tanto a Dani como a mí nos gusta mucho su trabajo. Le propusimos hacer la portada y aceptó encantado. Casi no le dimos ninguna coordenada previa, sino más bien durante el proceso. El resultado es su visión del disco y creo que es una portada maravillosa.
En los agradecimientos del disco aparecen tres ciudades: Barcelona, Berlín y Los Ángeles. ¿Creéis que han sido fundamentales a la hora de inspiraros y crear el álbum tal como es y suena?
Las tres ciudades han sido claves para mí, tanto a nivel emocional y sentimental como a nivel musical, por los músicos que he conocido, los instrumentos que he comprado y la música que he descubierto en todas ellas.
Por último, ¿alguna pista sobre el próximo disco?
—–
Gracias por vuestra atención.
El Tren de las 3:10
Colaboradores | 30 Septiembre 2009
En las retinas de los seguidores de los llamados westerns han quedado muchas imágenes asociadas, para siempre, a actores de la talla de Clint Eastwood, John Wayne, Lee Van Cleef y Gary Cooper. La estética árida y sucia, los duelos al sol, las peleas de bar, los asaltos a diligencias y las muestras de un lugar difícil para sobrevivir, donde sólo los más duros -y los más rápidos desenfundando el revólver- salen adelante, siempre han sido un sello de identidad del género. El paso de los años hizo que la cantidad de producciones ambientadas en el salvaje oeste bajase, hasta casi llegar a ser inexistente. El cine se renovaba, y otro tipo de historias y escenarios reclamaban la atención de los espectadores. Sin embargo, Hollywood nunca ha dejado de mirar de refilón a este género, y de vez en cuando nos brinda auténticas delicias como El tren de las 3:10.
Es cierto que a muchos puristas les molestará que el filme abuse de ciertos recursos muy propios del cine moderno. Es cierto que nos encontramos, ni más ni menos, que ante un remake, donde ni siquiera la historia es original. Sin embargo, nadie puede negar que ese espíritu del antiguo western se mantiene intacto, añadiéndole además un argumento bastante sólido, unos diálogos muy entretenidos, desde el principio del metraje hasta el final, y unos protagonistas carismáticos y bastante creíbles. El tren de las 3:10 no es una película que vaya a pasar a la historia de las mejores del género. Tampoco Russell Crowe ni Christian Bale serán recordados por sus papeles principales de este filme. Sin embargo, no hay duda de que es un buen producto, bien realizado, y que hará disfrutar a cualquiera que lo vea. Los westerns, después de todo, siguen gozando de muy buena salud.
Texto: Rand
3:10 to Yuma, EE.UU, 2007
Director: James Mangold; Productores: Cathy Konrad, Stuart Besser y Lynwood Spinks; Guión: Halsted Welles (original), Michael Brandt y Derek Haas, sobre una historia de Elmore Leonard; Fotografía: Phedon Papamichael; Música: Marco Beltrami; Intérpretes: Russell Crowe (Ben Wade), Christian Bale (Dan Evans), Logan Lerman (William Evans), Gretchen Mol (Alice Evans), Ben Foster (Charlie Prince).
Twoday Festival 2009
Santi Hurtado | 29 Septiembre 2009
Esta nueva propuesta musical se celebrará con el mismo cartel en Salamanca y Valladolid el 6 y 7 de noviembre, respectivamente.
El festival nace con una vocacion continuista y presentará en dos días consecutivos, 6 y 7 de noviembre, un cartel idéntico para las dos ciudades.
Allí estarán:
Billie the vision & the dancers
Camera Obscura
Iván Ferreiro
Sidonie
Second
Russian Red
La Bien Querida
Elastic band
Cristina Rosenvinge
Zahara
Cooper
Lagartija Nick
Arizona Baby.
Presentado por Chema Rey.
noviembre
06 – Salamanca – Pabellón Multiusos
07 – Valladolid – Feria de Valladolid
Las entradas costarán 30 euros hasta el día 18 de octubre y 35 euros después.
Guided by Voices, de nuevo bajo los focos
Santi Hurtado | 29 Septiembre 2009

Mientras las canciones de la banda de Ohio van a ser objeto de un musical en el nuevo film de Steven Soderbergh, se publica el álbum Don’t Stop Now – A Brazilian Tribute to Guided by Voices (2009). Leer más
Rosanne Cash publica The list
Santi Hurtado | 29 Septiembre 2009
Son doce de las 100 canciones country que su padre, Johnny Cash, le mostró como de escucha imprescindible cuando tenía 18 años.
The List estará disponible a partir del 6 de octubre y contó con la colaboración de artistas de la talla de Bruce Springsteen, Jeff Tweedy, Elvis Costello y Rufus Wainwright.
Rosanne Cash, hija mayor del cantante de música country y su primera esposa, reveló que el listado que su padre le dejó fue llamado “Las cien canciones esenciales del country”.
Incluye canciones de Hank Williams (Take These Chains From My Heart),The Carter Family (Bury Me Under the Weeping Willow), Jimmie Rogers (Miss the Mississippi and You), Hank Cochran y Patsy Cline (She s Got You), Bob Dylan (Girl From the North Country, interpretada a dúo con su padre Johnny Cash, en 1969, y que abría Nashville Skyline) o Merle Haggard (Silver Wings).
Los temas incluidos en The List, a continuación:
1. Miss the Mississippi and You
2. Motherless Children
3. Sea of Heartbreak (con Bruce Springsteen)
4. Take These Chains From My Heart
5. I’m Movin On
6. She s Got You
7. Heartaches by the Number (con Elvis Costello)
8. 500 Miles
9. Long Black Veil (con Jeff Tweedy)
10. Silver Wings (con Rufus Wainwright)
11. Girl From the North Country
12. Bury Me Under the Weeping Willow
El álbum se puede escuchar durante una semana en este enlace

