The Hives & Cindy Lauper y más canciones de Navidad
Santi Hurtado | 25 noviembre 2008

The Hives & Cindy Lauper intentan recuperar para su nuevo single, A Christmas Duel, que estará disponible gratuitamente, el espíritu de las canciones que han sido éxito en esta época del año. Leer más
Lo mejor del 2008: primeras listas
Santi Hurtado | 24 noviembre 2008

Mojo y Paste Magazine son las primeras revistas que recopilan lo mejores discos del año que termina.
Ya empiezan a confeccionarse las primeras quinielas y algunas revistas empiezan a adelantar los resultados de sus recopilaciones de lo mejor del año.
Para la revista británica estos son los diez discos favoritos del año:
10. Neil Diamond – Home Before Dark
9. The Bug – London Zoo
8. The Week That Was – The Week That Was
7. Glasvegas – Glasvegas
6. The Hold Steady – Stay Positive
5.Nick Cave & The Bad Seeds – Dig, Lazarus, Dig!!!
4.Bon Iver – For Emma, Forever Ago
3.Paul Weller – 22 Dreams
2.The Last Shadow Puppets – The Age Of The Understatement
1. Fleet Foxes – Fleet Foxes

En el caso de la revista Paste Magazine, los diez primeros discos favoritos han sido los siguientes:
10. Deerhunter – Microcastle
9. Lucinda Williams – Little Honey [Lost Highway]
8. Sun Kil Moon – April [Caldo Verde]
7. Girl Talk – Feed the Animals [Illegal Art]
6. Fleet Foxes – Fleet Foxes [Sub Pop]
5. Okkervil River – The Stand Ins [Jagjaguwar]
4. Bon Iver – For Emma, Forever Ago [Jagjaguwar]
3. Vampire Weekend – Vampire Weekend [XL]
2. Sigur Rós – Med sud i eyrum vid spilum endalaust [XL]
1. She & Him – Volume One [Merge]
Puedes ver toda la lista en la web de la revista.
Tom Gabel – Heart burns
Santi Hurtado | 23 noviembre 2008
En este primer EP en solitario del líder de la banda de Florida Against Me, Tom Gabel propone nuevos matices y otros argumentos que puede que no tengan cabida dentro del proyecto que tiene en común con el resto de su grupo. Lo primero que llama la atención cuando uno escucha las canciones del EP (como el tema que da título al álbum o el que lo cierra, 100 years of war, por ejemplo) son los primeros discos de los Manic Street Preachers, tanto en la forma, en el (poderoso) timbre de voz del cantante, similar al de James Dean Bradfield, como en el propio esquema épico de las canciones. 100 years of war, mismamente, parece compuesto como un himno de estadio al estilo de los del grupo británico.
Y si seguimos con los himnos y con las reminiscencias, si nombramos a Manic Street Preachers también podríamos atrevernos a citar a los mismos Queen, al escuchar canciones bien hiladas y de ritmos hipnóticos (Conceptual paths) y a veces sólo necesitadas de acompañamientos mínimos (Cowards sing at night).
El giro del punk al rock se produce a la mitad del disco, con Amputations, y, sobre todo, con el mejor tema del álbum, y seguramente, el más controvertido: Anna is a stool pigeon. En el mismo se relata la historia del activista medioambiental Eric McDavid, acusado en el 2007 de conspirar para dañar con explosivos propiedades gubernamentales. McDavid fue delatado por una informadora secreto del FBI que se hizo pasar por activista. En el juicio, su defensa argumentó que había sido víctima de una trampa por parte de la policía. Actualmente se enfrenta a una condena de 20 años en prisión. Tom asume en la canción la posición de Eric: “…Eric fell in love with an FBI informant / Shared his dreams of revolution / Now he’s sitting in solitary confinement / Be careful what you think, be careful what you say / Might be used against you in court one day / Well Anna thinks she’s a hawk / She’s just a fucking snitch”.
En conjunto, estamos ante un disco que merece la pena, sobre todo para el que esté cansado que grupos cuyas voces se esconden, que parecen que cantan como si estuvieran hablando por teléfono. La voz de Gabel es nítida y sin arreglos. En cuanto a las letras, a unos les podrán resultar ingenuas, a otros pretenciosas, pero no se le puede negar a su autor que las interpreta y canta con toda la convicción. Y eso es lo más importante.
Erykah Badu – New Amerykah Part One (4th World War)
Samuel Benito | 23 noviembre 2008
New Amerykah Part One (4th World War) (Universal Motown, 2008) es el último álbum de Erykah Badu, bautizado curiosamente de manera un tanto profética si tenemos en cuenta las recientes elecciones de su país de origen. El quinto trabajo de esta diva de la música negra circula ante la sombra caricaturesca de Amy Winehouse, el fantasma de esa cumbre llamada The miseducation of Lauryn Hill (Ruffhouse, 1998) (décimo aniversario) y todas aquellas compañeras de viaje en la que Erykah empezaba a dar sus primeros pasos (Billie Holiday, Nina Simone…). Sus comienzos ya fueron llamativos gracias al éxito de On and on, aquél tema incluido en Bazuim (Kadur, 1997), disco en el que definió bastante a las claras su apreciado gusto por mezclar hip-hop y neo-soul, mostrando una calidez silenciada con desnudos graves y bajos, evitando un tanto las estridencias y sonidos menos convencionales.
La Erykah Badu del 2008 nos enseña lo que tiene a su alrededor, el mundo digital, tanto a nivel de producción como a nivel de medio de comunicación. La ciencia digital se apodera del último trabajo de la diva, la cual ha tratado de trabajar cada canción desde lo más básico: el sonido y sus frecuencias. Lo que lleva a cabo esta premisa es intentar buscar y rebuscar entre los sonidos del hip-hop, el soul y el funk para que, mezclados, transformen e hipnoticen lo máximo posible al oyente de manera bastante sorprendente; y es que New Amerykah se convierte en un álbum nada convencional, con un halo de futurismo en muchos de sus temas. Para ello ha ido a buscar a aquellos productores que le evocaban ese mismo aspecto visionario: Madlib, 9th Wonder y algunos de los componentes de Sa-Ra.
El disco empieza recordándonos a aquella alocada familia Stone de los 70, con ese funk tan rabioso que supone Amerykah Promise, y en el cual se satiriza con la actitud de consumo y con la política estadounidense (“Promise to you baby, I’ll love you tooth for tooth and eye for eye / Promise to you baby, anything you want you know I’ll buy”). Pero es a partir del segundo tema donde Erykah nos demuestra su actual propuesta, aquella que logra hipnotizarnos. El hip-hop abarca casi todas las bases del álbum, desde una óptica abstracta, desarraigada de medallones, palabrería barata y grooves a lo old-school. Ahí está The Healer, uno de los temas más fantasmales del LP con una melodía que consigue mantener en vilo al oyente, la cual se sostiene con una base hip-hop nada usual, mientras la Badu nos dice aquello de “hip-hop it’s bigger than religión / it’s bigger than government”.
La gran baza de éste New Amerykah es que se consigue abstraer al oyente utilizando dulces y amables arreglos junto con otros totalmente ásperos y rudos, como sucede en Twinkle o en la ya mencionada The Healer. La cara más encantadora del álbum, donde la fantástica voz de Erykah se adapta a un cálido hip-hop totalmente novedoso en la de Dallas, se muestra aprovechando unos entrañables saxos en Me, o en la fantástica y bella línea melódica de Soldier, otro de los inmejorables momentos del álbum. En ella consigue llegar a un punto final donde sólo se acompaña de unos coros absolutamente fantasmales, para volver a iniciar esa fantástica melodía. Punto y aparte.
Erykah Badu parece ser atraída más por el hip-hop, pero sin olvidar el neo-soul, el jazz o el funk, fabricando una mágica propuesta derivada de ése género mundial que empezó en las calles y que ella ha conseguido llevar a su laboratorio científico de mano de los productores menos convencionales del género.
FIC 46 – 3. Día 2
J. Ismael Rodríguez | 23 noviembre 2008

Sección Oficial: Nowhere Man
El que esta cinta nazca del taller de guiones de Sundance demuestra que igual uno pueda sobrevalorar todo lo que venga de la meca independiente americana. Y no porque sea malo precisamente, sino porque, como parece marca de fábrica del inicio del FIC, no sabe concretar las cosas.
En Nowhere Man hay un corto, incluso un medio, magistral. Lo que pasa es que se alarga todo hasta que resulta pesado. Hay tiempos muertos innecesarios que diluyen la fuerza del planteamiento hasta que uno comprende que la película se va a acabar en un momento que no resulta concluyente, en una llanura emocional que se instala en el espectador desde demasiado pronto.

Sección Oficial: Three Monkeys
La primera sorpresa agradable del festival le corresponde a esta película turca, del prestigioso Nuri Bilge Ceylan, que ya fue ganadora de mejor dirección en Cannes 2008. Y con merecimientos.
Porque estamos ante una película que se construye desde su propia naturaleza cinematográfica. Ceylan no parece darle tanta importancia al qué, sino al cómo. Evita muchos momentos culminantes de la acción y se centra en los desencadenantes y las repercusiones. Crea un mundo reducido y opresivo donde apenas cinco personajes, y eso siendo generosos, se sobran para dar toda la paleta emocional necesaria.
Y todo lo redondea con una fotografía cuidada y unos encuadres irreprochables. Hay auténticos lienzos pintados sobre el celuloide que consiguen convertir la lentitud de la película (algo indudable) en un punto a su favor. La primera gran película del Festival ya ha llegado.

Retrospectiva: Studio AKA
Si algo queda claro tras ver la colección de cortos y anuncios del Studio AKA es que estamos ante algo grande, pero que todavía puede crecer. Este equipo inglés resulta tan interesante como sorprendente, y apenas acaba de vislumbrar los potenciales de un mayor metraje.
Porque si bien tanto JoJo in the Stars como Varmints ya muestran el interés por aumentar el metraje, también denotan una falta de dominio de la narración y el tiempo. Ambos prometen mucho más de lo que finalmente dan, aunque en medio nos dejen imágenes de indudable belleza.
Por eso de momento su punto fuerte siga siendo el corto, con locuras imprescindibles como su serie de Love Sport. En esas distancias cortas, sin narración, con una animación sencilla, son absolutos maestros.
Concierto: Remate + Ladybug Transistor

Pretender estar en la estela de un Will Oldham o similar en España no puede ser fácil. Ahí le hay que dar un voto de confianza a Remate. Que además lo haga con la cabeza bien alta, sin aparente verguenza, hace que a uno le caiga bien.
Pero en directo le faltan tablas, muchas tablas. Vale que no era el lugar más adecuado del mundo, y que la gente no estaba a lo que tenía que estar, pero hay que tener guardado en el repertorio algún truco más. Ponerte en pie y bailar como buenamente puedes no cuenta, por cierto.
Lo que queda más claro tras la actuación es que a Remate, como a tantos otros músicos, no le sientan bien las salas donde la gente está más atenta al precio de la copa, o esperando al siguiente grupo. Una pena, porque se podían intuir buenos momentos, pero no se concretaban.

Trece años después, Ladybug Transistor siguen siendo un grupo que a uno le suena pero que pocos seguramente conozcan de verdad. Por suerte, es de esperar que conciertos como el de ayer ayuden a cambiar dicha situación.
Porque si a un sonido que solo estaba empañado por algunos problemas con la voz principal le sumamos un buen repertorio, unos intérpretes mayormente entregados y una buena comunión con el público, tenemos un éxito.
Entre borrachos que les daban chupitos (que bebieron religiosamente), globos rosas que seguían sueltos por el escenario, intentos de hablar español que acababan convirtiéndose en balbuceos casi incomprensibles y otras situaciones semejantes se firmó un gran concierto.
Y al final, la gran traca. Entre risas y con una predisposición absoluta se presentó como punto culminante una versión en riguroso español de esa gran canción de Los Brincos que es El pasaporte. Difícil sería concebir una mejor conclusión para un concierto al que no se pueden poner pegas.
FIC 46 – 2. Día 1
J. Ismael Rodríguez | 23 noviembre 2008
Sección Oficial: Choke
David Fincher puede dormir tranquilo, sigue siendo la persona que ha conseguido trasladar el universo loco de Palahniuk al cine de una manera más interesante. Clark Gregg, sin embargo, puede tirarse de los pelos.
Porque si bien no estamos ante un mal debut, lo cierto es que flojea donde no debe. La escritura del guión es correcta, las actuaciones están bien conseguidas… pero es el director quien falla. Suya es la culpa de que la historia no vaya más allá de la anécdota de película indie americana al azar.
Tal vez ese sea su problema, que sin haber leído la novela que la inspira uno ya intuye que había un fondo mayor. Se entrevén unas posibilidades narrativas más amplias que se ven reducidas aquí a una sucesión cronólogica de episodios sin mucho sentido global y guiados por una mano tan previsible como manida.

La Utopia Yanki: Occupation: Dreamland
Es una pena cuando un buen planteamiento documental cae por culpa de una mala planificación. Es una pena que la posibilidad de ver a los soldados americanos en Irak como personas reales se vea lastrada por una falta de coherencia interna absoluta. Es una pena, en definitiva, el resultado final de ésta cinta.
Si tan sólo hubiesen dado la impresión de que había un objetivo, una línea narrativa, todo hubiese cambiado. Los 78 minutos no se nos harían largos. No acabaríamos un poco cansados de escuchar casi siempre lo mismo. Nos deleitariamos más en los momentos realmente importantes.
Pero no tenemos esa versión ideal, sino la real. Y esa deja un regusto amargo a posibilidad perdida que se atenúa gracias a algunos instantes puntuales. A esa discusión entre republicanos y demócratas, a esa idea de que aunque no creas en la razón de la guerra tienes que convencerte de que es así. En el fondo, se salva porque consigue transmitirnos que, lo queramos o no, quienes invaden Irak sobre el terreno son como nosotros.

Concierto: Barry Adamson
El primer concierto del FIC nos trajo al gran Barry Adamson. Fundador de Magazine junto a Howard Devoto. Miembro de los Bad Seeds durante cuatro discos. Colaborador en bandas sonoras de David Lynch o Danny Boyle. Casi nada.
Y se presentó junto a un guitarra, un bajo, un batería, un teclado, un trompeta y un saxofón. Toda una banda que desgranó durante poco más de una hora la última faceta del autor inglés, que se entregó a un público más respetable de lo habitual en la ciudad.
Sin grandes éxitos ni guiños a etapas pasadas, así triunfo Adamson en su paso por Gijón. Y además firmó un final sobresaliente versionando Thank You (Falettinme Be Mice Elf Agin). Un buen inicio para las actuaciones de este año.
Los conciertos de la semana
Santi Hurtado | 23 noviembre 2008
Te ofrecemos el listado de las actuaciones más destacadas que tendrán lugar durante esta semana.
24 de noviembre
SINSAL OTOÑO: Pantaleimon + Lightning bolt Museo MARCO (Vigo)
Cold war kids Razzmatazz 3 (Barcelona)
Damien Jurado Moby Dick (Madrid)
Franz Ferdinand Espacio Movistar (Barcelona)
The Black needles + Call me idiot La pequeña Bety (Madrid)
The Slackers Gruta 77 (Madrid)
25 de noviembre
Cold war kids Moby Dick (Madrid)
Damien Jurado Sidecar club (Barcelona)
Doctor Pitangú FNAC (Sevilla)
Lost in translation La Boite (Madrid)
Manos de Topo+ Russian Red Festival de Cine de Gijón
The Slackers Gruta 77 (Madrid)
The Futureheads Apolo (Barcelona)
26 de noviembre
Antònia Font Heineken (Madrid)
Bob Log III La Boite (Madrid)
Carvin Jones Band La fábrica de chocolate (Vigo)
Cold war kids Moby Dick (Madrid)
Doctor Pitangú FNAC (Málaga)
Juako Malavirgen + Reboyete Gruta 77 (Madrid)
Less than Jake + Guttermouth [2] (Barcelona)
Los pobrecillos Moby Dick (Madrid)
Rachel Arieff El Sol (Madrid)
The Futureheads Caracol (Madrid)
27 de noviembre
WINTERCASE: Scott Matthew + Cuchillo + El Perro del mar Razzmatazz 1 (Barcelona)
NOTES AL PEU: Wagner Pá CC Octubre (Valencia)
Albert Plá Kafé Antzokia (Bilbao)
Antonio Vega + Manolo Tarancón Bikini (Barcelona)
Antònia Font La fábrica de chocolate (Vigo)
Doctor Pitangú FNAC (Murcia)
Gary Louris & Mark Olson feat.Ted Russell Kamp Teatro Zorrilla (Badalona)
Less than Jake + Guttermouth Moby Dick (Madrid)
Lo nunca dicho FNAC Plaza Norte (San Sebastián de los Reyes)
Mercury rev Espacio Movistar (Barcelona)
Mittens La Boite (Madrid)
The Knot + Freak Mummy + Suka El Sol (Madrid)
Vetusta Morla La Casa del Loco(Zaragoza)
Voodoo glow skulls Gruta 77 (Madrid)
28 de noviembre
WINTERCASE: Scott Matthew + Cuchillo + El Perro del mar Rockstar (Bilbao)
Albert Plá Kafé Antzokia (Bilbao)
Atención tsunami + Autumn comets Moby Dick (Madrid)
Bunbury Coliseo (Atarfe)
Calle 13 Teatro Circo Price (Madrid)
Daze of dawn + El cubo La fábrica de chocolate (Vigo)
Día de furia + Okinawa La Boite (Madrid)
Doctor Pitangú FNAC (Alicante)
Gary Louris & Mark Olson feat.Ted Russell Kamp La Casa del Loco (Zaragoza)
Half foot outside + Twelve dolls Wah wah (Valencia)
Hermano L Loco club (Valencia)
Josh Rouse Black note (Valencia)
Krakovia Playa club (La Coruña)
Lo nunca dicho Fun club (Sevilla)
Lokolé + Traficantes del ritmo + Malestar + Garcells Bmol (Molina de Segura)
Los Deltonos Capitol (Santiago de Compostela)
Megaphone ou la mort El Sol (Madrid)
Mercury rev Joy Eslava (Madrid)
New beginning + Twin hands Gruta 77 (Madrid)
Quique González Mirror (Valencia)
Vetusta Morla Apolo (Barcelona)
Voodoo glow skulls El tren (Granada)
Zea mays La boca del lobo (Madrid)
29 de noviembre
WINTERCASE: Scott Matthew + Cuchillo + El Perro del mar Joy eslava (Madrid)
DePedro + Espaldamaceta Salamandra 2 (Hospitalet de Llobregat)
El puchero del hortelano El tren (Granada)
Foals Razz club (Barcelona)
Gary Louris & Mark Olson feat.Ted Russell Kamp Neu Club (Madrid)
Glutamato ye yé El Sol (Madrid)
Half foot outside [2] (Barcelona)
Josele Santiago Auditorio Víctor Villegas (Murcia)
Josh Rouse Black note (Valencia)
Krakovia Mondo club (Vigo)
Lam rim Café La Palma (Madrid)
Less than Jake Azkena (Bilbao)
Lo nunca dicho FNAC (Marbella)
Mercury rev Joy Eslava (Madrid)
Mrz.Crocodrile + Alquitrán (no es poco) Fotomatón (Madrid)
Murmur + Nudozurdo Moby dick (Madrid)
Muzak + Qa’a Centro Bocanord (Barcelona)
Not kids anymore + The tergiants La fábrica de chocolate (Vigo)
Quique González Gamma (Murcia)
Vetusta Morla Totem (Pamplona)
30 de noviembre
WINTERCASE: Scott Matthew + Cuchillo + El Perro del mar Mirror (Valencia)
Doctor Pitangú FNAC (Valencia)
Foals Mynt (Madrid)
Gary Louris & Mark Olson feat.Ted Russell Kamp Palacio de Congresos (Valencia)
Hijos de King khon Gruta 77 (Madrid)
Nur Café La Palma (Madrid)
Blood Red Shoes (Barcelona, 18-11-2008)
Joan Carles Macarro | 23 noviembre 2008

La sala más pequeña de Razzmatazz esperaba con una pobre entrada la nueva visita de Blood Red Shoes. No ha pasado ni medio año del último paso de la banda por la ciudad y eso se notó. Esta vez, además de luchar contra un frío martes de noviembre, la pareja competía contra otro dúo británico de moda, The Ting Tings, que actuaban a la misma hora en otra sala de Barcelona.
A pesar de estos inconvenientes, los de Brigthon venían dispuestos a desquitarse de la mala impresión causada en mayo por problemas de sonido. Laura-Mary Carter y Steven Ansell salieron concentrados y dieron un concierto enérgico y sin muchas concesiones entre las canciones; píldoras de pop-punk que beben directamente del grunge y de las Riot Grrrls de los noventa. Laura-Mary con su pinta de niña bien, vestidito y flequillo incluido que hicieron las delicias de más de uno, y un buen arsenal de pegadizos riff de guitarra; y Steven, con ese pelo rubio pollo, camiseta a rayas y una actitud master class a la batería, fueron desgranando los temas de su álbum Box of Secrets (Mercury, 2008), añadiendo un par de nuevas composiciones que provocaron vítores y bailes en el sector del público que se entregaba en las primeras filas…
En definitiva, y quitándole hierro a la eterno debate sobre los hype, los “The White Stripes del indie” ofrecieron un directo sólido y con tablas, a pesar de su juventud, que ya quisieran plantear algunos de los grupos consagrados que se arrastran por nuestros estadios.
Diez pildorazos psicodélicos
Francisco José Fernández | 23 noviembre 2008
The Pretty Things – Defecting Grey (1967)
Defecting Grey fue uno de los singles que los Pretty Things grabaron en 1967 y que al final no se incluyó en la primera edición del disco S.F. Sorrow (1968). Un álbum completamente psicodélico del que Pete Townshend tomaría buena nota para su Tommy (1969) y que estaba producido por Norman Smith, el mismo hombre que trabajó con los primeros Pink Floyd. Puede que por ello este tema recuerde mucho a las composiciones de Syd Barrett. Tras un comienzo reposado a base de toques orientales, la canción se transforma en una ensoñadora melodía algo infantil (inevitable no acordarse del Lucy in the sky with diamonds y, una vez más, de Barrett) que da paso, de forma espectacular y repentina, a unas guitarras atronadoras. Una vez más se repite el proceso, pero las arrolladoras guitarras dejan lugar a unas estrofas más convencionales que se mezclan, de nuevo, con la nana inicial. La última parte es de locura, con el todo el grupo cantando encima de una montaña rusa cargada de ácido. Escuchar
Spiritualized, con Jason Pierce (ex-Spacemen 3) a la cabeza, grabaron una de las mejores medicinas de la pasada década; “1 Tablet 70 min” se podía leer en la farmacéutica portada del disco. Setenta minutos donde las guitarras protagonizaban capítulos lleno de psicodelia, pop y sinfonismo espacial. Una mezcla que resultó ser un tratamiento muy satisfactorio tanto para el público como para Pierce (NME lo eligió mejor álbum del año). En él nos topábamos con temas potentísimos (Come together, Electricity), desoladores (Broken heart) y excesivos (hasta los diecisiete minutos se va Cop shoot cop, donde aparece Dr. John). Nada más empezar Ladies and gentleman, nuestro tema elegido, una voz femenina (¿su musa?) nos pone en situación: “estamos flotando en el espacio”. La figura de Pierce va apropiándose de un primer plano que comparte con “su chica”, entrelazándose así preciosos versos surgidos del fracaso de su relación amorosa (Todo lo que quiero en la vida es / un poco de amor para llevarse el dolor). Apagad la luz, cerrad los ojos y… a flotar. Escuchar
Eric Burdon & The Animals – Monterey (1968)
No estoy muy puesto en Eric Burdon y sus Animals. De hecho, este The Twain Shall Meet (álbum al que pertenece el tema) es el segundo que escucho en profundidad tras el obligado Animalism (1966). Rebautizando a su grupo como The New Animals (con John Weider y Vic Briggs a las guitarras), Burdon se traslada a Estados Unidos en pleno 1967. Tocaba, por tanto, álbum psicodélico. El primero de una tanda de cuatro sería Wind Of Change y un año más tarde este The Twain Shall Meet (meses después llegarían otros dos más).

Monterey, pieza ejemplar donde las haya, abre el disco de forma contundente: sitar (¿o es una guitarra emulando uno?), batería, vientos y un bajo hipnótico que late durante toda la canción de forma abrumadora. Las guitarras queman mientras Burdon nos describe como los Byrds volaban sobre las explosiones de fuego que causaban los directos de grupos como los Who o la Jimi Hendrix Experience, mientras los polis bailaban rodeados de flores. Interesante crónica del Monterey Pop Festival… Escuchar
Kaleidoscope – The Sky Children (1967)
Inspirada por las vistas desde un acantilado en Swanage (Inglaterra), The Sky Children pertenece a Tangerine Dream (1967), el primer disco de los británicos Kaleidoscope (no confundir con la formación americana del mismo nombre). El grupo no gozó de mucho éxito y su vida fue más bien breve, ya que solo publicarían otro álbum más llamado Faintly Blowing (1969). Posteriormente pasarían a llamarse Fairfield Parlour, denominación bajo la que editarían From Home To Home (1970). Lo cierto es que Tangerine Dream es un trabajo altamente recomendable y adictivo por muchas razones. Se trata de un compendio de pop-folk psicodélico que hará las delicias de todos aquellos amantes de grupos como Les Fleur de Lys , Tomorrow o los primeros Pink Floyd. La llegada al grupo de Peter Daltrey (voces, letras y teclados) ayudó a la composición final del singular mundo que ofrecen Kaleidoscope en sus canciones. The Sky Children es posiblemente una de las mejores piezas que grabaron durante sus años en activo. Con una duración de ocho minutos, y precedida de forma acertada en el álbum por el corte A lesson perhaps (un fragmento recitado cuyos protagonistas son los tristes reyes de un bosque y una mosca), el tema atrapa desde la primera escucha. La maraña sonora, ya de por sí fascinante, se ve acompañada de unos textos rebosantes de magia y un encanto arrebatador. No dejéis de escucharla. Escuchar
The West Coast Experimental Band – Shifting Sands (1967)
Se trata del tema que abre el sensacional Volumen 1. Resulta todo un placer pinchar esta canción una y otra vez, gracias, entre otras cosas, a la extraordinaria voz de Michael Lloyd y las sugerentes pinceladas de guitarra de Ron Morgan. Todo ello bajo una producción exquisita que se mantiene en el siguiente tema del disco, I won’t hurt you, y en otros igualmente interesantes como Will you walk with me o Transparent day. Mucha clase. Escuchar
The Deep – Color Dreams (1966)
Poco se conoce de este proyecto en donde están involucrados Mark Barkan y Rusty Evans, personajes que posteriormente participarían en la elaboración del álbum Psychedelic Soul (1967) bajo el nombre de Freak Scene. Como The Deep solo editaron Psychedelic Moods en 1966, un lustroso compendio de melodías cargadas de ácido y efectos especiales que, por momentos, nos recuerdan a grupos como la Velvet Underground o The 13th Floors Elevators. Color dreams es el tema que abre el disco, un puzzle que se irá resolviendo conforme pasan los segundos para dar forma a una maravilla sonora que deslumbra casi sin querer. Os dejo con alguna de las palabras (y recomendaciones) que podéis encontrar en la edición en cd de Psychedelic Moods a cargo de Radioactive Records: “No te tomes este álbum a la ligera. Ponlo cuando estés solo, en una habitación oscura. Podrás sentir que estás colocado, puede que imagines sombras en la pared. The Deep te lleva a una nueva aventura sónica, una experiencia que no olvidarás”. Escuchar
Sun Dial – Plains Of Nazca (1990)
Plains of Nazca es la primera pieza que suena al enchufar Other Way Out (1990), el disco debut de los Sun Dial. Un álbum que busqué a raíz de escuchar la versión single de este Plains of Nazca que aparece en el cuarto compacto de Children of Nuggets (2nd Psychedelic Era 1976-1996), una recopilación que incluye un puñado de buenos temas no habituales de bandas como Primal Scream, The Nerves, The Fuzztones, Screaming Trees o The Optic Nerve (eso sin meternos en los tres primeros cds). La canción escogida de los Sun Dial atrapa al oyente distraído desde el primer momento. Guitarras de todos los colores, una atractiva voz lisérgica y un bajo que podría estar sacado de alguna sesión perdida de los Pink Floyd circa 1971 conforman otra joya kaleidoscopica que hay que (re)descubrir. Merece la pena perderse en ella durante algún tiempo, especialmente si nos sumergimos en la versión extendida que sobrepasa los siete minutos de duración. Escuchar
Tomorrow – Revolution (1968)
La canción más conocida de Tomorrow probablemente sea My white bicycle, pero siempre me ha gustado más este Revolution. Podríamos buscar similitudes en la estructura con el anteriormente comentado Defecting Grey de los Pretty Things, con todos esos cambios de ritmos combinados de forma hábil y utilizando multitud de efectos e instrumentos. Hay que escucharla para hacerse una idea, la verdad. La otra que podría ir aquí sería Hallucinations, otra pequeña joya incluida en el primer y único disco de Tomorrow. Escuchar
Cold Sun – Here In The Year (1970)
Cold Sun es otro de tantos grupos fugaces. Grabaron un solo disco que pasó desapercibido, Dark Shadows (1970), en los estudios Sonobeat, famoso por tratarse del lugar que presenció las primeras grabaciones de Johnny Winter. Sin embargo, no fue hasta 1991 cuando Rockadelic Records redescubrió el álbum; un año más tarde se lanzaba en una cuidada edición en vinilo. Actualmente también se encuentra disponible en formato CD con libreto exclusivo, fotos, etc. Here in the year es ingrediente importante de ese cóctel incendiario llamado Dark Shadows. Nueve minutos en donde las guitarras comparten protagonismo junto a una voz que por momentos nos puede recordar al mejor Lou Reed. El tema se divide en dos estrofas largas y otras tantas partes instrumentales, conformando una suerte de jam lisérgica hacia la parte final verdaderamente meritoria.
The Rolling Stones – Citadel (1967)
Que los Stones se volvieron psicodélicos porque la ocasión lo requería se puede llegar a aceptar. Sin embargo, resulta incomprensible las críticas negativas que suelen caer alegremente sobre Their Satanic Majesties Request. No es el Sgt. Peppers, en eso estamos todos de acuerdo, pero no por ello tenemos que apartar de la discografía stoniana un disco que sólo se ve negativamente alterado por experimentos de dudoso resultado (me estoy acordando de Gomper, por ejemplo).
Citadel se pasea alrededor de un inmenso y sorprendente riff de guitarra a cargo Keith Richards, muy en la onda de grupos como los Who. Brian Jones, mago donde los haya, llena la melodía con detalles instrumentales mientras Mick Jagger pide a Candy y Taffy, entre evidentes aromas tóxicos, que vayan a visitarle a su Citadel… Si este tema no cumple con las prescripciones lisérgicas de primer orden que baje Syd Barrett y lo vea. Escuchar
Fiesta Aniversario 40 años del Album Blanco
Santi Hurtado | 21 noviembre 2008

Las bandas más representativas de la escena independiente le rinden homenaje en un concierto en el que interpretarán todas las canciones del décimo disco de los fab four. Leer más



