Fallece Delfín Amaya de Los Amaya

La mitad (foto dcha) de los hermanos de Barcelona que, con guitarra eléctrica y voces entrelazadas, convirtieron la rumba catalana en un cruce de flamenco, funk y sonido afrocubano. Tenía 74 años.
Los Amaya nacen en Barcelona a finales de los años sesenta como el dúo formado por los hermanos José y Delfín Amaya, de familia gitana y emparentados con la bailaora Carmen Amaya. Su aprendizaje llega de la mano de Andrés Batista, guitarrista de la propia Carmen Amaya, y en 1969 debutan discográficamente con un repertorio que mezcla lo aflamencado con versiones rumberas, entre ellas la del tema de El bueno, el feo y el malo. El salto a la popularidad llega en 1971 con Caramelos, adaptación de un clásico iberoamericano que se convierte en un éxito masivo y sitúa a Los Amaya entre los nombres fundamentales de la rumba catalana, junto a Peret, El Pescaílla o Gato Pérez.
En 1977 Los Amaya firman con RCA de la mano del productor Tony Ronald, etapa en la que facturan Vete, uno de los temas que mejor resume su fusión de la rumba flamenca con ritmos afrocubanos, funk y soul que alcanzó el #2 en la lista española, mientras que unos años más tarde, en 1983, alcanzaron un puesto más discreto (#25) con Ilusionañi. Se les reconoce además haber introducido la guitarra eléctrica en el género. Tras años de dispersión estilística —con un paréntesis de repopularización gracias a su paso por la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92— retomaron en los 2000 la colaboración con Tony Ronald y publican los álbumes Únicos y En directo, que recuperan buena parte del pulso de sus primeras grabaciones.