entrevistasespeciales

El test de las 5: Carencias Afectivas

Hoy nos visitan Carencias Afectivas. Con Julio Teigell, Juan Casado, Juan Margallo y Javier Herrero al mando, el grupo madrileño regresa ahora con un álbum de debut  Qué Mal Momento  de la mano de Balaunka y Emerge. que retrata, con ironía y desgarro pop, a una generación marcada por la culpa, el miedo al cambio y la sensación de no pertenecer.

Lugar y fecha de nacimiento: Madrid, 2020.

Dirección actual de ensayo, corte y confección: Madrid.

¿Qué líquido –o sólido– elemento suele serviros de gran ayuda en el proceso de escritura y/o composición? El agua: en la playa, en la ducha, hasta en el váter… siempre salen temas buenos.

¿Cómo fue el proceso de elegir el nombre del grupo: un flashazo de genialidad o una lista de 200 nombres horribles en un grupo de WhatsApp que casi acaba en pelea? Pues ha sido una cosa bastante dinámica. Veníamos de otro nombre que surgió a raíz de una broma interna que nos hizo gracia a todos y fue bastante unánime. El cambio a Carencias Afectivas coincidió con un momento de crisis sentimental/vital de varios de nosotros, y aprovechamos que nos sonaba mejor que lo previo. Ese cambio sí fue un poco conflictivo porque alguno de nosotros no le convencía mucho, pero al final se ha asentado bien.

¿Qué es lo que más os ha dolido sacrificar (tiempo, dinero, horas de sueño) por sacar adelante este proyecto? La verdad es que para nosotros la música siempre ha sido una vía de escape al resto de aspectos más monótonos de nuestras vidas, así que dedicarle tiempo, más allá de lo difícil de cuadrar ese tiempo por los trabajos de cada uno, no ha supuesto un sacrificio. Lo del dinero, en los últimos tiempos en los que el proyecto se ha puesto más serio, sí ha dolido más en alguna ocasión, pero cualquier músico dirá que se lo gasta con gusto (si puede) si está tan satisfecho con el resultado como nosotros.

A veces el arte se idealiza mucho pero… ¿qué parte del proceso creativo parece súper bohemia desde fuera, pero para vosotros es un auténtico dolor de cabeza? El proceso creativo tiene sus partes complejas, sobre todo cuando te empeñas en darle veinte vueltas a un tema que claramente no funciona ni va a funcionar, solo porque le tienes cariño, y cuesta mucho darse cuenta y dejarlo apartado. Pero probablemente lo más tedioso es todo lo que rodea a la música en nuestros días, sobre todo el tema de las redes sociales, que es algo a lo que ninguno somos muy aficionados y a lo que nos ha costado bastante coger el tranquillo. Ahora lo llevamos mejor.

¿Tenéis algún sonido o instrumento prohibido? Ese que decís: “Por encima de mi cadáver metemos un vocoder o un saxo ochentero”…? No somos gente que se cierre a casi nada, aunque de momento lo que hemos hecho no nos ha pedido mucha fantasía instrumental. No nos vemos, por ejemplo, tirando de autotune por puro goce estético para una melodía principal, pero nunca se sabe.

¿En vuestro local de ensayo reina el caos creativo (cables por el suelo, latas vacías) o sois de los que necesitan que todo esté milimétricamente colocado para que baje la musa? Nuestro local es el caos más absoluto, te diría que a día de hoy esto es nuestro mayor problema como banda. Tenemos un montón de cosas inútiles y no tenemos ni un perchero, por decirte algo básico. Antes compartíamos local con otra banda, nos mudamos para tener uno propio porque teníamos poco espacio, y ahora tenemos menos espacio que antes.

¿Qué canción de un grupo coetáneo vuestro habéis escuchado y habéis pensado inmediatamente: “Maldita sea, ojalá se me hubiera ocurrido a mí”? La vida cañón, de Alcalá Norte, sin ninguna duda. Cada línea de cada instrumento está hecha aposta para que sea absolutamente adictiva.

¿Hay alguna influencia inesperada (película, libro, comida…) que haya acabado en una canción vuestra? Este disco está más basado en experiencias (alguna referencia cinematográfica pop hay, como a Náufrago en La venganza de Moctezuma), pero antes casi todas nuestras canciones partían de referencias muy concretas: pelis, libros (teníamos una basada en La guía del autostopista galáctico que nos molaba mucho)… Hasta teníamos una a medias sobre la ensaladilla rusa.

¿Qué habilidad totalmente ajena a la música os ha resultado sorprendentemente útil para el proyecto? Absolutamente ninguna: los cuatro somos unos zotes para la informática, no tenemos ni idea de diseño gráfico, no sabemos de números como para gestionar la parte económica del proyecto, odiamos las redes sociales… Probablemente somos de la peña que parte con más hándicap para este circo, pero nos ha tocado aprender de todo eso.

De todas vuestras influencias, ¿cuál podría ser la que más nos podría sorprender a primera vista o, mejor dicho, escucha? Siempre reivindicamos a Los Nikis, que nos parecen los reyes en el manejo de la ironía en las letras, y son una banda muy olvidada por el gran público.

¿Hay alguien con quien —desde el punto de vista musical— os hayan comparado, ya sea en el ámbito familiar o profesional, que jamás hubierais imaginado? Por el grado de absurdo, nuestras comparaciones favoritas han sido Hombres G… y Ska-P (por mucho que nos esforcemos, no podemos imaginar un híbrido entre ambos sin partirnos de risa). Pero se han dicho muchas más barbaridades.

¿Sois de los que defienden el “fadeout” eterno al final de las canciones o preferís un final seco, de esos que te dejan con el corazón en un puño? El fade out fue una terrible pandemia que, afortunadamente, terminó (hace menos de lo que queremos creer), pero hay que estar alerta, porque uno nunca sabe cuándo se puede volver a poner de moda. Un buen final en seco a modo de sartenazo en la cara te deja siempre en tu sitio.

¿Qué queda de vosotros cuando termináis un disco? ¿Se siente como un alivio o como si os hubierais quedado un poco vacíos, como si os faltara algo que ahora le pertenece al público? Este disco lleva bastante tiempo grabado, así que hubo un punto antes de que saliera en que, cuando en los conciertos cantábamos por enésima vez las canciones sin que nadie se las supiera (porque no estaban publicadas), hasta les cogimos un poco de tirria a algunas. Sacarlo ha sido un alivio y sentir que por fin les podemos dar esas canciones a la gente para devolverles todo lo que nos han dado este tiempo.

Ese grupo o solista nacional de cualquier década que merece/mereció más repercusión de la que tuvo: Es una lista infinita. Nos viene a la cabeza Perro, que además nos encanta y es una influencia muy evidente en este disco.

Si pudierais viajar atrás solo para un concierto… ¿a quién iríais a ver sin dudarlo? Led Zeppelin en el Madison en 1973.

Con la nostalgia convertida casi en género cultural (remakes, reuniones, aniversarios), ¿creéis que estamos revisitando el pasado por amor o por miedo a mirar demasiado el presente? La nostalgia siempre ha sido necesaria y rentable, sobre todo cuando hay un punto de inflexión como han sido para nuestra generación, por ejemplo, las redes sociales, el streaming… Los noventa y primeros dos mil son los últimos coletazos de lo analógico en muchos aspectos, y nuestra generación, por edad, por inquietudes, por momento vital… es ahora la que tiene la voz protagonista en la sociedad, quizá por eso se tiende a evocar mucho esos años. Dentro de unos años, lo que se reivindique quizá sea lo que tenemos ahora.

¿Sentís que ahora las canciones se diseñan para que el estribillo llegue antes de que el oyente pierda la atención, o seguís permitiéndoos el lujo de los desarrollos largos? Depende de lo que te haya llevado a hacer esa canción. Nuestras canciones son de mensaje muy directo y urgente, y creemos que piden un desarrollo vertiginoso, no por no perder atención, sino porque muchas veces es imposible contenerlas. Pero quizá en otro contexto podríamos hacer desarrollos más largos, y aplaudimos ese tipo de propuestas.

¿Notáis que el clima político y social se cuela en las canciones aunque no lo pretendáis? Una canción basada en una experiencia es imposible que se mantenga aislada del clima político, porque este marca de manera determinante la experiencia y sin él no se entiende. Más allá de eso, sin llegar al panfleto, nos gusta el trasfondo político en las canciones.

¿Alguna vez habéis dado un paso atrás con una letra por decir “uy, esto igual se entiende mal”, o vais a muerte con lo que sale? Intentamos escribir como pensamos y ser honestos: dentro de un orden, creemos que ninguna de las ideas que pudiéramos verter en una canción (que son nuestras propias ideas y nuestra forma de ser) correría el riesgo de ser censurada (al menos, en el ámbito ideológico en el que nos movemos). Pero tampoco nos esforzamos en expresarnos con excesiva corrección política, porque no seríamos nosotros. Las ideas que hay en nuestras canciones, y la forma de expresarlas, somos nosotros mismos.

¿Qué porcentaje de lo que escribís termina realmente en un disco y qué hacéis con esos “cadáveres” musicales que no pasaron el corte? La tarea más complicada, como hemos dicho, ha sido desechar muchas de las canciones que teníamos, por coherencia estilística o de discurso para este disco. Ahí quedan, de momento no hemos hecho nada con ellas. Quizá alguna de ellas tenga cabida en otros trabajos futuros, o quizá no, pero muchas son buenas canciones a las que tenemos cariño.

Si no estuvierais tocando este género, ¿en qué otra escena musical (por disparatada que sea) os veríais cómodos “disfrazados”? Como banda de baile latino: salsita, bachatita, camisita de lino y bien de sandungueo.

¿Preferís equivocaros intentando algo nuevo o acertar repitiendo algo que ya sabéis hacer? Aplaudimos el deseo de experimentar en la música, pero muchas veces se hacen cosas muy locas que claramente no funcionan solamente por las expectativas. Los grandes giros en trayectorias de bandas han llegado cuando ni ellas mismas los esperaban. Lo que te pida el cuerpo hacer, bien hecho está.

¿Tenéis en el cajón alguna canción que os encanta pero que os da pánico sacar porque es tan diferente a vuestro estilo actual que teméis que nadie la entienda? Todo lo que hemos descartado sería perfectamente apreciable y no hay nada muy extraño, pero simplemente hemos decidido que no era su momento. No hemos compuesto ningún Bohemian Rhapsody.

Profesionalmente… ¿qué consejo deberíais haber escuchado, pero no lo hicisteis? No invertir en equipo barato pensando de forma cortoplacista, porque al final te juntas con un montón de cosas que no te valen y te tienes que gastar un pastón exactamente igual.

¿En qué espejo os miráis cuando pensáis en el futuro? Esa banda que digáis: “Ojalá llegar a su edad con esa dignidad”? En ese sentido (y solo en ese) nuestro referente siempre será Bertín Osborne.

Fechas de conciertos:

11.04.26 — Villaviciosa de Odón (Madrid) Sesión Vermú

25.04.26 — León Vibra Mahou Fest

06.08.26 — Aranda de Duero (Burgos) Sonorama Ribera

12.09.26 — Segovia Vibra Mahou Fest

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba