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U2 – How to dismantle an atomic bomb

U2 nos presenta su undécimo trabajo. Un álbum que es un resumen de algunas de las cosas que han tocado a lo largo de su carrera. City of blinding lights recuerda a Where the streets have no name, Crumbs from your table a Electical storm y Walk on, All because of you a sus primeros trabajos, Love and peace or else podría haber entrado en Achtung baby o Pop… Los U2 no aportan nada nuevo, pero lo que hacen lo hacen muy bien.

El disco se abre con Vertigo, una canción de rock potente. Perfecto primer single que les asegurará una buena cantidad de copias vendidas y la adhesión de nuevos fans. El segundo tema, Miracle drug, es uno de los mejores del álbum. Recuerda a lo último de Coldplay, pero ya querrían éstos contar con un tema de tanta calidad en su repertorio. Presenta una de las más interesantes melodías de la obra y será una pieza básica de la nueva gira de los irlandeses. Seguidamente aparece la más lograda, Sometimes you can’t make it on your own. Una balada -la más brillante que U2 ha escrito desde One– que Bono dedica a su padre y que pone la piel de gallina.

Love and peace or else es el corte más experimental del álbum. Comienza con unos sonidos propios del rock industrial y por momentos recuerda a Personal Jesus de Depeche Mode. City of blinding lights es una canción épica al estilo U2 que recuerda a sus días ochenteros, y aunque está un pelín sobreproducida seguro que en directo ganará enteros y será de las más coreadas. All because of you nos transporta a la época de Boy, con unos U2 a toda pastilla y con un The Edge demostrando que con un par de notas se puede realizar un gran solo.

A man and a woman podría haber sido incluída en el All that you can’t leave behind, y en ella destaca su bonito estribillo. En cambio Crumbs from your table es la peor producida del disco, lo que le resta fuerza. Por su parte One step closer es una canción ambiental de ésas que no hunden el conjunto, pero que tampoco lo salvan. Es agradable, pero pasa desapercibida y no se entiende muy bien qué hace aquí. Lo más notable de la cara b del álbum es Original of the species, que puede convertirse en otra de las mejores en concierto. Comienza con unas notas de piano, muy lenta para ir subiendo la intensidad hasta estallar en un estribillo glorioso.

Para el cierre nos reservan Yahweh, la composición más floja. Es un tema más animado para los finales a los que nos tienen acostumbrados, pero totalmente previsible, con uno de los estribillos más indolentes que le recuerdo a la banda, dejando un regusto amargo. En definitiva, U2 nos regalan un buen disco de rock. Un trabajo que es grande en su primera mitad, y que pierde algo en la segunda, lo cual lo deja en la segunda línea dentro de la discografía de la banda. Lo mejor: los seis primeros cortes, en los que nos demuestran que aún pueden hacer grandes canciones. Lo peor: que la bomba no estalla en la segunda mitad.

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