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Shout Out Louds (Apolo, Barcelona, 10-10-2013)

Shout Out Louds (135)RetPCuestión de madurez.

El quinteto sueco de pop-rock Shout Out Louds dio ayer en Barcelona el primero de los tres conciertos que tienen programados esta semana en nuestro país para la presentación de Optica (Merge Records, 2013), su cuarto trabajo de estudio desde 2003; y lo hicieron en Apolo: una sala para adultos. Probablemente ellos más que nadie del público recordaban aquella noche en esa misma sala hace ahora dos años y medio, en la que no alcanzaron a graduarse ante la crítica especializada pese al buen material que traían. La reválida ha tardado, pero no la han desaprovechado. Argumentaron anoche con acierto y con una buena dosis de efectismos algo prosaicos el resultado de la evolución inducida que se ha podido observar en su música en los últimos años. Y en realidad solo dejaron una duda por resolver: ¿se han memorizado muy muy bien la lección, o es que realmente han aprendido?

Shout Out Louds (28)RetPSu fórmula nunca se ha caracterizado demasiado por la experimentación o por un ambicioso concepto musical, más bien al contrario: su primer atractivo radicó en la más absoluta sencillez estructural, en el predominio de las melodías abiertas y plagadas de humildad, y en un frescor que olía a inocencia de verano juvenil. Pero a la postre ha resultado ser una caracterización incompatible con las ansias de evolución de la propia banda, que no ha renunciado en ninguno de sus siguientes trabajos a intentar ir más allá de la sombra del Howl Howl Gaff Gaff (Bud Fox, 2003), su primera obra. Ayer en Apolo, sin ir más lejos, dio la impresión de que su apuesta, más allá de una complejidad compositiva levemente incrementada, está adquiriendo unas formas un tanto glam; y aunque nada haya que objetar frente a ello musicalmente, no dejan de resultar un poco impostadas algunas de las actitudes escénicas de Adam Olenius, su líder.

Shout Out Louds (144)RetPEn cualquier caso, reinó en todo momento una excelente educación en la sala: la banda se sintió cómoda desde el principio, mostrándose cada vez más intensa, y el público fue caldeándose a medida que iban cayendo, sobre todo, los ya considerados clásicos de su primer Lp, y las ornamentadas piezas de sus trabajos posteriores. Conscientes del gusto de su público, prepararon el setlist como quien construye un edificio con la intención de que no se caiga: apoyando casi todo el peso en paredes y vigas maestras. Y aunque la forma exterior del mismo, o en este caso del concierto, quedara determinada por la especie de pop-rock de inspiración indie y confesión electropop no practicada, engalanada e intencionadamente glamurosa, será el rock instantáneo, simple (que no simplista) y directo de temas como The Comeback, Very Loud o Please, Please, Please el que acabará imponiéndose en los recuerdos de un público que disfrutó y sonrió más de lo esperado.

Shout Out Louds (122)RetPLos suecos, capitaneados sin vacilación por un Olenius que por momentos parecía un embajador de los Local Natives en su propia banda, reforzaron el peso de las guitarras para densificar el sonido, y el de la batería para otorgarle un plus de contundencia. Pese a no tener apenas hits, más allá de los ases de su primer trabajo, lograron sostener un alto nivel de tensión emocional, optimista y rebosante de autoestima sana, apuntalado con aquellos ya mencionados, que a la postre hizo del concierto un todo con mucho empaque, intenso y a la vez ligero. Pasional y vivo en la forma y liviano en el contenido musical. En ese sentido, la administración de todas esas fuerzas y energías resultó sin duda alguna otra de las claves del buen concierto que dieron ayer los Shout Out Louds en su reválida en sala Apolo. Un signo inequívoco de madurez, preparación y de un aprendizaje correcto.

Shout Out Louds (53)RetPEn aproximadamente hora y media saciaron las expectativas de un público que llenaba tres cuartos cortos del aforo, y culminaron su actuación con Tonight I Have To Leave It en plan marchoso, un primer bis compuesto por Walls y Please, Please, Please, y un segundo cuasi acústico que no podía ser sino Go Sadness. Lo curioso es que estuvimos a punto de perdernos este último y hermoso acto: los miembros de seguridad de la sala, precipitándose a todas luces, instaron a los asistentes a abandonar el recinto sin saber que los de Stokholm planeaban volver tras una segunda pausa. En ese momento ya solo podían subir nota, porque el aprobado lo tenían más que ganado.

Concierto organizado por Houston Party.

Fotos de Pablo Luna Chao.

Escucha el setlist del concierto en Spotify, o míralo aquí.

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