martes , 17 de octubre de 2017
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Schwarz – Heavengazers

A nadie con cierto conocimiento del panorama español se le escapa que hace tiempo que Schwarz se ganaron su pequeño hueco. En lo que a mí concierne debo admitir que, a pesar de todo, no había tenido ningún trabajo de la banda en mis manos. Dado un caso similar trataría de empaparme debidamente de la trayectoria del grupo antes de escuchar el álbum en cuestión, para realizar así valoraciones con una mayor perspectiva. En este particular me he visto tentado a hacer justo lo contrario: enfrentarme a Heavengazers (Acuarela, 2007) como si de un debut se tratara. ¿Motivación para este acto irresponsable de crítica vandálica? Una de esas pequeñas crisis personales en las que pienso que tendemos a acumular datos superfluos y establecer comparaciones definitivamente poco trascendentes entre intérpretes, productores y pastores de cabras, olvidándonos demasiado a menudo de vivir la música con pasión cada vez que ponemos nuestros oídos a trabajar.

Con estas premisas me llevo una enorme sorpresa -y no puedo dejar de escuchar- el gancho directo al rostro que supone un tema tan perfectamente contundente y condensado como Spit. Soy transportado de un extremo a otro de la habitación, del delirio de Sicksteen a la placidez de Open spaces. Lo mismo me veo nadando en los desarrollos vitales de Angels que en las ideas claramente definidas con unos cuantos trazos firmes de Giallo. La inquietud me invade mientras suena Sound of Confucio y los coches se empeñan en que no salga vivo de mi heroico intento de cruzar un paso de peatones. Me entran ganas de hacer “air drums” en un pasillo del metro al ritmo de She took my hand. Tampoco puedo parar de mover los pies con Our plan to conquer the world. Situaciones que se repiten una y otra vez durante varias semanas sin orden ni concierto.

En resumidas cuentas la experiencia resulta más que satisfactoria. Una vez liberado de la previa comprobación del significado de las etiquetas con las que se ha marcado su carrera musical, he podido limitarme a disfrutar de rock de primer nivel. ¿A quién le preocupa si Schwarz pecan o no de intelectuales o tienen punch? ¿Qué diablos quiere decir eso de “arty rock”? A la hora de la verdad, lo único de veras importante es que se muestran muy hábiles componiendo buenas melodías y arropándolas hasta que resultan irrefrenablemente atractivas.

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