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[Reseña] Viagra Boys- Welfare Jazz

“Sí, es una vida difícil tocar música extraña”. Así termina una de sus últimas entrevistas cuestionado Sebastian Murphy sobre el origen del título de Welfare Jazz, el título del segundo álbum de la banda que él conduce, Viagra Boys, en referencia al free jazz y cómo las personas que lo practican en su país no pueden ganar dinero a menos que estén subvencionados por el Gobierno. De la misma forma, el propio álbum Welfare Jazz es también en si misma una rareza que surge en el panorama musical, incluso dentro del propio género post-punk.

Viagra Boys tiene su sede en Suecia, donde Murphy se mudó desde los Estados Unidos cuando tenía diecisiete años. Este segundo disco fue prácticamente un método terapéutico para el músico, quien había estado enganchado a numerosas drogas durante mucho tiempo, y cuando comenzó a escribirlo estaba justo en el proceso inicial de dejarlo todo atrás. Así, si en Toad hace referencia a la dificultad de sentar cabeza- ”Voy a seguir gritando y gritando Y bebiendo licor y drogándome Nunca voy a ser el hombre que quieres que sea Soy un rebelde hasta que muera”– en Into the Sun asume su determinación: “Oh, dejaría de divagar y jugar, dejaría de beber y apostar para recuperar tu amor” el verdadero punto de inflexión es I Feel Alive, en el que Murphy habla de qué supone estar sobrio: «no me he sentido así en bastante tiempo / Me siento como un hombre nuevo, sí, un tipo mejor» para finalizar con la invitación a una nueva vida en Into the country: “Y en el campo, seríamos muy amables el uno con el otro. No gritaría y gritaría ni divagaría sobre mis problemas Sí, todo saldría bien si nos mudáramos al campo”.

Con todo, a pesar del carácter instropectivo y honesto, el álbum no sólo huye de la seriedad, sino que utiliza más bien el sarcasmo como hilo conductor. Welfare Jazz fluye así dentro de un gran contraste entre las canciones lentas y oscuras y las auténticamente disco/festivas que beben, en ambas vertientes, de las mejores fuentes- Iggy Pop, Nick Cave– normalmente abrazadas del saxo crudo y discordante marca de la casa. Welfare Jazz se grabó antes del comienzo de la pandemia del COVID-19, tanto es así que, a falta de directos- y los suyos, doy fé, son realmente intensos- la banda sueca tuvo ocasión de canalizar todas sus energías en grabar otro disco. ¿Más oscuro, tal vez? Estaremos expectantes.

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