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[Reseña] Dry Cleaning- New Long Leg

El revival post punk londinense continúa con su desarrollo imparable con el álbum de debut de uno de sus mejores representantes, Dry Cleaning, una banda que comenzó de una de las maneras más inesperadas y menos ortodoxas de las que se espera de una formación rupturista. Cuando Lewis Maynard, Tom Dowse y Nick Buxton, viejos amigos treintañeros que ya habían tocado en otras bandas, se unieron en un karaoke para cantar algunos éxitos de Deftones, la fiesta resultó ser el catalizador improbable para comenzar una nueva banda juntos.

Desde sus inicios, seguramente por ese comienzo inusitado, apenas hubo ambición detrás del cuarteto, pero la noche en cuestión, una sesión más instrumental, no dieron con la nota adecuada y, unas semanas más tarde, Flo Shaw, profesora universitaria y artista visual, con quien Tom había estudiado y trabajado juntos, fue la escogida para liderar el nuevo proyecto. Tras Magic Of Meghan, su oda a la duquesa de Sussex, entre otros singles y los EP Sweet Princess (2019) y Boundary Snacks and Drinks (2019) la banda se convirtió en un auténtico nuevo baluarte del neo post punk que hoy lideran con éxito formaciones como IDLES o Shame.

Aunque sus influencias directas vienen del power pop y la new wave- ellos citan a los Feelies, los Necessaries de Arthur Russell o incluso los B52s- el claro ejemplo de su sprechgesang – literalmente, «canto hablado»- nos lleva al punk más ácido que mejor trasmite el sarcasmo y el disgusto que iniciaron a finales de los 70s artistas como John Lydon y Mark E Smith. El particular atractivo del cuarteto reside, en ese sentido, en el atractivo de la combinación contradictoria del recitado poético cínico y apático de Shaw- que no dibuja ni estribillos ni versos- y la línea de bajo y guitarras de sus compañeros que son los que esencialmente terminan de perfilar las emociones. Precisamente esa cualidad podría jugar en su contra y New Long Leg sería aburrido si no fuera porque su abanico de sonidos se ha ampliado desde su debut y en cada canción se crean ritmos y ganchos de una manera diferente, logrando en el álbum que su mayor parte la sincronización de banda y vocalista sea más que paladeable, como en la canción titular. El tiempo dirá el uso- o abuso- del sprechgesang– Marc Smith demostró en sus 40 años de carrera con The Fall que no tiene que resultar agotador- se convierta en su seña de identidad definitiva o un escollo para su progreso.

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