conciertos

Muse (Palacio de los Deportes, Madrid, 28.11.09)

En mi cuarto encuentro con los de Devon, repetía por segunda vez consecutiva en el Palacio de los Deportes, recinto con entradas agotadas desde poco después del primer día de salir a la venta. Las colas para acceder, haciendo espirales virtuosas, presagiaban un concierto desde el último confín del Palacio, oyendo medio mal y observando lo poco que pudiera. Pero ir sola tiene la ventaja de poder, disimuladamente, ir adelantando posiciones hasta, ni más ni menos, darte con las vallas delanteras. Si he de ser sincera, a pesar de tener marcada en el calendario la fecha del 28 de noviembre con el título de “mi concierto del año”, el haber leído alguna crítica de su espectáculo del martes anterior en Barcelona me había creado sentimientos contrapuestos y tenía miedo por ver con qué me iba a encontrar.

muse

El show empieza a las 21.25. Se intuye a Matt Bellamy, Chris Wolstenholme y Dominic Howard en sus respectivas torres, tras unas cortinas con proyecciones que ofrecen una intro que va a durar hasta la verdadera hora de comienzo del concierto. El grupo sale a por todas con con Uprising. Las primeras filas están repletas de guiris que se saben el repertorio de memoria -sus camisetas con la gira a la espalda los avalan-. Le siguen Resistance, New born y Map of the problematique. Nunca había tenido especial predilección por el Black holes and revelations pero, de un tiempo a esta parte, esa última canción me cautivó, y en directo la he disfrutado como si fuera la canción de mi vida. El sonido es muy bueno, pero no impactante del todo; tal vez sea por estar yo situada tan a la izquierda, a pesar de ser la primera fila. La gente no se avalancha, y eso se agradece. Han tocado cada single de todos sus discos menos de Showbiz, y creo que no estaría mal añadir Muscle museum al repertorio. Me parece que no son conscientes de cuánto se lo agradecería su público más antiguo. Supermassive black hole, Hysteria, Feeling good con precioso piano y megáfono, Starlight, Plug in baby y Time is running out. No se han dejado ni una. Entre medias, Guiding light y Undisclosed desires que, para mi gusto, y a pesar de ser mi favorita de su último álbum The resistance, necesitan mejorarla mucho en directo. La primera parte acaba con Unnatural selection. ¡Oh, sorpresa! El bis lo abren con la Obertura, la primera de las tres partes de Exogenesis, su sinfonía. Si ya impresiona escucharla en el disco, en directo pone la piel de gallina. No sé qué habrán hecho, pero han mejorado bastante de sonido. Lástima que el final esté tan cerca. El personal se vuelve loco con Stockholm syndrome y con Knights of Cydonia ya es el acabose. En todos los sentidos, porque además es con la que han cerrado. Muse son amados y odiados a partes iguales, está claro. Yo me apunto al primer grupo y mira, en las casi dos horas que ha durado el concierto, ni me he acordado de esas críticas que leí.

Sara Delgado

Tags

4 Comments

  1. Pingback: Bitacoras.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Check Also

Close
Close