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Los libros de la semana


Entre los libros más vendidos destacamos esta semana la entrada en ficción del thriller La hora de las gaviotas (Plaza & Janés), del vasco Ibon Martín, mientras asciende a los primeros puestos Delparaíso (Espasa) del madrileño Juan del Val. En cuanto a las novedades:

Box Hill (Temas de Hoy )de Adam Mars-Jones. En 1975, el domingo de su decimoctavo cumpleaños Colin da un paseo por Box Hill, un lugar frecuentado por moteros y hombres que se pierden entre los arbustos. Allí se tropieza accidentalmente con Ray, un motociclista que duerme la siesta debajo de un árbol y le cambiará la vida. En poco tiempo Colin pasa de pasajero en su moto a compañero de piso, adaptándose a algunas reglas alarmantemente prohibitivas, que incluyen no sentarse en el sofá y no dejar la cama de Ray sin hacer, a pesar de que no se le permita dormir en ella. Y eso sólo para empezar. Esta transgresora y oscura historia de amor entre hombres es un impresionante ejercicio literario entorno al deseo y la dominación. Un recordatorio de que en el sexo y en el amor no todo lo que sucede conviene. «Una clase magistral de autoridad a la hora de narrar (…) Demuestra el merecido lugar de Mars-Jones en cualquier lista de nuestros mejores escritores». The Sunday Times. Traducción de Julián Viñuales

De piedra y hueso (Errata Naturae) de Bérengère Cournut. Un paisaje casi lunar, aparentemente atemporal. El blanco se extiende hasta el infinito. Es el extremo y bellísimo Gran Norte. Hace frío, mucho frío. Y viento. Nieva. Todo aquí es frágil. Incluida la vida de sus habitantes. Sobre todo la vida de sus habitantes. Una noche, el suelo helado se quiebra de manera inesperada. Eso no debería haber ocurrido, no en esta luna, no en este tiempo. Uqsuralik, una joven inuit, apenas tiene tiempo para salir del iglú y ver a su familia desaparecer en la oscuridad: ellos han quedado en una placa de hielo, ella en otra, una grieta infranqueable, que se agranda por segundos, los separa. Sola o casi —Ikasuk, el mejor perro de su padre, está a su lado—, tiene dos opciones: caminar o dejarse morir.

Para sobrevivir en unas condiciones radicalmente hostiles en el corazón del blanco infinito del espacio ártico, Uqsuralik tendrá que recurrir a la ayuda de otros humanos y también de ciertos espíritus, que la guiarán en una insospechada vocación chamánica. Un viaje iniciático en condiciones extremas, donde la adolescente se convierte en mujer y la mujer en anciana, y cuyo periplo inicial para reencontrarse con su familia la llevará más allá de la inmensidad del espacio ártico, hacia un vasto y hasta entonces desconocido mundo interior, que le descubre su pertenencia a un todo apenas descifrable y su hermandad con cada una de las criaturas vivas.

El baile de las locas (Salamandra) de Victoria Mas. Estamos en París en marzo de 1885. Como cada año para la Media Cuaresma, se celebra el popular «baile de las locas» en el hospital de la Salpêtrière, dirigido por el eminente neurólogo profesor Charcot. Durante una noche, la flor y nata de París disfruta al ritmo de valses y polcas en compañía de las internas, disfrazadas con extravagantes atuendos. Entre las pacientes destacan Louise, una joven epiléptica maltratada por su tío que tiene puestas todas sus ilusiones en un futuro matrimonio con un interno del centro, y la rebelde y visionaria Eugénie, una muchacha de buena familia encerrada sin contemplaciones por su propio padre. Bajo la atenta vigilancia de la implacable supervisora Geneviève, ambas intentarán cumplir sus sueños y harán todo lo posible por escapar. «Una de las grandes y más agradables sorpresas de la temporada. Una joya aparecida inesperadamente.[…] Entren en el baile de esta pequeña obra maestra y déjense llevar.» Le Parisien

Hotel California (Editorial Contra). A mediados de los sesenta, la música popular norteamericana dio un giro copernicano cuando la fábrica de hits de Nueva York se vio desplazada por los himnos aterciopelados y edénicos que empezaron a brotar de Los Ángeles de la mano del genial productor Phil Spector y grupos como los Beach Boys, los Byrds o The Mamas and the Papas. A partir de ese momento, una serie de artistas, que empezaron a reivindicarse como cantautores de sus propios temas, encontraron en las colinas californianas de Laurel Canyon y en sus alrededores un paraíso virginal —en plena naturaleza pero a un paso del fragor de la gran ciudad— donde establecerse, echar raíces y dar rienda suelta a sus canciones de corte intimista y reivindicativo. Locales como el Troubadour, en La Cienega Boulevard, empezaron a ser frecuentados por la nueva horda de músicos, que aspiraban a tocar sus canciones en directo frente a la exigente audiencia, formada en buena parte por los propios músicos y aspirantes a estrellas. Se iría así fraguando una de las eras doradas del rock norteamericano, que empresarios de la música como un joven y aguerrido David Geffen y su socio Elliot Roberts convertirían casi de la noche a la mañana en un emporio. De este modo, sellos como Warner/Reprise, dirigidos por los linces Mo Ostin y Joe Smith, o Asylum, del tándem Geffen/Roberts, apostaron por un repertorio de folk rock y nuevo country que vio nacer a cantautores y grupos de la talla de Neil Young, Joni Mitchell, Gram Parsons, Crosby, Stills & Nash, Jackson Browne, Linda Ronstadt, James Taylor, The Flying Burrito Brothers, The Eagles o Fleetwood Mac, entre muchos otros, que se convertirían en el nuevo canon del rock y el folk de la música norteamericana a base de música introspectiva y de raíces. Sin embargo, el idealismo, la solidaridad y el talento no tardarían en dar paso a un pandemónium de celos, consumo exacerbado de drogas y sobredosis, relaciones sentimentales tormentosas, éxitos clamorosos y caídas en picado que convirtieron el paraíso en un infierno de egoísmo y capitalismo desbocado que preconizó las maneras que la industria musical desarrollaría a partir de ese momento. Esta es la historia de los artistas de aquella generación, que alumbraron algunas de las mejores canciones de todos los tiempos y cuyo legado sigue más vigente que nunca. Traducción de Elvira Asensi

La banda (The Gang) Un estudio de 1.313 bandas de Chicago (Editorial Ned) de Frederic M. Thrasher.»La banda» es el primer estudio documentado sobre la génesis y la historia de las pandillas juveniles. Originalmente publicado en 1927, la obra magna de Frederic M. Thrasher ofrece un análisis profundo y cuidadoso de 1.313 bandas de Chicago en la segunda década del siglo xx, poco antes de la Gran Depresión. Con una prosa rica y atenta a los detalles, Thrasher se fija en la manera como la geografía urbana conforma a las bandas, y plantea la tesis que los barrios marginales o de zonas intersticiales son más susceptibles de producirlas. Además, relaciona la cultura de la banda con los sistemas de poder feudal y medieval y vincula el «ethos» tribal de otras sociedades a los códigos de honor y gloria que pueden encontrarse en las bandas contemporáneas. Thrasher se aproxima a sus sujetos con empatía y perspicacia y crea un retrato multifacético y detallado que todavía tiene mucho que ofrecer al lector. Con hermosas imágenes que evocan toda una época, La banda no sólo explora un importante momento en la historia de Chicago, sino que es por sí mismo un punto de referencia en la historia de la sociología y de la teoría subcultural. Casi un siglo después de la publicación original, por primera vez el libro aparece en castellano, a partir de la segunda edición de 1936.

Llévame a casa (Seix Barral) de Jesús Carrasco.Juan ha conseguido independizarse lejos de su país cuando se ve obligado a regresar a su pequeño pueblo natal debido a la muerte de su padre. Su intención, tras el entierro, es retomar su vida en Edimburgo cuanto antes, pero su hermana le da una noticia que cambia sus planes para siempre. Así, sin proponérselo, se verá en el mismo lugar del que decidió escapar, al cuidado de una madre a la que apenas conoce y con la que siente que solo tiene una cosa en común: el viejo Renault 4 de la familia.«De todas las responsabilidades que asume el ser humano, la de tener hijos es, probablemente, la mayor y más decisiva. Darle a alguien la vida y hacer que esta prospere es algo que involucra al ser humano en su totalidad. En cambio, rara vez se habla de la responsabilidad de ser hijos. Llévame a casa trata de esa responsabilidad y de las consecuencias de asumirla», Jesús Carrasco. Esta es una novela familiar que refleja de forma brillante el conflicto de dos generaciones, la que luchó por salir adelante para transmitir un legado y la de sus hijos, que necesitan alejarse en busca de su propio lugar en el mundo. En esta emotiva historia de aprendizaje, Jesús Carrasco traza una vez más personajes formidables sometidos a decisiones fundamentales cuando la vida los pone contra las cuerdas.

Matumbo. Crónicas de las entrañas de Kenia (Libros del K.O.) de Javier Triana.En Matumbo, Javier Triana reúne algunas de las mejores historias y de los personajes más magnéticos con los que se cruzó durante su estancia como corresponsal en Nairobi, capital de Kenia. En el libro desfilan un eterno candidato al Nobel, grafiteros pacifistas, masái en todoterreno, mujeres que cambian el mundo con sus pies, colonos chiflados, guerrilleros ancianos, pescadores sin peces y políticos de dudosa honorabilidad. Sus historias, que saltan con agilidad de lo descacharrante a lo indignante, definen un país que, como tantos otros, lucha por encontrar su sitio entre la tradición y la modernidad, entre la igualdad y la impunidad. Otro de los grandes logros de este libro, además, es la sensibilidad con la que Javier Triana entrega la voz cantante a sus protagonistas, dejando que sean ellos, los máximos conocedores de su país, quienes nos lleven de la mano en esta aventura por una realidad tan compleja como apasionante.

Nocturno a Tánger (Alpha Decay) de Kevin Barry. Traducción de Héctor Castells.Es tarde en la noche en el puerto de Algeciras y dos hombres –uno tuerto, el otro cojo– esperan la llegada del próximo ferry que les conduzca a Tánger. ¿Quiénes son? ¿Qué les ha llevado hasta allí? Y lo más importante: ¿llegará ese barco que les ayude a cruzar el estrecho tan entrada la noche? Los dos hombres conversan. Son traficantes de droga viejos y cansados, expertos en introducir el hachís desde las costas de Marruecos hasta Andalucía. Comparten una larga trayectoria de violencia y aventuras al margen de la ley, plagada de romances y traiciones mutuas, y llegados a estas alturas de la vida ya carecen de ilusiones y esperanzas. El barco parece no llegar nunca, y mientas tanto los dos hombres comentan crímenes pasados y planes de futuro, escrutan a su alrededor, interrogan a otras personas que esperan en el muelle, se impacientan. Y en lo que dura esta vigilia nocturna, vamos conociendo su historia y la de Dilly, la hija de uno de ellos desaparecida más allá de Tánger.

Escrita con un estilo cortante y sintético, como un coloquio metafísico –que recuerda a Esperando a Godot, de Samuel Beckett–, Nocturno a Tánger es una proeza narrativa a medio camino entre la novela negra de verbo sucio y el drama psicológico. Una tragicomedia descarnada de belleza melancólica, con la que Kevin Barry ha alcanzado la mayor cumbre de su obra hasta la fecha. «Un retrato meticuloso y devastadoramente vívido del crimen y sus consecuencias reales.» The Guardian

Por qué haría yo (Malas tierras) de Mary Robinson.Nada parece salirle bien a Money. Ya superados los cuarenta y con tres divorcios a sus espaldas, lucha por hacerse un hueco en Hollywood, donde trabaja en una película sobre Pie Grande. Los inspectores de Hacienda llaman a su puerta, su gata ha desaparecido y sus hijos andan metidos en problemas. Por si fuera poco, tiene que soportar a un novio imbécil y a Hollis, lo más parecido a un amigo que tiene. Mientras, pasa la mayor parte del tiempo en su coche y se atiborra a pastillas para combatir el trastorno por déficit de atención.
Compuesta de quinientas treinta y seis secciones, Por qué haría yo es, según la crítica estadounidense, una de las mejores novelas breves de las últimas décadas, precursora —al igual que clásicos modernos como Lancha rápida, de Renata Adler, Según venga el juego, de Joan Didion, o El final de la historia, de Lydia Davis— de un nuevo estilo de escritura, situado en algún lugar entre la saturación ante tanto estímulo y la confesión desquiciada.

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