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Los libros de la semana

Entre los libros más vendidos encontramos las novedades en ficción de Malaherba (Alfaguara) de Manuel Jabois, y en no ficción Vida, la gran historia (Planeta) de Juan Luis Arsuaga, mientras que en bolsillo se ha aupado al primer lugar, gracias al éxito de la serie sobre el desastre de 1986, Voces de Chernóbil (Debolsillo), libro publicado en 1997 por la periodista bielorrusa Svetlana Aleksiévich, Premio Nobel de Literatura en 2015 y Good Omens (Booket), novela escrita por Terry Pratchett y Neil Gaiman en 1990, que también ahora convertida en serie. En cuanto a las novedades,

La encrucijada del roble (Siruela) de Elizabeth Crook. Traducido por Lorenzo Luengo. Una madrugada, en las montañas de Texas, una pantera ataca salvajemente a una familia: solo Samantha —traumatizada y con el rostro marcado— y el joven Benjamin sobreviven. Será la voz directa y cautivadora de este la que relate la implacable determinación con la que su hermana decide dar caza a la despiadada bestia y así vengar la muerte de su madre. Mientras siguen las huellas del animal —un demonio en realidad, como se murmura en todo Río Grande—, se sumarán a los huérfanos un carismático forajido tejano y un atormentado predicador, al que acompaña un viejo e incansable sabueso. Y al mismo tiempo que el extraño grupo sigue el rastro de la fiera, un violento soldado confederado, con cuentas que ajustar con el clérigo, irá a su vez tras sus pasos… En la mejor tradición de las grandes novelas de aventuras, La encrucijada del roble es el imponente relato de una doble cacería, de una obstinación y una lucha, una historia poderosa que conjuga eficazmente la carga épica del western clásico, la inquietante atmósfera de La noche del cazador y el ingenio del mismísimo Mark Twain.«Al encontrarnos con la historia de un joven sureño, es inevitable la comparación con Huck Finn, pero los dialectos son una cuestión compleja y Crook parece dominarla con maestría. La voz de Benjamin oscila entre el hablar melodioso de las montañas sureñas, el tono de Twain y los western de nuestros días». The New York Times

Historia del silencio. Del Renacimiento a nuestros días (Acantilado).Traducción de Jordi Bayod. El silencio no es la simple ausencia de ruido. Hace posible la fortaleza interior donde los grandes escritores, pensadores, eruditos y creyentes se han recogido durante siglos. Requisito indispensable para la contemplación, la fantasía, la plegaria y la creación, el silencio es la íntima fuente de la que mana el lenguaje, e impregna nuestros espacios más privados y sagrados, del dormitorio a la catedral. Pero pese al papel fundamental que desempeña en algunas de las experiencias más profundamente humanas, el silencio ha sido desterrado de nuestras existencias por el bullicio incesante de los espacios urbanos y los aparatos tecnológicos. En nuestro ensordecedor presente, Alain Corbin recupera, a través de la obra de escritores, artistas y filósofos que atesoraron el recogimiento y la calma, la historia de un tiempo en el que la palabra era inusual y preciada, y nos invita así a redescubrir el silencio o, dicho de otro modo, la vida interior.

Aviador Dro. Anarquía científica (La Felguera) de VV.AA.  En plena transición política, en el Ateneo Libertario de Mantuano, una antigua sede falangista que ocupan en el barrio de Prosperidad (Madrid), un grupo de estudiantes crearon un insólito frente musical y cultural en el que plasmaron, por medio de canciones, fanzines y panfletos, su interés por la ciencia ficción y los movimientos de vanguardia de principios del siglo XX, como el futurismo, constructivismo, dadaísmo o espacialismo. Los periodistas que se acercaban a verlos se quedaban estupefactos: salían a escena (y en ocasiones vestían así a diario) con trajes de astronauta o insólitos uniformes de trabajo y se movían como robots. Desde entonces, el Aviador Dro, cuyo nombre proviene de una ópera futurista, se convirtió en el brazo armado del tecno.

Siguiendo a Devo, The Residents o Kraftwerk, compusieron temas que se convirtieron en himnos y odas a un futuro donde las máquinas colaborarían con los humanos o se sucederían encuentros con cíborgs y androides. A veces, entre alguna gran polémica, como la del clásico «Nuclear sí». Funcionaban, tanto antes como ahora, como un comité de músicos y científicos con nombres clave (en aquellos primeros pasos: Sincrotrón, Biovac N, 32-32, Multiplexor, Hombre Dinamo, Placa Tumbler y Derflex Tipo IARR), un think tank pop bajo la bandera rojinegra (el cruce perfecto entre Mayakovski y Bakunin, al que dedicaron su canción «Camarada Bakunin»). Participaron en el histórico Primer Simposium Tecno, que terminó abruptamente con la intervención de las fuerzas de seguridad. Son los años de la nueva ola y la emergente Movida, y el Aviador Dro asaltaba platós de televisión y escenarios haciendo gala de una violencia estética hasta entonces nunca vista, mientras lanzaban arengas a favor de los «sindicatos futuristas» y la «muerte del pasado» o redactaba virulentos manifiestos en defensa de la «violencia práctica» y su célebre «Revolución Dinámica», ideas que hoy siguen enarbolando. En esta amplia edición de 600 páginas a cargo de la periodista y escritora Patricia Godes, han colaborado numerosos artistas, dibujantes, periodistas, científicos o músicos: José Manuel Costa, Elena Cabrera, José García «Elecktric», Sol Alonso, Alejandro Arteche, Diana Aller, Jesús Rodríguez Lenin, Julián Hernández, Victoria Hurtado, Javier Gamo, Silvia Grijalba, Jesús Ordovás, Ignacio Rodríguez Rosillo, José García y todos los Obreros Especializados que han formado parte de Aviador Dro a lo largo de sus 40 años de historia. Además, se incluye un cuaderno en color con sus avatares y dieciséis cómics realizados por algunos de los principales dibujantes nacionales.

Viviane Élisabeth Fauville (Eterna Cadencia) de Julia Deck.En una habitación desesperadamente vacía, una mujer acuna a un bebé unos meses en una mecedora. Tiene la impresión de haber hecho algo terrible, pero no está seguro, todos sus recuerdos están borrosos. Contempla al niño como si esperara una respuesta de ella, una revelación. Entonces, un resplandor: tiene cuarenta y dos años y ha abandonado a su hermoso esposo que la dejó por otro y se ha refugiado allí, en un apartamento desnudo, en un barrio poblado por bazares orientales donde hay un extranjero.  El relato avanza por la calles de París hacia una investigación policial y humana sobre los vínculos familiares y el sufrimiento.  Inédita hasta ahora en castellano, publicada originalmente en 2012.Traducción de Magalí Sequera

2007 (Reservoir Books) de Kobi Ovadia. Miles de personas adoran a Sharón Young, pero nadie sabe cómo es realmente. Su vida se sustenta en los likes, los shares y los comentarios de sus fans en las redes sociales. Su verdadero oficio, sin embargo, lo desempeña desde el piso veintisiete de un lujoso rascacielos de Tel Aviv, resguardado en un nido de tecnología y diseño. Tras una máscara y desde la pantalla de su ordenador, es el amo de varios jóvenes que desean ser dominados, su hueste de esclavos sexuales. Pero cuando un trágico suceso desmonta sus principios vitales, emprenderá un viaje para buscar la redención y el perdón de los suyos. Y para convertirse en una persona nueva… y heterosexual.

2007 es una novela delirante y satírica, eterna y plenamente contemporánea, donde porno y mesianismo unen fuerzas para construir un mundo tan bello como horrible, tan real como el nuestro.«Su ascenso, caída y conversión a heterosexual hacen de Sharón uno de los mejores personajes literarios modernos, un Dorian Gray meridional que se alimenta de las fantasías sexuales de los residentes de Tel Aviv. Es adicto a las marcas, la cocaína y las terapias sanadoras. Abstemio en el amor. Carismático y adorado. También es un cascarón vacío, un hombre de mil nombres, forzado a reinventarse año tras año.» Yediot Ajronot

Devoradores de sombras (RBA) de Richard Lloyd Parry. En el año 2000, poco después de llegar a Tokio para trabajar en un club nocturno, la británica Lucie Blackman, exazafata de vuelo de veintiún años, desapareció. El caso despertó mucho revuelo mediático y activó una búsqueda desesperada en la que incluso participaron zahoríes australianos. Se especuló con la entrada de Lucie en una secta y con su secuestro por una banda de traficantes de órganos hasta que salió a la luz su relación con un misterioso cliente. Fruto de diez años de investigación, Devoradores de sombras se lee como un thriller que desafía a nuestra credibilidad, pero es también un retrato del lado más sórdido de Japón, un drama judicial y la triste historia de una familia enfrentada y de una pobre chica que se encontró con el Mal en estado puro. Traductor/a: Jorge Rizzo Tortuero

Una carrera en la moda (Superflua) de Bill Cunningham. Traducido por Javier Gómez Peláez. Más conocido por ser el fotógrafo inventor del street style y por su imagen icónica, pocos saben que Bill Cunningham, en su juventud, fue sombrerero de éxito en el Nueva York de los años cincuenta y más tarde cronista de moda para algunos periódicos americanos, entre ellos el WWD. Estas son las memorias póstumas de aquella época fundamental de su vida. En ellas narra su lucha por hacerse un nombre en la moda manteniéndose fiel a su intuición artística. Nos ofrece su particular visión sobre la industria, en un momento en que la moda se convierte en el instrumento para escalar en la sociedad. Por estas páginas vemos pasar a sus excéntricas clientas, los descarados copiones de la Séptima avenida, las caprichosas editoras de moda… hasta llegar al clímax en un desfile de Balenciaga. Los recuerdos de Bill Cunningham están llenos del entusiasmo, el coraje, la voluntad y la diversión que caracterizaban a su autor, quien eleva lo cotidiano a una épica lucha entre la ética creativa individual y la actitud conservadora de la sociedad. «Bill Cunningham ha dejado unas memorias que son, por decirlo con una de sus palabras favoritas, maravillosas.» Robin Givhan, The Washington Post

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