Cine, Tv y Teatro

FIC 46 – 4. Día 3

Sección Oficial: A Complete History of My Sexual Failures

Que Chris Watts tiene que ser un tipo curioso está claro. No contento con descubrir los aspectos más oscuros de su vida amorosa, algunos de los cúales merecen matar para protegerlos, hasta realiza algún desnudo frontral en su primer largo. Y todo ello sin dejar de resultar en ningún momento un tipo con el que seguramente te irías de copas.

La pena es que la cinta, una especie de versión más consciente y menos morosa de la Tarnation de Caouette en lo formal, no deja de ser una construcción totalmente ficticia cuyo planteamiento terapeútico no es más que una mera excusa para ofrecernos una serie de situaciones bien planteadas. No nos equivoquemos, no dudo que todo ocurriese como se plantea, pero hay decisiones que claramente apuntan hacia una búsqueda de ciertas resoluciones y no una mera documentación de lo ocurrido.

Pero lo que va a importar al final es si la película divierte. Y lo hace, mucho. Y hasta oculta alguna reflexión meridianamente interesante. ¿Se puede esperar mucho más de la propuesta? Seguramente no, pero a tenor del resultado tampoco es para quejarse…

Sección Oficial: Wendy And Lucy

Una chica viaja a Alaska con su perra en busca de un trabajo que parece imposible en cualquier otro sitio. Por en medio su coche se estropea, su perra desaparece y no sabe qué hacer. No hay mucha más historia en la película, y sin embargo toda ella rebosa contenido.

Sin ser una obra maestra, el segundo largo de Kelly Reichardt es un ejemplo de lo bueno del cine indie americano. Da un paso más en la recuperación de una actriz como Michelle Williams. Narra con concisión y sin apenas dilatar el tiempo, si se tiene que quedar en 80 minutos, que así sea. Y encima esconde reflexiones de todo tipo en su metraje.

La crisis económica en los Estados Unidos. La soledad. La desintegración de la familia. La búsqueda de identidad. El madurar. El amor. Eso y más está presente en la cinta, una de las pequeñas joyas del Festival sin lugar a dudas.

La utopía Yanki: Red Hollywood

Noël Burch, para quien no lo sepa, es un imprescindible teórico e historiador del cine. A él se deben obras tan fundamentales cómo El tragaluz del infinito. Y casualmente, también es uno de los autores de este documental que trata de recuperar la figura de los afectados por las listas negras en el Hollywood clásico.

La pena es que ni él ni su codirector Thom Andersen son verdaderos cineastas. Y en Red Hollywood queda muy claro. Las ideas son buenas, los ejemplos están bien buscados… pero cinematográficamente el documental es aburrido, largo y carece de ritmo. Como pieza didáctica tiene un valor notable, como documental es directamente malo.

Pero teniendo en cuenta ambos factores, el global es interesante. La pena es que uno preferiría tener un libro de texto y un DVD con las escenas referenciadas. Seguramente entonces todo mejoraría mucho y no nos quedaríamos con lo que parece ser un sobredimensionado y casi inacabable trailer de un auténtico tratado teórico.

Esbilla: Pandora’s Box

Si una película cómo esta gana San Sebastián, es que algo va mal. ¿Tan bajo fue el nivel del certamen donostiarra para que a una cinta le baste con ser bienintencionada y estar visualmente lograda para conseguir la victoria?

Porque si bien Ustaoglu tiene buena mano para el encuadre y consigue no aburrir, también es verdad que no parece saber nunca a dónde va la historia, cayendo en disgresiones que se apuntan banales. ¿La narración de una familia desestructurada hasta el extremo o la redención de un joven que no encuentra su lugar en la vida? Ni el propio autor sabe cúal es el objetivo final.

Y eso pesa sobre el resultado final. La película es tan disfrutable como olvidable. Una obra menor que incomprensiblemente ostenta un galardón tan notable como la Concha de Oro.

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