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Crónica: Daughter (Apolo, Barcelona, 28-11-2013)

Daughter (39)RetPPorcelana y piel de oveja.

Menos mal que, de momento, los grupos de música no cotizan en bolsa, porque de lo contrario habría ya un enjambre de especuladores revoloteando alrededor de Daughter, dispuestos a invertir en ellos hasta el último céntimo de sus capitales, porque los británicos son, ahora mismo, una de las apuestas más seguras del panorama pop-rock independiente internacional. Ayer volvieron a Barcelona, después de haber encandilado en la última edición del Primavera Sound a quienes sacrificaron a James Blake, y lo hicieron a lo grande: colgando en Apolo el cartel de ‘Sold Out’, en la primera gran gira a cubierto que acometen, con motivo de la presentación de su extraordinario álbum de debut, If You Leave (4AD, 2013), que aparecerá probablemente en muchas de las inminentes listas sobre lo mejor del año. Un concierto mágico y e intensamente hermoso, que los allí presentes difícilmente olvidarán.

Daughter (30)RetPLa creciente expectación generada en las últimas semanas cristalizó ayer, a eso de las 21:45, en una atmósfera más que propicia para que los de Londres se lucieran. En todo momento reinó entre el público, mayoritariamente femenino, un respetuoso y encomiable silencio, solo roto por los obligados y atronadores aplausos vertidos entre canción y canción. Y así, como si de una ceremonia de comunión conjunta se tratara, los Daughter lograron emocionarnos con su dreampop de estructuras de porcelana y tacto de piel de oveja, llegando incluso a detener el tiempo durante una hora bien larga. Demostraron, ante todo, que la banda no es solo Elena  Tonra, y que aunque ella representa la superficie exterior de su propuesta musical, sedante y bella como es, por debajo, en la oscuridad, se mueven fuertes mareas emocionales al ritmo que marca Remi Aguilella, y a la temperatura que dicta Igor Haefeli con su guitarra. Como la planicie de un aparente mar en calma, en plena noche de luna llena.

Daughter (44)RetPEn ese sentido, resulta curioso el contraste observable entre la Elena que canta, y la Elena que habla, se ruboriza y se asombra, emocionada, ante la reacción de una sala abarrotada que la adora al acabar cada canción. Visiblemente impresionada, parecía reservarse toda la voz para el canto, emitiendo apenas un hilito de la misma para agradecernos, un poco cohibida, nuestra presencia ante ella. Pero entonces las baquetas marcan el inicio de otro tema, y la Tonra transforma su piel de lana en porcelana. Firme, y apoyada en la pulcritud y el perfeccionismo melódico de un Haefeli que, por momentos, parece que trata de hacer méritos para tocar con los Explosions in the Sky, la vocalista se destacó en la noche de ayer como la parte culminante de las abisales estructuras internas que crea el sonido de la banda; como el glorioso e imponente frontón esculpido de un Partenón griego.

Daughter (17)RetPSonaron en general más carnales y terrenales que en el disco, como si, en efecto, empezaran a concebir el sueño mismo de interpretar su propia música como algo verdaderamente real. En la estela del éxito comercial de bandas como Beach House o The xx, pero con personalidad y musicalidad propias, el trío inglés ha acertado con una fórmula que bebe de la ensoñación y de la ambientación onírica, y que, aunque en directo adquiera ademanes más materiales y tangibles, no pierde un ápice de magia o de atractivo romántico. Plantearon un espectáculo redondo y sin fisuras, abriéndolo con mucha clase mediante las contenidas Still y Amsterdam, y metiéndose después a los más fieles en el bolsillo al interpretar Love y Landfill, pertenecientes a sus dos Eps publicados en 2011. El resto de la noche fue la simple y maravillosa sucesión de Winter, Candles – también del His Young Heart (self-released, 2011) -, Shallows, Human, Smother, Tomorrow y Youth.

Daughter (92)RetPSe despidieron por primera vez con Home, llegando a cotas de intensidad y distorsión jamás imaginadas. Con el apoyo constante de un cuarto músico al frente de un teclado y, en ocasiones, de un bajo, llegaron a juntar hasta tres cuerdas coincidiendo con el último aliento de esperanza e íntima sanación que emanó de la banda. Volvieron para un bis en el que versionaron Get Lucky, el pelotazo de los Daft Punk, y después tuvieron el detalle de quedarse un rato firmando discos, vinilos, camisetas, entradas, setlists y demás objetos que parte del público, envuelto en un fanatismo sano bastante sorprendente a estas tempranas altura de la carrera de Daughter, le pasaba a Elena Tonra. Supongo que es el principio de algo grande. De momento, llenar Apolo en tu primera visita, con solo un disco y un par de Eps bajo el brazo, no está nada mal.

Concierto organizado por Primavera Sound.

Fotos de Pablo Luna Chao.

Escucha el setlist del concierto en Spotify, o míralo aquí.

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