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[Crónica] Canela Party (Sala París 15, Málaga, 04/08/18)

Cala Vento

Deambulaban al atardecer por la Sala París 15 y sus inmediaciones Camarón, Paco de Lucía, Eugenio y su futura viuda, Cristina Cifuentes o lo más granado de la Factory de Andy Warhol. Cosas del festival Canela Party, sinónimo de música, disfraces y despiporre que clausuraba ayer su décimo segunda edición tras arrancar el pasado jueves en La Cochera Cabaret con las actuaciones de Disco Las Palmeras!, diola y VULK y proseguir, un día después, en el Auditorio Playa Virginia de El Palo con Texxcoco, Tigres Leones y Axolotes Mexicanos. El desfile de ‘personalidades’ por el photocall competía en expectación con la comparecencia sobre el escenario de La Plata, joven quinteto valenciano que recorrió su primer trabajo, el vigoroso Desorden, vestidos de karatecas. Mientras sonaban Fracaso, Espejismo o Me voy, el confeti y los pogos inaugurales comenzaban a manifestarse.

La Plata

A Cala Vento los tenemos fichados desde hace tiempo. Joan Delgado y Aleix Turon, dos hijos de l’Empordà que aparecieron anoche ataviados de bañistas sin temor a las medudas, continúan presentando su segundo disco, Fruto panorama, y los tres temas que componen su prolongación, el EP Canciones de sobra. Guitarra, voz y batería es la ecuación que propone el dúo para tallar unas composiciones robustas, urgentes y que, al igual que las de los malagueños Airbag —que por allí andaban—, narran episodios con los que divertirse e identificarse desde el primer estribillo. Ocurre con Historias de bufanda, Isla desierta, Isabella Cantó o Estoy enamorado de ti, todas ellas coreadas por un público cada vez más intrépido y metido en su papel: Cifuentes entregaba diplomas que acreditaban un máster cualquiera, Marta Sánchez repartía pequeños papeles con la letra del himno español impresa y Marlo y Claudio, aquella impagable pareja de La Hora Chanante, bailaban discretamente de forma viejuna mientras Goku, un poco más allá, se dirigía al baño. El pitote tuvo una excelsa continuidad con Los Punsetes. La vocalista, Ariadna Paniagua, se mantuvo una vez más impertérrita mientras despachaba una colección de hits ácidos y radiantes que no ha dejado de crecer desde que en 2008 publicaran su álbum de debut. Tu puto grupo, Dos policías, Me gusta que me pegues, Opinión de mierda o Tus amigos, por citar solo un puñado de ellos, llevó a la París 15, como si de la nave de los locos se tratase, a un estado de feliz embriaguez.

Los Punsetes

Con Fucked Up se alcanzó el clímax de la noche. La banda canadiense, representantes del hardcore más esquizofrénico, ofreció un desatado concierto donde su líder y vocalista, Damian Abraham, interactuó con los asistentes de forma permanente. Primero, repartiendo confeti desde el foso; poco después, tirándose entre nosotros y trotando hasta donde el cable del micro le permitía. Tras el torbellino, sin resuello, tocaba salir al exterior para tomar aire y comprobar que la jarana aumentaba de volumen en la calle Orotava. De vuelta al interior del recinto, los belgas It It Anita y el trío Jupiter Lion mantuvieron bien alto el derroche de sudor e intensidad, denominadores comunes, entre otros, de una velada que echó el cierre con la sesión de Bora-Bora DJ’s. Nos marchamos a casa consiguiendo aquello que Pedro Sánchez nos recomendó, deseó u ordenó hace unos años a través de un mensaje en Twitter y que ayer, con envidiable tino, alguien acarreaba como disfraz: ‘ser felices’. Igualmente, presidente.

Fucked Up

Fotos: Francisco J. Fernández.

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