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Crónica: Beady Eye (Razzmatazz, Barcelona, 13-02-2014)

Beady Eye (92)RetPMacarra por vocación y oficio.

Imagino, en la sala cutre y lóbrega de un abogado cualquiera de Manchester, a los hermanos Gallagher peleándose por la herencia de Oasis como si de un matrimonio en pleno divorcio se tratase: las joyas de valor que se ganaron como pareja durante 18 años, y que un triste día tuvieron que dividirse como si fueran la casa de la playa, el coche o los niños, sin opción alguna a una custodia compartida. Aquel hipotético día Liam pujó fuerte por Wonderwall, ganándose el derecho de interpretarla en directo con su nueva banda, Beady Eye, que, de facto, es la continuación de Oasis sin su hermano Noel. Gem Archer, Andy Bell (ahora como pareja de guitarristas) y Chris Sharrock mantuvieron la ilusión en el proyecto cuando el mayor de los Gallagher decidió separarse de su hermano, y pese a renunciar al nombre que movía ya a millones de fans por el mundo entero, siguieron al lado de Liam transformándose entonces en Beady Eye.

Beady Eye (73)RetPAyer se estrenaban en Barcelona en esta nueva etapa presentando BE (Beady Eye Records, 2013), su segundo trabajo, y lo primero que llamó la atención fue la escasa entrada que registró la sala grande de Razzmatazz para la ocasión: apenas tres cuartos cortos. Puede que mucha gente todavía ignore quién hay tras el nombre Beady Eye. Pero en cualquier caso, dieron como banda una lección tremenda de estilo, técnica y tablas, sonando la instrumentación de auténtico lujo: compenetrados, sueltos y contundentes, Archer y Bell flanquearon brillantemente a su frontman de voz rebelde sin parar de crecerse. Gallagher, por su parte, con su habitual y particular pose para cantar, desempeñó una vez más un papel que ha de saberse ya al dedillo: macarra por vocación y oficio. Una gran dosis de carisma, su mítico tono de su voz lleno de desdén, y mucho mal humor fue lo que aportó al escenario; pero es que no le hace falta nada más.

Beady Eye (114)RetPLa gran diferencia entre Oasis y Beady Eye, a mi entender, es que en el segundo proyecto no parece haber un contrapeso que rebaje o equilibre la actitud chulesca de Liam, ni en el estudio ni en el directo. No les falta carisma a las composiciones, pero sí tal vez un poco de tacto y verdadera emoción. Con su cara de pocos amigos, su invariable mirada de ira y provocación, y con ese aspecto de estar siempre en constante conflicto interno, es mucho más capaz de transmitir sentimientos de cierta hostilidad o contestación, que no aquellos que le hacen parecer vulnerable. Y no parece ser exceso de autoestima o soberbia de esa al estilo inglés, sino más bien una eterna pelea abierta con el resto del universo, que sorprendentemente no ha generado más que el alejamiento de su hermano de la banda. Un tipo complicado este Liam.

Beady Eye (116)RetPEn lo estrictamente musical, los Beady Eye comenzaron su concierto con el tema que abre el Cd que venían a presentar: Flick of The Finger, esa grandiosa declaración de intenciones, actitud y estilo. Face The Crowd y Four Letter World completaron un inicio eléctrico y muy movido, hasta que Soul Love aportó la pausa y ese matiz de entonación en la voz que seguramente solo comparte, en ocasiones, y mal que les pese, con Damon Albarn. También sonaron Iz Rite y Shine a Light, y justo después Wonderwall, que fue evidentemente uno de los momentazos de la noche. No fue la única de Oasis que tocaron: Cigarretes & Alcohol, después de la paradigmática I’m Just Saying y de la desahogada Soon Come Tomorrow, sonó refrescantemente eléctrica y con bien 18 años más de experiencia entre sus notas y acordes. Y para rematar la faena, Bring The Light, el que fuera primer single de esta nueva andadura de los de Manchester, allá por 2010.

Beady Eye (269)RetPLa cuerda propia de Beady Eye empezó a acabarse poco después: hora y media de concierto parecía el tope para el repertorio de dos discos, pero no para una banda que tenía música para un buen rato más. Acabaron con una distinguida versión de Gimme Shelter, de los Rolling Stones, centrándose por fin las miradas en la parte instrumental de la banda que, injustamente, sigue estando en un relativo segundo plano tras la acaparadora presencia de Liam Gallagher en primera línea. Con todo, los británicos demostraron estar en muy buena forma. Indudablemente no es comparable, y aquellos que no tuvieron la posibilidad de ver a Oasis en directo en su época, no podrán jamás resarcirse viendo en esta a Beady Eye; pero es lo que hay, y la verdad es que no es poco.

Concierto organizado por Live Nation.

Fotos de Pablo Luna Chao.

Escucha el setlist del concierto en Spotify, o míralo aquí.

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