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Coldplay – X&Y

Coldplay se equivoca, y puede pagarlo bien caro. Se equivoca de camino, de sonido, de ubicación en el panorama musical. Se excede de registro, se enmaraña, se tuerce. Y aunque estamos ante 13 temas más que correctos, donde priman los sonidos ochenteros y las guitarras tipo «The Edge», el conjunto es endeble, plano, predecible e inequívocamente aburrido. Tras el abrumador éxito de sus dos anteriores álbumes, Coldplay tenía la posibilidad de trazar una línea bien clara que diferenciara su alter ego comercial de su posible calidad musical, pero han optado por lo más fácil, la fama y las cuentas monetarias.

X&Y (Parlophone, 2005) es un disco poco arriesgado y demasiado adornado de buen sonido, con una producción impecable pero que se superpone en demasía al sonido original de la banda. Sin duda el trabajo de Danton Supple y Ken Nelson, los productores, será bien aplaudido desde los despachos de la discográfica, y sin dudarlo aun menos, venderán millones de copias y acapararán la VH1. Pero perderán parte de su capital más importante, sus acérrimos seguidores, presumiblemente enamorados de la capacidad que ha tenido la banda de Chris Martin de construir música con pocos elementos. Y no es mucho pedir, la verdad, un poquito de riesgo e inteligencia.

Square one, tema que abre el álbum, es una bofetada directa al oyente, que no sabe muy bien si estamos ante Coldplay o U2, por no hablar de la verguenza ajena que provoca escuchar las tres primeras notas de Así habló Zaratrusta de Strauss, como invitándonos a una odisea espacial o algo aun peor. What if es la típica baladita cuya mejor parte es el final a lo Beatles. Sin duda que el trabajo de producción, insisto, es irreprochable, pero actualmente este es uno de los factores de menor importancia a la hora de analizar una obra musical. Continuamos con el timorato White shadows que suena demasiado a temas anteriores, pasamos por un interesante Fix you y paramos un momento en Talk. Mucho se ha hablado de este tema, que si contiene samples del Computer Love de Kraftwerk, que si es una copia… Realmente no sabemos qué han querido hacer con Talk, pero sin duda parece más un intento de «cover» u homenaje que otra cosa.

Y para terminar la primera mitad del álbum, el momento más convincente, el tema que le da título, X&Y. Estupendos arreglos de cuerda y una letra preciosa, donde podemos olvidarnos por un momento de las exageraciones sonoras. Continuamos con Speed of sound, tremendo error de single que nos recuerda demasiado a Clocks. Seguimos con A message, Low, The hardest part, que hace honor a su nombre y Swallowed in the sea, un tostonazo musical. Y antes del corte oculto final -estúpida manía sin sentido la de esconder temas- otro de los momentos cumbres, Twisted logic, un buen final que vuelve a recurrir al sonido beatle.

Venderán muchos discos, tendrán estupendas críticas, pero los que aprecian la humildad, la originalidad y la calidad musical, les darán la espalda. Y parece muy grave que a estas alturas de su carrera musical, Coldplay ya se conforme únicamente con llegar a un amplio pero inestable grupo de seguidores.

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