The Herbaliser (Apolo, Barcelona, 01-02-12)

Colaboradores | 3 Febrero 2012  

Nada salió como yo pensaba, pero tal vez fue mejor así. El plan era ver a The Herbaliser, acompañados por Mucho Muchacho (de los desaparecidos 7 Notas 7 Colores), que teloneaban a Le Peuple de l’Herbe, quienes daban comienzo en la Sala Apolo a la gira española de presentación de su decimocuarto álbum, A Matter Of Time. El mismo concierto, de hecho, podrá verse hoy en la Sala Rockitchen de Madrid. Sin embargo, por motivos ajenos a esta redacción, solo pudimos asistir a los primeros, pero fue más que suficiente para salir de allí henchidos de buenas sensaciones. El dúo británico, convertido hace tiempo en numerosa banda, hacen del hip-hop un estilo casi erudito, tan cercano a veces al jazz que uno se pregunta cómo es que han pasado tantos años separados. Pero lo cierto es que es comprensible: no es nada fácil desplegar tamaña calidad instrumental, y tener tanto flow al mismo tiempo.

The Herbaliser1Adivinar quiénes eran los dos raperos entre tanto buen músico me llevó casi todo el concierto; y aún tengo mis dudas. En el escenario de Apolo se congregaron un batería, un bajista, un teclista, un señor que pinchaba y tres tíos haciendo las delicias con un buen número de vientos: había trompeta, saxo alto, saxo tenor y otro barítono, y una travesera; estos tres últimos en manos del mismo músico, un espectacular Andy Ross, a la izquierda del escenario. Protagonizó, por ejemplo, un sobrecogedor solo constante de saxo barítono, una bestia preciosa e inmensa, en Another Mother. Primer descarte, por excesiva excelencia. Un candidato perfecto era James Morton, a la derecha del primero. Saltaba y bailaba sobre sus bambas rojas, esgrimiendo rítmica callejera, mientras intercalaba solos de saxo y tríos que engordaban y fortalecían el sonido de Herbaliser. No obstante, y pese a la robustez de su música, demuestran una portentosa agilidad. Completando el trío de vientos, a la derecha de Morton, Ralh Lamb, otro posible candidato, aunque más entrado en años. Era el otro maestro de ceremonia, el que nos pedía más entusiasmo desde la calentura de su cuerpo festivo. Además, su trompeta sonaba siempre la primera, como la lanza desafiante del hip-hop electrónico-jazzístico que hace la banda británica.

Al otro lado del escenario la cosa parecía clara: ni el bajista Jack Wherry ni elthe Herbaliser2 teclista tenían ninguna pinta de ser parte del dúo central de la banda. Tampoco el batería, que aunque forma parte de forma indispensable de la orquesta, no tiene tampoco reservado un papel excesivamente protagonista. Así que mientras repasaba a los músicos, y mientras fluía aquel jazz-hop instrumental tan al estilo de A Tribe Called Quest o del genial productor Madlib, recordé de pronto de qué suele estar hecho el rap normal y corriente. Y aunque aquí nadie rapease, estrictamente hablando, sí identifiqué a Dj Ollie Teeba, escondido tras un Mac y tres músicos de pulmones llenos que acaparaban la escena y los oídos. Sus samplers, sin embargo, son la base del sonido elegante, resuelto y naturalmente sugerente de los Herbaliser; y los frecuentes scratchings, la nota de corte para transformarlo todo en un sonido imparable, con alma de funky-soul en constante latencia. Geddim y Ginger Jumps The Fence, los mejores ejemplos de ello.

The Herbaliser3Ya tenía a uno. Y jamás habría adivinado que el otro miembro original de este dúo venido a banda de hip-hop electrónico-jazzístico instrumental fuera el bajo: un tipo regordete más bien parado que me recordó a mi profesor de Historia de las Religiones Antiguas. Quién lo iba a decir. El caso es que Teeba y Wherry han envuelto sus bases en un abrigo musical incomparable: abarcan desde la delicadeza y el recogimiento de temas como Another Mother o The Sensual Woman, con ese revolotear bajo de una flauta travesera sobre sampler, hasta temas que andan entre el casi free-jazz y el acid-jazz como Control Centre y The Missing Suitcase, con las que acabaron el concierto, en una demostración más de pulmones y ritmo, especialmente por parte de James Morton, contagiado como el que más del alma del hip-hop electrónico.
Ellos mismos habían anunciado en Facebook por la tarde la presencia con ellos de Mucho Muchacho, pero no apareció. Constaba así en el setlist que tenían a sus pies, pero no importó. El recital que dieron los británicos fue más que suficiente para encender el cuerpo de los asistentes, que no echaron a nadie de menos. Con toda seguridad dejaron al público completamente al dente para el concierto que luego dieron los franceses de Le Peuple de l’Herbe, pero el paseo, entre la ventisca de esa noche tan gélida, hasta la Sala Apolo, ya había merecido la pena.

Autor: Pablo Luna Chao

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Los libros de la semana

Santi Hurtado | 30 Enero 2012  

L´Enfant Sauvage

Repasamos la lista de libros más vendidos y alguna de las novedades de esta semana.

En el apartado de ficción entra El códice del peregrino (Planeta) de José Luis Corral, que toma como base el suceso del robo del Códice Calixtino custodiado en la catedral de Santiago de Compostela. En no ficción: Cleptopía (Lengua de Trapo) de Matt Taibbi, que ya llega al segundo puesto, donde el autor propone que a la Crisis la llamemos por su verdadero nombre: estafa; que dejemos de ver la crisis como un problema económico o financiero, y empecemos a tratarlo en términos penales, policiales. En el décimo puesto entra La tercera revolución industrial (Paidos) de Jeremy Rifkin, donde analiza una transformación histórica en la forma en que generamos y distribuimos la energía. Las nuevas tecnologías de Internet, unidas a la realidad de las energías renovables, están creando una nueva red de suministro eléctrico que se almacena y distribuye de forma individual.

el hijoEntre las novedades, La Esfera de los libros acaba de publicar el Premio Goncourt 2011 a la primera novela, El hijo, del director de ópera francés Michel Rostain (Arles, 1942), basada en su experiencia personal. En esta novela, traducida al alemán, coreano, holandés, inglés, italiano, japonés, polaco, portugués y taiwanés, Rostain nos lleva de la mano, con pudor y delicadeza, a través de uno de los dolores más profundos que existen: el duelo infinito de un padre por la pérdida de su único hijo. Más de 80.000 ejemplares vendidos en Francia.

El pequeño salvaje (Impedimenta), traducción deEl pequeño salvaje Juan Sebastián Cárdenas. La historia, una de las más apasionantes de la literatura reciente, sería llevada a la pantalla por François Truffaut en 1969. Una nouvelle genial que rescata un mito latente en la literatura moderna: el del niño feral criado por lobos. El pequeño salvaje es una prodigiosa nouvelle que narra, de modo desgarrador, la historia del célebre niño salvaje de Aveyron, quien a principios del siglo XIX atemorizó y luego fascinó a toda Francia por tratarse de uno de los raros ejemplares de niño asilvestrado y criado entre bestias. A finales de septiembre de 1797, en los bosques del Languedoc francés, tres cazadores hallaron a un niño errante, completamente desnudo, hirsuto, que adoptaba los modales de un animal. Aparentaba unos ocho o nueve años. Una vez capturado, empezaría su peregrinación por la Francia recién salida de la revolución, recalando tanto en instituciones mentales como en refinados salones, donde constituiría poco menos que una atracción de feria.

KallocainaKallokaína es el nombre del suero de la verdad que el científico Leo Kall ha inventado para garantizar al Estado seguridad y estabilidad, pero la verdad se escapa a la instrumentalización y sus efectos son demoledores: el protagonista asiste horrorizado al surgir gradual de una conciencia individual y autónoma con la que intenta luchar.

Escrito en 1940, Kallocaína (Gallo Nero) es una novela antiutópica, en la línea de 1984 que Orwell publicó unos años más tarde, inspirada en el apogeo del nacionalsocialismo en Alemania. Con la serie de novelas antiutópicas que vieron la luz en la segunda mitad del siglo xx, comparte la visión pesimista de un futuro totalitario y deshumanizado, pero lo que de Kallocaína algo único en su género es la concepción de la dictadura como algo inherente a la conciencia individual. Karin Boye describe con lucidez un futuro gris, dominado por un Estado policial que llega a invadir la esfera privada de los ciudadanos suprimiendo toda forma de libertad. Los hombres se han convertido en máquinas cuya función principal es reproducirse, obedecer y no sentir. Traducción: Carmen Montes

Memphis Underground (Alpha Decay) de Stewart Home.Prólogo de KikoMemphis Underground Amat y traducción de Antonio J. Rodríguez.Enviado a una remota comunidad escocesa para hacerse pasar por artista becado, el narrador de la provocativa Memphis Underground descubre un entorno de corruptelas, intercambios de pareja y secretos militares; mientras, en Londres, su alter ego merodea por los pubs y los clubs, enfermizamente obsesionado con el soul, saltando de empleo en empleo y tratando de sobrevivir como sea. Fascinante e irresistible, a medio camino entre la autobiografía, el manifiesto estético, la sátira feroz del mercado del arte y la más delirante de las ficciones, Memphis Underground es el nuevo e irreverente capítulo en la estela de terrorismo literario y vandalismo dialéctico del enfant terrible londinense Stewart Home. Un salvaje e inclasificable artefacto explosivo y metaliterario que conjuga la osadía formal de Lawrence Sterne, la violencia soterrada de Alexander Trocchi y el aura esotérica de Arthur Machen.

Perfiles criminalesPerfiles criminales (Ariel) de Vicente Garrido. La imagen del asesino confeso de la matanza en la isla de Utøya, Anders Breivik, ha dado la vuelta al mundo. ¿Qué se esconde tras esa escalofriante mirada fría y perdida? ¿Qué lleva a un ser humano a cometer semejante atrocidad? El lector de este libro tendrá una experiencia compleja. De fascinación ante el paseo por el valle de las sombras del ser humano y por el esfuerzo de los criminólogos forenses y policías por atrapar a los culpables. Y también de reafirmación en su compromiso por ayudar en lo posible a evitar que este tipo de individuos prosperen y amenacen nuestra existencia. Este libro trata de mostrar una panorámica de los diferentes perfiles criminales existentes, y de la técnica del perfil criminológico como herramienta de la Criminología forense orientada a facilitar la investigación del crimen y la captura del culpable. Huye de tecnicismos y busca agradar por igual a los profesionales y al público interesado en estos temas. Los estudiantes y profesionales de la criminología hallarán conceptos, teorías y análisis de casos que pueden completar su formación. Y el público en general puede sumergirse en uno de los campos más apasionantes de la Criminología Forense, aquella que elabora perfiles de los asesinos desconocidos, al tiempo que se familiariza con la conducta criminal y la mentalidad de diversos tipos de delincuentes.

La vida de Piet Hoffman tiene dos facetas muy bien diferenciadas. Por un ladoTres Segundos disfruta de una vida feliz con su mujer y sus hijos, pero por otro trabaja desde hace nueve años como infiltrado de la policía sueca con el nombre en clave de Paula. En su último trabajo, que tiene como objetivo acabar con el creciente poder de las mafias del Este instaladas en Suecia para traficar con drogas, Piet se ve obligado a ingresar como preso en una cárcel de máxima seguridad para obtener la información que necesita la policía. Sin embargo, una vez dentro, la situación se complica mucho más de lo esperado. Piet, más solo de lo que jamás había estado, se encuentra al borde del abismo. Si no quiere perderlo todo, va a tener que tomar decisiones que nunca se le habrían pasado por la cabeza. Así arranca Tres segundos (RBA) la nueva novela de la pareja más sorprendente del género negro escandinavo, Roslund y Hellström, y protagonizada por el comisario de la Policía de Estocolmo Ewert Grens.
Mejor Novela Negra Sueca 2009
Barry Award a la Mejor Novela Británica del Año
International Dagger Award a la Mejor Novela Internacional del Año
Premio ‘The Great Readers’ para la Mejor Novela Negra del Año
Premio Glass Key 2009 a la Mejor Novela Negra Escandinava del Año
Platinum Pocket Award 2009

Veinte canciones bajo la aguja (2012) I

Santi Hurtado | 29 Enero 2012  

Veinte canciones
Volvemos con nuestro particular repaso de lo mejor que se puede escuchar estos días. Leer más

GZA (Apolo, Barcelona, 25-01-11)

Colaboradores | 28 Enero 2012  

La pregunta al salir del concierto de ayer de Genius/GZA en la sala Apolo fue, inevitablemente, la siguiente: ¿cómo va el partido? Era lógico. Pero el verdadero interrogante que me quedó a mí, oculto mientras el Barça no certificaba su pase a las semifinales de la Copa del Rey, era si el hip-hop es o no un género musical minoritario. No hablo de géneros mejores o peores, en absoluto: pienso que hay piezas de hip-hop que nada tienen que envidiar a temas de rock, por ejemplo, consideradas obras maestras; y GZA es, de hecho, autor de algunas de ellas. Ha habido y hay artistas raperos de platino, y aunque seguramente no se editen tantos Cds de este estilo como de pop o de rock, el rey y la reina del mercado, sí tiene un nicho bien marcado y estable que sigue permitiendo el nacimiento de nuevos valores y estrellas. Pero en cuanto al público que mueve, ahí sí me parece minoritario; aunque es la idiosincrasia de la cultura del rap: la marginalidad. No es que sean pocos, ni pobres, ni marginados sociales; es que disfrutan sintiéndose al otro lado, y por eso dan la sensación de ser un colectivo cerrado y excluyente.

GZASon pocos porque ellos quieren pensar que son pocos, pero ante un regalo como el de GZA en un escenario, interpretando además el mejor de sus trabajos, ves aparecer allí a ciento y la madre, a gentes de todas la edades, a todo aquel que en su día, al menos durante una temporada, escuchó algo de rap del bueno. Porque el mayor de los Wu-Tang Clan es toda una leyenda, y su Liquid Sword una auténtica referencia en el género. Nadie se lo quería perder, incluso a costa de ver solo el segundo tiempo del clásico. De todas formas, un público mayoritariamente joven abarrotó entusiasmado las primeras filas. Tal vez, sus edades coincidieran con los momentos vitales de mayor energía y pura rebeldía. Porque es este un género que solo admite a luchadores, soldados del ritmo y sicarios de la rima, y Genius es un solista que no necesita comandante, es un guerrero del cuerpo a cuerpo. Honesto con su trabajo, no tuvo reparos en presentar un álbum de 1995, e incluso tuvo el detalle de desempolvar cosas de cuando su antigua banda.

El hip-hop, de todas formas, en un estilo bastante tradicionalista, como lo son, en muchas cosas, sus oyentes. No admite excesiva variación, y el dogma es repetido año tras año. Por eso cuando un artista encuentra su tecla, es raro que se aparte de esa fórmula. GZA se ha caracterizado siempre por el tono serio de su discurso, por combinar a la perfección dureza y elegancia. Ayer se mostró como un músico sencillo, entregado al sentir de un sonido que recorre sus venas a tiempo completo. No se salió del guión esperado, y con solo un Dj a sus espaldas y un enorme fotógrafo personal superyanqui acompañándole en el escenario, el hombre rapeó con la seguridad y el oficio de quien lleva haciéndolo una vida entera.

Se sintió arropado. Tal vez pensó que el público le fallaría, pero fue todo lo contrario. Así, como señal de agradecimiento y camaradería, se pasó el concierto pegado al borde del escenario, bien cerca de la gente, chocando infinidad de puños, sacándose fotos, bajando incluso a fundirse en un baño de masas con sus seguidores, y finalmente, firmando cientos de entradas, camisetas, zapatillas, alguna que otra gorra y hasta una T10 de metro. Tal vez en otros tiempos mostrara una actitud más agresiva, más arrogante o desafiante, o tal vez cuando gozaba de mayor compañía y complicidad sobre las tablas. Pero ayer dio la impresión de ser el icono mayor de un montón de gente a la que, fácilmente, dobla la edad, y de no tener ni la mitad de frescura y energía que ellos. Cosa lógica, pero no por ello menos triste u ocultable. El hip-hop, aunque su estatus no quede puesto en absoluto en duda, es un género bastante limitado y restringido a un público adolescente.

Hablamos de GZA, que es un artista consolidado, de larga carrera y bastante ortodoxo. Veremos el próximo miércoles quién se acerca al concierto de Herbaliser. Tal vez descubramos una relación proporcional entre el nivel de innovación o apertura del estilo y las edades de la gente que lo escucha. Por lo pronto, al menos por el momento, me quedo con la impresión de que es un género minoritario.

Autor: Pablo Luna Chao

También disponible en En clave de Luna.

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Los mejores discos internacionales del 2011

Santi Hurtado | 21 Enero 2012  

Finalizamos el repaso del año con nuestra lista de los mejores discos del año en el panorama internacional. Leer más

Las mejores series del 2011

Santi Hurtado | 18 Enero 2012  

Desde la redacción de AltaFidelidad.org os ofrecemos una lista con algunas de las mejores series que pudimos ver a lo largo del 2011. Leer más

Disco Las Palmeras! (La[2], Barcelona, 14-01-11)

Colaboradores | 17 Enero 2012  

La verdad es que me sorprendió que fuera tan poca gente el sábado en La[2] de Apolo para ver a Disco Las Palmeras!. Con el pedazo de disco que han sacado, acogido con los brazos abiertos por la mayoría de publicaciones del género, esperaba, por lo menos, algún que otro apretón más en primera fila: calor, sudor, y un poquito más de esa sensación de angostura que predican en su Nihil Obstat. No fue, desde luego, por falta de entrega del trío, sino más bien porque las grandes batallas se libran entre mucha más gente. Voló la metralla, pero sin causar apenas víctimas, como concediéndonos el perdón, y sonaron con la seguridad y el arrojo de quién ha nacido preparado para lo peor, para el momento crítico; para el día del juicio final, tal vez.

La primera vez que me hablaron de Disco Las Palmeras! me los presentaron como los A Place To Bury Strangers españoles, quizás por esa semejante falta de tacto a la hora de presentar sus verdades. Pero ahora que he podido verles en directo, entiendo también que su universo musical se ha ido construyendo en base a la búsqueda de la parte cruda, del lado oscuro. No se refugian en el embellecimiento anestésico, ni en la magia blanca para explicar sus miedos: los presentan tal cual se les aparecen a ellos en la mente: caóticos, bajo un firme y colosal aspecto; como la superficie de la Tierra, que esconde el magma bajo su ilusoria estabilidad. El sonido áspero y punzante, las toneladas de penetrante distorsión que vuelcan en cada composición, el ritmo desafiante, y la densa y persistente atmósfera de choque y conflicto con que llenaron ayer la hueca sala del Paral-lell, son solo el lenguaje con el que se expresan fieles a su realidad.

La escatología reina en su filosofía musical. Otras bandas de las que les suponemos deudores como The Jesus And Mary Chain, My Bloody Valentine o incluso Sonic Youth o Tool, parecen menos abocados al desastre que Disco Las Plameras!. Disfrutaban también con la perdición y con el ruido del caos, pero el atisbo de confianza en el mañana que guardaba la generación grunge acabó por salvarles. Los gallegos, en cambio, de desbocan hacia la derrota, sin el miedo al qué perder: se desatan al borde de la pendiente, con el peso de millones de kilos de decibelios bien cargados en las dos guitarras, al ritmo despeñado de una batería portentosa y de plato ancho.

Por otra parte, es evidente que la voz de Diego Castro suena mejor en el disco que en concierto, pero en el pacto por la supervivencia no hay concesiones a la belleza. Su entonación, lóbrega y funesta, termina encajando en la instrumentación, aunque formando llagas de las que luego, una vez curadas, resultan fortalecedoras para la piel. Pero aunque cupiera alguna duda en ese sentido, la atención se centra en la seguridad e integridad instrumental que demuestran los gallegos sobre un escenario. Lo apuestan siempre todo, no dejando lugar al resquicio o al flirteo: son directos, intensos y virulentos; pero complementarios. Mientras Castro maneja la maquinaria pesada, Julián López Goicoa engrasa el sonido con la electricidad de un shoegaze cebado y levemente acelerado. Y David Lorenzo, realmente, toca la batería como si no hubiera un mañana.
El concierto duró una hora, y los asistentes tuvimos la suerte de escuchar tres temas nuevos, aparte de 8 de las 11 canciones de su primer trabajo ya editado. Me La Jugasteis En China, La Casa Cuartel, Del Miedo A Mis Viajes y A Los Indecisos sonaron especialmente bien; sin tregua, como un bombardeo. Observarles con el engranaje bien abierto, en esa progresiva y crítica ascendencia que es La Casa Cuartel, resulta espectacular. Manipulan un volumen de música que no podrían manejar tan solo con seis miembros: los pies de Castro gestionan la distorsión y las texturas, siempre ásperas, rudas y contundentes. Pero aparte de tanto miembro, y a diferencia de lo que aprecié en los Pains la noche anterior, lo cierto es que gran parte del mérito reside en que esta banda le echa muchas, pero muchas pelotas (con perdón).
Autor: Pablo Luna Chao

Fotos de Pablo Luna Chao.

Escucha el setlist del concierto en Spotify (menos las 3 nuevas).

También disponible en En clave de Luna.

Los libros de la semana

Santi Hurtado | 17 Enero 2012  

crusoe

Repasamos la lista de libros más vendidos y alguna de las novedades de esta semana.

Esta semana apenas hay novedades, sólo baile de puestos en la lista de los más vendidos, salvo en bolsillo, donde entra al décimo puesto El topo (debolsillo) de John LeCarré, con motivo de su adaptación al cine.

Asesino hipocondriacoEn cuanto a las novedades, El asesino hipocondríaco (Plaza y Janés 2012) de Juan Jacinto Muñoz Rengel. Para cumplir con éxito su último encargo como asesino a sueldo, M.Y. deberá superar dos graves obstáculos: su galopante hipocondría y su obsesión por los grandes escritores de la historia.

M.Y., temible asesino a sueldo, debe matar al escurridizo Eduardo Blaisten por encargo de un misterioso cliente que se mantiene en la sombra. Pero hay un pequeño problema: el señor M.Y. va a morir ese mismo día. Para ser exactos, el señor M.Y. lleva muriéndose muchos años: le aquejan tantas enfermedades que ha estado a punto de criar malvas desde que nació. Pero como se debe a su trabajo, tratará de olvidar sus afecciones y cumplir con su cometido rápidamente antes de sufrir una apoplejía terminal o una úlcera grangrenosa o un empeoramiento de su Síndrome de Espamo Profesional. Según avanza en su peligrosa misión, los intentos de homicidio se verán frustrados uno tras otro por sus múltiples enfermedades y, como un buen bibliófilo, irá estableciendo paralelismos entre él y los hipocondríaos más ilustres de la historia de la literatura y el pensamiento (Poe, Proust, Voltaire, Tolstói, Molière…), de modo que su peripecia se convertirá no sólo en la historia de un crimen, sino en recorrido por los grandes males, físicos, psicológicos e imaginarios, que se aquejaron a los personajes más ilustres de la literatura universal.

«Casi nunca releo la gran literatura, aunque confieso la relectura periódica del Pickwick de Dickens.» [Julio Cortázar]

En 1868 publicaba Galdós su traducción de las Aventuras de PickwickAventuras de Pickwick (Castalia) en el diario La Nación. Se había decidido a hacerla por considerar que Dickens era «el maestro de la novela inglesa»; y quizá Pickwick sea, a su vez, la obra maestra de un escritor excepcional. En ella se narran las aventuras de los miembros de un absurdo club, el Club Pickwick, que debe su nombre a Samuel Pickwick, filántropo-filósofo que prentende estudiar al ser humano. Para ello, junto con sus tres compañeros y su criado, Sam Weller, todos ellos extravagantes personajes, emprende diferentes viajes por Inglaterra, durante los que les sucederán un sinfín de disparatadas aventuras. Una historia disparatada y cómica, a la par que un gran fresco caricaturesco y una vivaz recreación de su tiempo; pero siempre con la mirada crítica, mordaz y, a la vez, tan actual del mejor Dickens, cuando se cumple este año su segundo centenario.

diario-de-inviernoDiario de invierno (Anagrama) de Paul Auster. Paul Auster vuelve la mirada sobre sí mismo y parte de la llegada de las primeras señales de la vejez para rememorar episodios de su vida. Y así, se suceden las historias: un accidente infantil mientras jugaba al béisbol, el descubrimiento del sexo, las masturbaciones adolescentes y la primera experiencia sexual con una prostituta, la rememoración de sus padres, un accidente de coche en el que su mujer resulta herida, una presentación en Arles acompañado por su admirado Jean-Louis Trintignant, la estancia en París, una larga lista comentada de las 21 habitaciones en las que ha vivido a lo largo de su vida hasta llegar a su actual residencia en Park Slope, sus ataques de pánico, los viajes, los paseos, la presencia de la nieve, el paso y la herida del tiempo… En definitiva, un magistral autorretrato.

«Paul Auster ha construido uno de los universos más inconfundibles de la literatura contemporánea… Realmente está en posesión de la varita de un mago» (Michael Dirda, The New York Review of Books).

«Un escritor cuya obra brilla con originalidad e inteligencia» (Don DeLillo).

Las cazas del hombre (Errata naturae) de GrégoireLas cazas del hombre Chamayou.Traducción: María Lomeña Galiano. La caza de los esclavos fugitivos, de los negros, de las brujas, de los indios, de los pobres, de los exiliados, de los judíos, de los sin papeles… La historia de las distintas cazas de hombres es un instrumento imprescindible para la lectura de la larga historia de la violencia ejercida por los opresores. Este tipo de caza no se resume en una técnica de persecución y captura: necesita de la creación de líneas de demarcación entre los seres humanos para saber quién puede ser cazado y quién no. A las presas no se les niega la pertenencia a la especie humana, simplemente no participan del mismo tipo de humanidad. Ahora bien, la relación de caza puede invertirse: cazadores y presas pertenecen a la misma especie y, por tanto, pueden intercambiarse.

La caza del hombre se remonta a tiempos inmemoriales, pero se extiende y se racionaliza con la expansión del capitalismo. En Occidente, vastas cazas de pobres contribuyen a la formación de una masa de trabajadores asalariados y al aumento del poder de la policía, cuyas operaciones de caza se relacionan fundamentalmente con los mecanismos de internamiento. Estas nuevas formas de caza fueron manifestaciones espectaculares de lo que Marx llamó la fase de acumulación originaria del capital. El gran poder de caza, que lanza sus redes a niveles hasta ahora desconocidos en la historia de la humanidad, es el poder del capital.

Robinson CrusoeRobinson Crusoe de Daniel Defoe. Traductor/es: Enrique de Hériz, NUEVA TRADUCCIÓN ÍNTEGRA Y PRÓLOGO de Enrique de Hériz. Después de ser apresado y convertido en esclavo en África, como consecuencia de un naufragio, Robinson Crusoe llega a una isla deshabitada cerca de la desembocadura del río Orinoco y se enfrenta al reto de crear un nuevo modo de vida, partiendo de cero. Con el tiempo, y tras ver desembarcar en la isla a varios grupos de caníbales, libera al que iba a ser una de las víctimas, Viernes, y encuentra así compañía. Entre los dos, además de ampliar las plantaciones de la isla, consiguen liberar a algunas otras víctimas, entre ellas a varios españoles que también habían naufragado.

Tomando como punto de partida las experiencias reales del marinero español Pedro Serrano (siglo xvi) y la del escocés Alexander Selkirk (s. xviii), Daniel Defoe creó una ambiciosa obra que no es sólo una apasionante novela de aventuras, sino también una obra que se plantea con agudeza diversas cuestiones de carácter social, político y filosófico, que han dado a su vez pie a que se la ponga como ejemplo en las más diversas disciplinas (economía, sociología, ética, etc.).

Hasta ahora, curiosamente, no existía una versión íntegra y fiel a la primera edición de Robinson Crusoe en español, pues al haber desde poco después de su publicación diversas versiones abreviadas y simplificadas de la novela, tradicionalmente se habían tomado éstas como punto de partida para traducirla, incluso cuando tal tarea corría a cargo de alguien tan prestigioso como Julio Cortázar.

Al volver a la versión original aflora mucho más que la célebre novela de aventuras, pues buena parte de lo que solía eliminarse eran las reflexiones y la exposición de ideas que, en el mundo anglosajón, tan productivas fueron y dieron pie a interesantes interpretaciones de intelectuales tan distintos como Joyce, Marx, Por o Coetzee.

El excelente trabajo del prestigioso escritor Enrique de Hériz nos devuelve la integridad de una obra que ha permanecido durante décadas oculta al lector en lengua española.

Las españolas del metro Pompe (Libros del Silencio) de François-Mariecubierta españolas metro.indd Banier. Las mujeres del metro Pompe son esas españolas llegadas a París a finales de los años cincuenta para trabajar como criadas en las casas de la burguesía. Tienen por costumbre reunirse en la boca de la estación, donde Sacha, nacido en una familia de corredores de bolsa, las contempla fascinado y ejerce el papel de confidente. Aún es un niño, pero a sus trece años está convencido de haber encontrado el amor de su vida en la bella y misteriosa Pepita, mayor que él. Se embarca entonces, obsesionado, en las más complicadas astucias para tratar de conquistarla, lo que acabará empujándolos a todos a un impredecible final. Sacha rememorará años después este primer amor, cuyo recuerdo recorrerá su vida para siempre, impregnado de anhelo, poesía y nostalgia.

«Banier posee la intuición novelesca, esa que revela un “tema” al escritor mientras el ciudadano de a pie pasa por su lado sin ver nada.» Le Figaro

«Hablándonos de las criadas, Banier retrata a sus señores, sus simulacros y sus pasiones, el amor, los celos, el dinero. Un espejismo de tristeza atraviesa las páginas. Los buenos libros se escriben a menudo sobre dolores mudos.» L’Express

«Un autor dotado para captar el instante y transmitir toda la potencia de la desdicha.» Revista de Letras

The Pains of Being Pure at Heart (Razzmatazz II, Barcelona, 13-01-11)

Colaboradores | 14 Enero 2012  

¡Un poquito de algo más!
En el tiempo que emplea un español normal con conocimiento medio del inglés en leer y pronunciar correctamente The Pains of Being Pure at Heart, estos chicos se marcan un concierto. Ayer pasaron por Razzmatazz, y los catorce temas que tocaron dieron apenas para una hora justa de recital: fue visto y no visto, una ráfaga primaveral de pop independiente en medio del invierno. Los neoyorquinos, tras editar dos discos extraordinarios, siguen con el directo como asignatura pendiente, pero va siendo menos evidente que les falta rodaje. Porque pese a no ser una banda de excesiva pretensión artística, sí que se esperan de ella grandes cosas: un poco de ese algo más que tanto se respira en sus trabajos de estudio, que tan revitalizador ha resultado para el panorama pop internacional.
El principal problema de The Pains of Being Pure at Heart en directo es, según mi opinión, que no son capaces de remarcar suficientemente sus grandes momentos, que los tienen y a pares; no logran grandes contrastes, y apenas consiguen subrayar o recalcar las transiciones y los cambios de ritmo interesantes. Por el contrario, tienden a monotonizar las canciones y, en consecuencia, el setlist entero, que se diluye. Carecen del trazo grueso, de la pincelada gorda que todo impresionista debe guardar para las líneas maestras. Es como si se empeñaran en copiar en bajo relieve un precioso y rico alto relieve musical, como si el cincel, sobre el escenario, perdiese profundidad o capacidad de incisión. Y no es que los Pains se distingan precisamente por clavar sus notas a golpe y martillo, o por tener un registro sonoro amplio y variado, pero se echa en falta que se pongan guapo: que se miren con orgullo al espejo y potencien sus virtudes; quizá les sobre humildad y les falte algo de ego.

Por otra parte, seguimos sin noticias de la voz de Peggy Wang-East. No hay duda de que toca de maravilla el teclado, y que siempre consigue que me acuerde de Stereolab al interpretar Young Adult Friction, pero The Pains of Being Pure at Heart, que yo recuerde, era un dúo vocalista femenino-masculino, y ahí radicaba precisamente uno de sus atractivos. Al menos en mi opinión, y sin querer desmerecer en absoluto la voz suave de Kip Berman, creo que sin ella pierden un prisma imprescindible en su fórmula melódica: el desnivel al que juega la pareja de voces en el Cd es el desequilibrio que destapa el techo bajo de los Pains, y que permite proyectar las miras libremente hacia lugares lejanos y de ensoñación garantizada. Y de tanto susurrar, la voz de Peggy pasa a un casi inútil segundo plano.

Pero al margen de estas dos fallas, del poco juego estético que dan todos menos Kip, y de la escasa duración, el concierto fue, por lo general, correcto. Tocaron prácticamente todo su primer disco, y apenas 5 del segundo; de hecho, abrieron y cerraron como en este último: con Belong y Strange. Entre medias, solo dio la sensación de que empezaban a entrar en calor en la terna Come SaturdayYoung Adult FrictionMy Terrible Friend. Y después, justo tras la pausa, el único momento más o menos sorprendente: Berman interpretando en solitario Contender, con dedicatoria especial para Xavi (imaginamos que Sánchez Pons, el de Mondo Sonoro). Sin tiempo para grandilocuencias, adornos ni dilataciones de ningún tipo, concretaron un sonido y un concierto compacto y coherente, encarrilado en la receta noise-pop/shoegaze que les hace sentir seguros, pero sin saltarse una coma del guión pactado. Incluso Connor Hanwick, de los Drums, que viene sustituyendo a Christoph Hochheim a la guitarra, se contagió de esta apática actitud.

No es que por ese par de discos buenos ya esperase un directo con la portentosa garra de The Joy Formidable, las perfectas tablas de Fleet Foxes o la excelencia de Bon Iver: quizá es mucho pedir. Pero lo que han demostrado, al menos en este último concierto de la mini-gira por nuestro país, es que aún les queda mucho camino por recorrer antes de convertirse de verdad en el referente del pop independiente que todos hemos visto, o querido ver, a raíz de sus dos trabajos de estudio. Seguiremos teniendo paciencia con ellos, pero un poquito menos.

Escucha el setlist del concierto en Spotify.

Autor: Pablo Luna Chao

Fotos de Pablo Luna Chao.

También disponible en En clave de Luna.

Hitabaldaäs (El Continental, Barcelona, 12-01-11)

Colaboradores | 13 Enero 2012  

La mezcla perfecta de razz y jock.

Paseando ayer por Gràcia, aquellos que no lo supieran, podían haberse topado con la actuación en directo del grupo local Hitabaldaäs en el Bar El Continental: un quinteto sorprendente, que trabaja entre lo clásico y lo vanguardista, que hizo las delicias del selecto público que pudo reunir. Fue un bolo gratuito y tranquilo del que apenas pude ver cuatro o cinco canciones, pero fueron más que suficientes para confirmar lo que ya me venía oliendo desde la escucha de su primer Cd.

Me gustan los grupos como Hitabaldaäs: son un auténtico reto paraIMG_2499 aquellos que nos empeñamos en descifrar y etiquetar los sonidos que brotan de la música, de las bandas. Te obligan a permanecer siempre atento, en guardia, esperando el siguiente giro inesperado, la enésima desviación. De ellos, a priori, se podría decir que mezclan rock instrumental y jazz atmosférico; pero también que juegan a juntar razz ácido y jock ambiental. El caso es que te descubres en sus conciertos disfrutando de una bella y elegante percusión, al modelo Cinematic Orchestra, a veces más sutil, otras más marcada; de una solitaria y sólida trompeta, con un punto de comedida melancolía; y, en general, de un sonido noble, sesudo y reflexivo.

IMG_2500Hay, claro, elementos jazzísticos, pero combinados de manera natural con una forma de crear y vivir la música más bien moderna. Son el lenguaje escogido para presentarnos su evocación: Hitabaldaäs es una banda con vocación cinematográfica. Así, el bajo (o contrabajo) marca un travelling juguetón, pero bien enfocado, a través del cual vemos pasar la escena que configuran los demás instrumentos. Todos, y por eso necesitan una sala mejor, comparten un protagonismo y un discurso bien estipulado: el teclado ilumina, la guitarra encuadra y redecora con finura, y el resultado es una música deliciosa, siempre a las puertas de la profundidad de la noche.

El sonido limitado que ofreció la sala fue síntoma de algo bueno: Hitabaldaäs necesita de una excelencia de infraestructuras que esté a la altura de su capacidad interpretativa. Ayer entendimos que sus instrumentos, y toda esa capacidad evocadora que demuestran, no caben en salas pequeñas como El Continental. Resultó un espectáculo íntimo y hermoso, en un entorno adecuado, pero el sonido quedó encapsulado en dosis demasiado pequeñas. Quedó patente cuando apenas pudimos percibir el prometedor debut de la voz de Silvia.Ojalá estos chicos tocaran el 23 de febrero con Pórtico Quartet en La[2] de Apolo, porque atraerían el público que, tal vez, necesiten para despegar y alcanzar la altura que merecen.
Texto de Pablo Luna Chao.

Fotos de Eulàlia Rubio.

También disponible en En clave de Luna.

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