Willy DeVille

Santi Hurtado | 31 Agosto 2009  

PAGEHEADER_photoCuándo empezó su carrera: William Borsay nació en Stamford (Connecticut), pero abandonó la escuela a los 16 años. Comenzó formando bandas de psicodelia, pero rápidamente se pasó al blues. En en 1974, DeVille formó su banda en San Francisco, que adoptó el nombre de Mink Deville; en Nueva York se convirtió en uno de los protagonistas del surgimiento del punk junto a Los Ramones, Patti Smith , Television y Talking Heads, tocando en el club nocturno CBGB. En 1976 firmaron para Capitol.

Un par de álbumes: Cabretta, el primer álbum de Mink DeVille, producido por Jack Nitzsche, heredaba parte del sonido que este músico, que junto a Phil Spector y otros compositores como Carole King, Doc Pomus o Bacharach-David, se conocía como “sonido Brill Building” y que triunfaba a finales de los años cincuenta, principios de los sesenta. Por otro lado, el tercer álbum de Mink Deville, Le Chat Bleu, a pesar de no ser una banda tan popular en EEUU como en Europa, fue escogido por la revista Rolling Stone como el cuarto mejor disco de 1980.

Raíces e influencias: Velvet Underground, Muddy Waters, John Lee Hooker, John Hammond, Drifters, Thin Lizzy, Fred Neil, Bob Dylan…

Artistas a los que ha influenciado: New York Dolls, The Del Fuegos, Loquillo y los Trogloditas, Los Ronaldos , The Young Bloods, The Flying Padovanis, Woodoo Swingers, Jon Ulecia & Cantina Bizarro, Jerry Fish & the Mudbug Club, The Blasters, The Cruzados, The Snakes…

Compositor habitual: Para sus primeros discos contó con la colaboración del propio Nitzsche o Doc Pomus. En 1987 una de sus canciones, Storybook Love, tema del film La Princesa Prometida, fue una de las canciones nominadas aquel año a los oscars. Su mayor éxito, sin embargo, llegó en nuestro país en 1992 con una versión mariachi de Hey Joe.

Tracklist recomendado:

1. Venus of Avenue D (Cabretta,1977)*
2. Mixed up, Shook up Girl (Cabretta,1977)*
3. Spanish Stroll (Cabretta,1977)*
4. She’s So Tough (Cabretta,1977)*
5. Guardian Angel (Return to Magenta,1978)*
6. Just your friends (Return to Magenta,1978)*
7. Savoire faire (Le Chat Bleu,1980)*
8. You Just Keep Holding On (Le Chat Bleu,1980)*
9. Lipstick traces (Le Chat Bleu,1980)*
10. Party girls (Cruising Soundtrack,1980)*
11. Maybe Tomorrow (Coup de Grâce,1981)*
12. Demasiado corazón (Where Angels Fear to Tread,1983)*
13. Southern Politician (Miracle,1987)
14. It’s So Easy (Miracle,1987)
15. Hey Joe (Backstreets of Desire,1992)
16. I Call Your Name(Backstreets of Desire,1992)
17. I Can Only Give You (Backstreets of Desire,1992)
18. Still (I Love You Still) (Loup Garou,1995)
19. Time Has Come Today (Loup Garou,1995)
20. Don’t Want You Hanging Around My Door (Horse of a Different Color,1999)
21. Right there, right then (Crow Jane Alley,2004)
22. When I get home (Pistola,2008)

*Con el grupo Mink DeVille

 

The wire

Colaboradores | 31 Agosto 2009  

the_wire

It’s not a war, because wars end… Hubo una época, en las sobremesas de las cadenas privadas españolas, en que los telefilmes de tres al cuarto copaban la programación. Los actores y el doblaje eran nefastos, y las historias pretendidamente lacrimógenas no resultaban ser mejores. El único interés que sustentaba un producto de tan ínfima calidad era que se basaban en hechos reales, algo que en aquellos tiempos era sinónimo de implicación social o humana, y que, en teoría, multiplicaba su atractivo frente a historias inventadas por un guionista más o menos brillante. La fórmula puede que tuviese éxito al principio, pero tras treinta historias de maltratos en el seno familiar y cuarenta historias de juicios resueltos in extremis por pruebas intencionadamente confusas, cualquier espectador con una mínima capacidad de criterio cambiaba de canal automáticamente.

Los años han pasado. Hoy por hoy no es un secreto que las series de televisión cuentan con presupuestos similares a muchas de las películas que se estrenan en los cines. Los grandes actores no sólo se pueden encontrar en la gran pantalla. Y los mejores guionistas, de repente, ven cómo se les da la oportunidad de desarrollar historias que no se ven reducidas a dos horas de metraje, sino que pueden alargarlas durante el tiempo que sea necesario para contar una historia de forma elegante y correcta. En esta nueva edad de oro de la televisión, la calidad de muchos de los productos es indiscutible. Series como Los Soprano o A dos metros bajo tierra han marcado un antes y un después en todas sus facetas, y es poco probable que un producto cinematográfico vaya a conseguir jamás inspirar las mismas sensaciones que estas grandes producciones.

the_wire2En este punto me encontré con The wire, una serie basada en hechos reales, como los telefilmes de antaño, pero desarrollada por la HBO y alabada por crítica y público. El argumento, visto de forma superficial, no me resultaba para nada atractivo: unos vendedores de droga en los suburbios de una ciudad norteamericana y unos policías que quieren meterlos en la cárcel. Sin embargo, bien merecía una oportunidad. Y agradecido estoy de habérsela dado. David Simon, el creador de la serie, fue durante veinte años periodista del Baltimore Sun, el periódico de la ciudad donde se desarrolla la trama. Su trabajo fue el de investigación de homicidios. Como él mismo ha comentado, tardó cuatro años en conseguir sus primeras fuentes, y otros tantos en empezar a vislumbrar lo que realmente ocurría en la ciudad tras los asesinatos, el aumento de la violencia y la incapacidad policial, la distribución de la droga, las guerras de bandas, etc. Lo que ocurría en Baltimore no se diferenciaba apenas de muchas otras ciudades norteamericanas. Y conforme pasaban los años, más iba entendiendo por qué ocurría cada cosa y qué lugar ocupaba cada uno de los peones en dicho juego. Por suerte para nosotros, Simon decidió un día poner su talento a trabajar para hacer una serie que mostrase todo esto de forma fiel y sin dejar nada en el tintero. El resultado de todo ello es The wire.

Conforme avanzan las temporadas, todas las piezas sueltas de la maquinaria de la ciudad empiezan a encajar. Los vendedores de droga la consiguen de personas que la introducen ilegalmente a través del puerto. Los jefes de dichos vendedores recaudan el dinero y pagan sobornos a altos cargos políticos de la ciudad. Éstos, a su vez, se mueven pensando sólo en el beneficio personal e intervienen en la vida judicial. La influencia de la prensa, además, hace que deban tomar decisiones para contentar a los ciudadanos y que les voten en las siguientes elecciones… La máquina está corrupta pero perfectamente engrasada. Y si algo consigue esta magistral serie es despiezar sus entrañas y mostrar que la única diferencia entre el vendedor de droga de la esquina y el político de turno es su nivel de relevancia, ya que ambos forman parte de la gran telaraña. Destacar a algunos personajes por encima de otros sería injusto. Todos y cada uno de ellos tienen una personalidad profundamente marcada y que va evolucionando a lo largo de los capítulos. Pero a todos, desde los policías que ven arruinadas sus carreras por querer hacer bien su trabajo, hasta el más malvado y ruin de los jefes de los vendedores de droga, todos son personajes memorables y tienen momentos inolvidables. Nadie se libra de tener puntos oscuros, como el detective McNulty o el teniente Daniels, y nadie se libra de generar cierta simpatía en el espectador, como Omar o Marlo. En esta serie no existen las pinceladas gruesas ni los manidos clichés. Cada personaje es humano, con sus virtudes y defectos, como en la vida misma. Hasta siempre, The wire.

Texto: Rand

Fuengirola Pop Weekend 2009

7 y 8 de agosto, Castillo Sohail y Bikini Beach de Fuengirola, Málaga

fuengirola_pop_weekend_2009Por segundo año consecutivo hemos podido disfrutar del Fuengirola Pop Weekend, una propuesta atractiva y de calidad en una ciudad con carencia de ellas (sí, seguimos quejándonos). De nuevo el Bikini Beach y el Castillo Sohail fueron los sitios escogidos para reunir a un puñado de bandas abiertas a corrientes tan enérgicas como el powerpop o el soul, pero siempre remojando los pies en la música surf o el funk más bailongo.

El viernes la velada transcurrió en el Bikini Beach, a espaldas del castillo y con el sonido de las olas como sinfonía nocturna. Allí nos congregamos para disfrutar del buen hacer de grupos como los malagueños FileTones o Bikini Lovers. Desde Granada desembarcaban los Teenagers y Elastic Band, que pusieron a bailar a gran parte de la audiencia, especialmente cuando sonó ese pepinazo llamado A little bit of lovin’. Los estadounidenses The Mockers convencieron una vez más mientras que Juan de Pablos, que ejerció todo el fin de semana como presentador de auténtico lujo (¡cumple treinta años al frente de Flor de pasión!), cerró la noche de forma inmejorable.

El sábado, y ya instalados en el Castillo Sohail, nos dimos una vuelta por el recinto. Comprobamos tristemente que había más puestos de comida que baños disponibles -sólo dos se nos antojan poquísimos- y que la promoción de dos por uno en cervezas había desaparecido en esta edición de la pobre oferta que ofrecían las barras. Por lo demás, media entrada -más o menos como el año pasado-, buen ambiente y sitios donde adquirir chapas y camisetas (el llamado mercadillo POP).

La música de Cola Jet Set no es nuestro plato favorito, eso está claro, pero aun así sus temas aparentemente inofensivos y dulzones -y que tanto han gustado en Inglaterra últimamente- sirvieron para calentar el ambiente y comprobar una vez más la acústica tan irregular de la que gozan los muros del Castillo Sohail. Fortune Tellers nos regalaron el primer momento reseñable de la noche a base de melodías vigorosas embadurnadas de recuerdos sixties (¡la guitarra ardía!). Posteriormente, la muchachada se desmadró en las primeras filas gracias a unos Airbag, como siempre, infalibles. Los de Estepona basaron gran parte de su recital en el genial Alto disco (Wild Punk/Pias, 2008), pero sin olvidar clásicos como Elena, Territorio Dagger ó Big Aquarium. Cooper siguieron el mismo esquema, así que pudimos disfrutar por igual de temas como Hyde Park o Ruido -ambos de su nuevo disco- enredados con otros fijos del repertorio (Cierra los ojos nos volvió a enamorar). Tras ellos era el turno de The Right Ons, que abrieron fuego con Thanks, el nuevo sencillo extraído de Love inside, now! (Lovemonk2Fer, 2009), nueva entrega repleta de rock, funk y soul que supieron recrear con gran entusiasmo en el escenario del Castillo Sohail.

Además de todo ello, el festival incluía conciertos gratuitos a lo largo de la semana (Free Soul Band, The Silver Beats, DJ Toni Fontana y Bud Spencer Band), una scooterada organizada por el Vespa Club Fuengirola, y la proyección en el Cine Alfil de Kárate a muerte en Torremolinos, la macarra y divertida producción de Pedro Temboury.