!!! – Myth takes

Samuel Benito | 27 Marzo 2007  

Hace un par de años que los norteamericanos !!! irrumpieron en la escena indie con su alabado Louden up now (Touch and go, 2005), saliendo a continuación de gira para demostrar la fuerza, energía y espíritu hedonista que se podía tener en el mundo del indie-rock sin caer, a estas alturas, en repeticiones ni en vulgaridades, y permitiéndose el lujo de hacer una fantástica versión del Take ecstasy with me de los Magnetic Fields. Una vez alcanzado el éxito, decidieron recargar las pilas dejando a !!! en segundo plano y centrándose en Out Hud (grupo paralelo), con la ilusión de alcanzar mayores cotas de popularidad con este otro proyecto “hermano”. Pero, pese a su poderoso directo y al fantástico Let us never speak of it again (Kranky, 2006), tanto público como crítica parecían tener más ansias del próximo trabajo de los !!! que de disfrutar de cualquiera de los proyectos paralelos de los de Sacramento.

En medio de este torbellino mediático se cernía sobre nuestras cabezas el nuevo álbum de los innombrables !!!: Myth takes (Warp, 2007). Este tercer y más reciente disco se cimienta, como el anterior, en su explotada materia prima, el ritmo, y la diferencia más perceptible con respecto al anterior trabajo es su carácter, aún más bravío. A través de un embrutecido funky y una variedad rítmica apabullante (All my heroes are weirdos) dan toda una lección a la hora de producir el álbum, ya que alternar tantos instrumentos sin que se pierda el hilo ni se sature el sonido resulta realmente difícil. Por los mismos derroteros, Must be the moon muestra el sonido más sensual de !!!, con un trabajo destacado del bajista Justin Vandervolgen (encargado de la producción también) y con la típica voz susurrante de Nick Offer que consigue subir de temperatura al tema más caliente del disco.

Por otro lado, se recuperan aquellos Shitscheissemerde de su anterior disco, con ese carácter místico y un tanto oscuro, tanto en el single Heart of hearts, como en esa suerte de funky marciano a lo Arthur Russell que supone Myth takes. Cabe destacar la riqueza y variedad estilística de los de Sacramento, respirando tanto del post-punk de PiL, el post-disco, o incluso el dub y la new wave. Gracias a esta apertura de miras se pueden permitir la creación de joyas como Yadnus, en la cual utilizan una batería que suena muy glam (recordando particularmente a T. Rex) y unas guitarras espasmódicas, marca de la casa, orientadas totalmente a la pista de baile. Y ampliando la mirilla fabrican lo que quizá pueda ser el tema más original del disco, Break in case of anything, donde se sustituye el hedonismo por un experimento funky, narcotizado por el dub, y guiado tanto por los coros femeninos como por una pegadiza trompa.

Hedonismo, ritmo y una soberbia producción son las credenciales de los !!! del siglo XXI, sin grandes cambios estilísticos con respecto a sus anteriores trabajos pero con un acierto rotundo a la hora de crear crudos y rotundos hits para bailar sin parar.

Dire Straits

Colaboradores | 25 Marzo 2007  

Dire Straits

Dire Straits

Integrantes: Mark Knopfler, John Illsley, David Knopfler y Pick Withers en su primera formación.

Cuándo empezó su carrera : el grupo se formó al unirse dos hermanos guitarristas, David y Mark Knopfler, con el bajista John Illsley, para tocar juntos temas de JJ Cale y alguno compuesto por el segundo. Posteriormente contactan con el batería Pick Withers y un amigo de éste les recomienda el nombre de Dire Straits (que significa algo así como “situación desesperada”) debido al penoso momento económico por el que pasaban los miembros del grupo. Leer más

Frank Zappa

Sergi Serrano | 18 Marzo 2007  

Cuándo empezó su carrera : Entró como guitarrista sustituto en The Soul Giants, grupo encabezado por Ray Collins, y poco tiempo después cambiaron el nombre a The Mothers. Por entonces Zappa ya se había convertido en el líder de la banda y había convencido a todos los demás de que se iban a hacer ricos tocando su música. Durante mucho tiempo The Mothers pasaron hambre, pero durante una actuación en directo se les acerco Tom Wilson y les ofreció un contrato discográfico. En marzo de 1966 entraron al estudio a grabar su primer álbum, Freak out! (1966), uno de los primeros discos dobles de la historia del rock ‘n roll. Leer más

Elvis Costello

Santi Hurtado | 12 Marzo 2007  

Elvis Costello

Cuándo empezó su carrera : Al principio de la misma, grababa demos que repartía entre las compañías discográficas. En una ocasión llegó a tocar en un hotel frente una convención internacional de la compañía CBS, siendo arrestado por ello. Costello lanzó su debut, My aim is true, en 1977, apoyado por la banda norteamericana Clover (posteriormente The News con Huey Lewis) y con la producción de Nick Lowe. Leer más

Julie Doiron – I woke myself up

Ana F. | 11 Marzo 2007  

Han pasado tres años desde que Julie Doiron editara su anterior trabajo, Goodnight nobody (Acuarela, 2004). Después de todo este tiempo, la canadiense ha regresado con I woke myself up (Acuarela, 2007) y con una actitud mucho más enérgica y positiva que aquella a la que nos tenía acostumbrados en discos anteriores: atrás quedó la nostalgia de aquellos temas que susurraban melodías suaves y tempos lentos y arrastrados. Un cambio que, además, no se nota forzado sino probablemente más sincero y natural, lo cual ya es todo un reto.

Las canciones de su nuevo álbum, esta vez compuestas todas en inglés, hablan de temas como la soledad (Dark horse) o viejas amistades que se alejan con el tiempo (Me and my friend), manteniendo esa expresividad y sutileza que siempre han caracterizado a las melodías vocales de Doiron, pero jugando mucho más con ellas en la producción del disco. Gran parte de los temas del álbum beben del folk más puro, como es el caso de I left town o Swan ponds que, si se me permite la comparación, bien podrían haber salido de las cuerdas (las vocales y las de su guitarra) de Devendra Banhart. Las bases rítmicas y las guitarras juegan un papel importante, como ocurre en Don’t wanna be / Liked by you, donde podemos escuchar a una Julie Doiron que descubre su faceta más rockera, o en el que da nombre al disco, quizás la canción que mejor representa esa actitud positiva de la que antes hablaba.

Quien haya seguido de cerca a esta compositora quizás piense -como ha hecho la que escribe estas líneas-, que I woke myself up es el mejor ejemplo de cómo mantener una fuerte personalidad musical sorprendiendo al oyente desde la primera escucha.

Prin’ La Lá – Esto es Prin’ La Lá

Colaboradores | 3 Marzo 2007  

Creo que a todos los que nos hemos tenido que enfrentar a una hoja en blanco para hablar del disco debut de Pin’ La Lá nos ha pasado lo mismo. El primer síntoma es la sorpresa y la falta de reacción, porque con la primera escucha uno no es capaz de asumir a qué se está enfrentando y, por decirlo llanamente, uno no sabe por dónde cogerlo. En Esto es Prin’ La Lá (Eureka/Pias, 2007) se mezclan la ingenuidad y el surrealismo infantil con la psicodelia y lo onírico. Por esto, tras el primer impacto, es necesario investigar un poco sobre quién anda detrás de este proyecto.

Prin’ La Lá son Macarena, Isabel y Blanquita, tres niñas de la familia de Fernando Vacas (Flow), productor del disco y promotor del grupo. Según han explicado en alguna entrevista, todo surgió una Navidad en la que las niñas sacaron el violín para tocar en casa de sus abuelos, momento en el que su primo, el músico indie, lo vio claro. Tras publicar dos EP, llega este álbum debut del que nos disponíamos a hablar tras la sorpresa inicial, provocada sobre todo por la sacudida emocional de Flan golpeado (¿soy el único al que le sorprendió una frase con tantas lecturas como “El vestido se ensucia con la comunión y la canción de la iglesia”?) y Naves que dan vueltas a un balón.

El segundo síntoma es la duda: ¿es realmente un proyecto tan natural e inocente? ¿No será una tomadura de pelo? O lo que es peor, ¿no será un pretencioso producto comercial de aviesas intenciones? Sinceramente, creo que simplemente se trata de una arriesgada propuesta personal o familiar. El problema que yo veo es que quizá resulte demasiado complejo para el público infantil al que está destinado y demasiado “ingenuo” si fuera dirigido al público adulto. Eso sí, canciones como Verano fatal o Con sentido y sin sentido podrían estar firmadas por cualquier grupo de “ñoñopop” (sé que es una definición poco ortodoxa para el género –con la que no pretendo ofender a nadie, que quede claro–, pero… ¿a que se entiende?).

El tercer síntoma es de admiración. Su origen está en unos arreglos en estado de gracia: cuerdas, vientos, acústicas, pianos… cada uno está en su lugar, parece que no sobra ni falta nada. Ejemplos notables los tenemos en las cuerdas de Azúcar con sal, la flauta de Santa Clotilde o los vientos de El amor que huye. Por no hablar de los “efectos” y ruidos varios introducidos a lo largo del disco: agua, truenos, cacharros, bocinas… (podríamos decir que en la citada Verano fatal hay algo de Yellow submarine).

Tras un análisis de los síntomas antes descritos, mi diagnóstico es que Esto es Prin’ La Lá es una propuesta más que interesante y para nada desdeñable. Pero tampoco es para tanto. A mí, personalmente, no me terminan de convencer las voces infantiles, me terminan cansando, y creo que en ocasiones no funcionan con las melodías de algunas canciones. Por ejemplo, en …Celoso el mar (sobre la que, por cierto, no puedo dejar de pensar que podría ser hija bastarda de Hijo de la Luna y Naturaleza muerta de Mecano). Dice la hoja de promoción que el disco será representado en teatros, como si fuera una sucesión de pequeñas “obritas” musicales. Aunque sea sólo por curiosidad, a mí me gustaría verlo.

Andrés Cabanes

The Shins – Wincing the night away

Dicen que siempre es complicado esto de publicar un tercer álbum. Supongo que lo será mucho más si tienes a tus espaldas dos monumentales discos como Oh, inverted world (Sub Pop, 2001) y Chutes too narrow (Sub Pop, 2003). Tras cuatro años de espera The Shins nos entregan, al menos para muchos, uno de los trabajos más esperados de los últimos meses. Con todo lo dicho anteriormente es normal que, tras escuchar un par de veces este Wincing the night away (Sub Pop, 2007), nos invada una cierta decepción.

James Mercer y compañía siguen haciendo bellas y precisas melodías pop, sólo que esta vez no aciertan tan abrumadoramente como en otras ocasiones. Es decir, temas como Phantom limb, Turn on me o Australia (impresionante carta de presentación) podrían encajar perfectamente en trabajos anteriores pero no encontrarían un lugar destacado en ellos. Sin embargo, dentro de Wincing the night away se convierten en los momentos más aprovechables, al menos si nos ceñimos a lo que esperábamos de ellos. Tampoco es que el resto sea desechable, ni mucho menos. Hay cosas curiosas, provocativas e imaginativas pero, mientras algunas de ellas funcionan sin grandes sobresaltos, otras sólo conducen a momentos de peligrosa autocomplacencia (Split needles) o atmósferas pretendidamente preciosistas (Black wave, Red rabbits). Mención aparte merece Sea legs que, a pesar de contar con una base sacada del rhythm & blues más actual y ramplón, contiene uno de los estribillos más llamativos del disco.

Quien descubra a The Shins gracias a estas canciones probablemente daría un veredicto más positivo sobre Wincing the night away. Sin embargo, al resto sólo nos queda disfrutar lo justo con este nuevo álbum, seguir recuperando los dos anteriores con frecuencia y esperar con impaciencia algo nuevo y con la inspiración de antaño. Demasiado tiempo para esto.