La Granja – Tobogán
Francisco José Fernández | 30 Mayo 2004
Tras ganar el concurso “Pop-Rock” de Palma de Mallorca en el 86, La Granja consiguieron grabar su primer álbum homónimo y del que saldría su éxito Sufro por ti. Desde entonces, los mallorquines han grabado siete discos con este Tobogán. Pablo Ochando (guitarrista y teclista desde que se unió al grupo en 1989) se ocupa de nuevo de la producción con unos resultados muy positivos. Y es que el último trabajo de los mallorquines no ofrece cambios importantes con respecto a su anterior El efecto dominó del año 2000.
El disco se abre con Tu droga favorita, un ejemplo claro de lo que encontraremos a lo largo de las diez canciones restantes: un sonido limpio, potente y unos estribillos tanto pegadizos como acertados en gran parte de los temas. Así, Eto’o (su jugador favorito) es el “hit” más inmediato de Tobogán, donde el grupo demuestra su admiración por el jugador mallorquinista (como ya hicieran Los Planetas con Mendieta en Un buen día). Otras canciones como Carita de pena o El bugulú cuentan con unos esquemas similares que las hacen ser directas y divertidas, aunque en algunos momentos algo convencionales. Cierto es que los mejores minutos son aquellos que apuntan fuera de estos esquemas predominantes. Magníficas Que grande es el cine y Harry Houdini. Esta última es uno de los cortes más interesantes (y el más largo) del álbum. La Granja se despacha aquí con una letra imaginativa y unas guitarras psicodélicas que acompañan al crescendo de la canción, terminando de forma inesperada y repentina (al estilo de I want you (she’s so heavy) de los Beatles).
El disco se cierra con Todo lo veo azul, el tema más triste y pausado de Tobogán, que nos sirve para descansar del torrente power-pop que es, en líneas generales, los casi cuarenta minutos del nuevo disco de La Granja.
Entrevista a Indyspensable (mayo 2004)
Colaboradores | 26 Mayo 2004
Tenemos el placer de ofreceros esta breve entrevista con los organizadores del Festival.01 Indyspensable de Villaverde. Una apuesta que tiene como caballos de batalla un atractivo cartel (Deluxe, El Columpio Asesino, Maga, Niños Mutantes y Jet Lag) y la utopía de la gratuidad de la cultura hecha realidad.

Cartel del Festival
- ¿De qué manera surge un evento como como éste? ¿Ha supuesto un gran sacrificio por su parte, o han contado con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid o la Junta Municipal de Villaverde? En principio, no está enmarcado en fiestas patronales del municipio, ¿verdad?
El Festival surge con la idea de promover y acercar a un público más amplio este tipo de música. La idea viene desde dentro de la Junta Municipal de Villaverde, que se ha encargado de llevar todo el proyecto y está en una fecha fuera de las fiestas del municipio, como un evento más a añadir a las actividades culturales anuales.
- Pese a estar en su primera edición, ¿tiene, a priori, vocación de convertirse en una cita anual? si así fuera, ¿podría tener alguna incidencia que se celebre en el mismo mes que el FestiMad o el Urban Mix Festival de Schweppes que también se celebran en Madrid por estas fechas?
En principio sí, está pensado que sea algo que se repita todos los años que sea posible, pero todo depende de esta primera edición, si sale todo bien volveremos al año que viene. En principio la fecha sería de nuevo en mayo, el segundo fin de semana aproximadamente, pero no coincidiría en ningún caso con Festimad o el Urban mix.
- Tenemos entendido que la cita va a ser gratuita ¿ha sido fruto de la labor altruista de los grupos, de alguna subvención, o han tenido caso que tirar de su propio bolsillo?
Como ya hemos dicho antes, es producto de la labor de la Junta Municipal de Villaverde, que es quien se ha encargado de tratar todo el proyecto. Al ser un acto público, no se cobra por ello. Además se intenta que sea así para que, aparte del público habitual de estos grupos, haya curiosos que puedan interesarse por este tipo de música.
- ¿Ha resultado difícil reunir a cinco grupos como los que se van a dar cita el día 8 de mayo? Suponemos que sí a sabiendas de que Deluxe ha alcanzado la fama en este último año y en los círculos de la música indy Jet Lag, Maga y El Columpio Asesino suenan con voz propia, sin olvidar que Niños Mutantes es uno de los mejores exponentes de la década pasada. ¿Alguna de las actuaciones tiene alguna peculiaridad? Quiero decir, sabemos que en breve Maga va a editar su segundo largo y nos gustaría saber si tienen intención de estrenarlo en directo en el festival.
Pues sí, aunque todos los conciertos son especiales, al menos para nosotros. Nos han comentado que Maga estará presentando el nuevo disco, y que Niños Mutantes también presentarán canciones nuevas. El Columpio Asesino y Jet Lag que completan el cartel son otros dos grandes grupos, que ya de por sí sus conciertos suelen ser muy carismáticos, tanto por la experimentación como por la potencia de sus canciones. Y Deluxe como cabeza de cartel también será especial volver a verle. Ninguno de los cinco grupos tiene desperdicio en directo.
- ¿Dónde se celebra exactamente la cita? ¿Cómo se puede llegar desde la periferia sur y desde el centro de Madrid? ¿Qué capacidad tiene el recinto? ¿Qué previsiones tienen de afluencia de público? ¿Se requerirá tener invitación? Y si así fuera, ¿dónde se podrá conseguir?
La entrada es totalmente libre, no se necesitan pases, ni invitaciones ni nada, simplemente se necesitan ganas para disfrutar de un día de grandes actuaciones. El recinto es el Auditorio Municipal de Villaverde, que está situado en la Calle Tertulia s/n en el barrio El Espinillo, justo al lado de la Avenida de Andalucía, numero 23 aproximadamente. El aforo aproximado es de unas 3000 personas y bueno, esperamos que vaya mucha gente, cuantas mas mejor, si está lleno desde primera hora, será mucho más espectacular. Para poder llegar hasta allí, lo mejor es que se mande un mail a: indyspensable04@hotmail.com, y ahí informaremos al que lo necesite más detalladamente. De todas formas, para llegar:
- En Coche, por la Avenida de Andalucía, a la altura del número 23 o por la M-40 Salida Avenida de Andalucía
- En Cercanías, parada Villaverde Bajo y unos 10 minutos andando o cogiendo los autobuses 85 o 123 de EMT justo al lado de la estación.
- Cercanías también Puente Alcocer, y unos 30 minutos andando o el autobús 86 de la EMT.
- Autobuses que paran cerca del recinto:, números y sus rutas
EMT:
18 -> Plaza Mayor – Ciudad de Los Angeles
23 -> Plaza Mayor – El Espinillo
59 -> Atocha – Col. S. Cristóbal de los Angeles
79 -> Plaza de Legazpi – Villaverde Alto
85 -> Atocha – Villaverde Bajo
86 -> Atocha Villaverde Alto
123 -> Plaza de Legazpi – Villaverde Bajo
NOCTURNOS EMT
N13 -> Plaza Cibeles – Col.S.Cristóbal de los Angeles
N14 -> Plaza Cibeles – Villaverde Alto
INTERURBANOS
411 -> Madrid (Legazpi) – Perales del Rio
421 -> Madrid (Legazpi) – Pinto
422 -> Madrid (Legazpi) – Valdemoro
426 -> Madrid (Legazpi) – Ciempozuelos
447 -> Madrid (Legazpi) – Getafe (Hospital)
- Finalmente, ¿a qué hora tendrá lugar el comienzo de las actuaciones? ¿Saben ya el orden y la hora de cada uno de ellos?
De momento no esta claro el orden, pero todo esto empezará sobre las 18.00 y terminara hacia la 1.30 más o menos.
- Muchas gracias por vuestro tiempo, y que tengáis muchísima suerte y ésta sea la primera edición de una larga de citas “Indyspensables”.
Gracias a vosotros por el interés mostrado. Espero que os acerquéis al festival, será importante la presencia de la gente.
Os recordamos que para cualquier duda o consulta que queráis realizar tenéis a vuestra disposición el siguiente correo: indyspensable04@hotmail.com.
Autor: Jorge García
Lambchop – Aw C’Mon/No You C’Mon
Colaboradores | 25 Mayo 2004
Bien entrado ya este 2004, debemos congratularnos por la edición, en febrero, de este disco doble de Lambchop que, en palabras de Kurt Wagner, son dos discos independientes que hay que considerar por separado. El primero (Aw C’Mon), como una progresión de temas con su introducción, nudo y desenlace, y el segundo (No You C’Mon), como un conjunto de canciones sin hilo conductor alguno.
Haciendo honor al título del disco, nos adentramos en Aw C’Mon sin titubeos, encontrando canciones irrepetibles y con una calidad arreglística envidiable. Being Tyler, Steve Mac Queen (con un inicio a lo Is A Woman), las instrumentales inolvidables de The Lone Oficial y Timothy B. Schimdt, oscilando entre sus dos anteriores discos en Women Help To Create The Kind Of Men They Despise, I Hate Candy y, además, nos regalan un final perfecto en Action Figure.
Después del buen sabor de boca que deja la estela de estos temas, nos adentramos en No You C’Mon sin prisa pero sin pausa.
Comienza Sunrise y parece que nada ha cambiado, al menos de momento. Y después de Low Ambition y There’s Still Time, que se siguen moviendo en patrones conocidos, chocamos de frente con la juerga rock de Nothing Adventurous Please. A partir de aquí, ya nada es lo mismo. Llega la calma y la magia en The Problem, el día alegre y soleado de Shang A Dang Dang, la inolvidable melodía de Under A Dream Of A Lie y más instrumentales marca de la casa, Jan 24 y The Producer (estupendo final).
Por lo tanto, después de devorar ambas entregas e intentar dilucidar cuales son las diferencias existentes, dejan de existir las razones para decantarse por uno de ellos. Así pues me quedo con los dos porque, en este caso, segundas partes sí fueron buenas!!
Kurt Wagner y los suyos (que rondan la quincena) nos dejan este par de álbumes deliciosos, majestuosos y repletos de una calidad muy por encima de la media. Solo cabe esperar que nos depara el futuro de esta magnífica banda que, después de Nixon (su obra cumbre), no descansan a la hora de ofrecernos canciones y momentos para los anales de la historia.
Vacabou (Madrid, 16-05-2004)
Colaboradores | 20 Mayo 2004
El Café Ladinamo, situado en el corazón de Madrid (C/Mira el Sol, entre Embajadores y Lavapiés), es el espacio físico donde se desarrollan muchas de las actividades de la asociación cultural Ladinamo. Un sitio donde uno puede desde tomarse un batido natural o conectarse a internet gratuitamente, hasta asistir a charlas, obras de teatro o, por supuesto, conciertos. En este marco de acercamiento popular de la cultura Vacabou vinieron a presentar su álbum homónimo, plagado de canciones de un trip-hop multirracial, que igual recuerda el más puro sonido Bristol que la vertiente más continental de Thievery Corporation, Lamb o Hooverphonic.

A pesar de que esa etiqueta puede ser un lastre, al grupo mallorquín no sólo no le pesa, sino que la desdibuja para crear algo diferente. Algo suena a nuevo en la mezcla que se cuece en el proyecto de Joan Feliú, y en directo se ve sin duda potenciado. Así, los sonidos árticos pero cercanos que proliferan en el álbum se revelan aún más próximos. Y cuando la voz de Pascale Saravelli se desata, lo inunda todo con su calidez, apoyándose en las capacidades de Pedro Gelabert como multiinstrumentista y en el bajo de Oleg Zahiney. Así como en la ilustración de su música en vídeos de corte ambient traídos de la mano del video jockey Jose Taltaloop, que no pudieron ser disfrutados en su plenitud por la situación de la pantalla en un lateral debido a las dimensiones del escenario.

Con todos estos elementos, el concierto se abrió con To Russia in white, una muy válida carta de presentación de los paisajes sonoros que caracterizan a la banda. Continuaron con el corte que abre su disco, la sensual Meditation park, que toma su nombre de un parque de cierta ciudad canadiense en la que Joan pasó un tiempo. La oscuridad reinante en Iceland dió paso a la luminosidad más rock de Angel of night, a la que siguió la postal invernal que es Rannveig.

Tras los juegos de voz y guitarra de Barunka left, Vacabou brindaron a los presentes Entering, nueva canción que posiblemente aparecerá en su segundo disco, en construcción a día de hoy, y que refleja cómo seguirán profundizando en la explotación de sus elementos más personales. Aún tenían previsto tocar Time’s zone trip, otro tema que también es posible se incluya en su futuro nuevo trabajo. Con él pretendían dar fin al concierto en una onda más bailable, pero por cosas del directo el epílogo del mismo fue Life as interference, una de sus canciones estrella, que ha adquirido más relevancia al sonar como sintonía de un anuncio de televisión. Toda una delicia que cerró una velada de música a la que acudió un público de lo más variopinto. La cálida despedida que dedicaron al grupo sólo es un reflejo de cómo la calidad de su directo tocó el corazón de todos los que estuvimos presentes.
Fotos: Juanmi Bauzá (Royal College of Art, Londres. 19 de marzo de 2004)
Festival.o1 Indyspensable’04 (Villaverde, 08-05-2004)
Colaboradores | 14 Mayo 2004
El Festival Indyspensable surge con la intención de promover y acercar a un público lo más amplio posible la música alternativa, que no se puede decir que por estos lares goce del trato que se merece. La idea nace desde dentro de la Junta Municipal de Villaverde, que se ha encargado de llevar todo el proyecto adelante. Toda una jornada de música de primer nivel, con un cartel que era una apuesta segura dada la calidad de todos los grupos asistentes y, para más inri, de forma totalmente gratuita. Ante una iniciativa como ésta, era imposible no verse tentado y acercarse a disfrutar de lo que ofrecerían El Columpio Asesino, Jet Lag, Maga, Niños Mutantes y Deluxe.
El Columpio Asesino
Duelo bajo el sol
La multitudinaria banda navarra fue la encargada de abrir fuego bajo un sol de justicia en la primera edición del Festival Indyspensable. Y a pesar de que la afluencia de público a esas horas fue escasa, se destaparon con un directo absolutamente arrollador. Electrónica y punk, con letras oscuras y a veces escandalosas, es su atractiva carta de presentación. Todo combinado en un cóctel explosivo de decibelios que no deja a nadie indiferente.

Con la infecciosa línea del bajo de El Evangelista comenzaron un show en el que no sólo dieron un repaso a su primer disco, de título homónimo y publicado en el 2003 en Astro. Temas como La zorra indicaron que seguirán experimentando dentro su sonido tan particular, aunque tal vez más agresivos, por lo que mostraron en sus interpretaciones de Ye ye yee, Your man is dead o Motel.

Pero las dos perlas más preciadas fueron reservadas para el final. Vamos, su transformación del tema de los Pixies en algo más salvaje si cabe, se ha convertido en uno de los buques insignia del grupo. Tanto es así que más que una versión se puede considerar un tema propio de la banda. Para cerrar el concierto demostraron con la emocionantísima La muerte de un trompetista que sus registros son más amplios. El sonido triste de la trompeta dejó mudo a todos los curiosos que pasaban y escuchaban este réquiem.

El Columpio Asesino tiene previsto en un principio dar una gira a partir del mes de noviembre del presente año. Si pasan por tu ciudad, tienes ante ti una fantástica oportunidad de vibrar con su música, que si bien pierde algunos arreglos con respecto a la grabación en el estudio, en directo es mucho más intensa y contundente.

Jet Lag
Algo más que power-pop
La gran esperanza blanca en España de lo que se ha dado en llamar power-pop acudió a Villaverde para dar exactamente lo que se esperaba de ellos. Guitarrazos portentosos y melodías muy trabajadas, dando un repaso a su discografía, con temas de Amplifier y, sobre todo, Beautiful Scars, sin olvidar las curiosas versiones que aparecen en 3 singles EP.

Como es habitual en su última gira, se desperezaron con la genial Beautiful Scars, cuyo disco de título homónimo les ha abierto las puertas de los mercados internacionales. Aunque fue la parte central la que más sorprendió al público: tras la interpretación del que posiblemente sea su single más conocido, Don’t forget the clock, iluminaron a los presentes con una versión de Christina Aguilera. Beautiful, alejada de arreglos artificiosos y de la imagen aún más artificiosa de la cantante americana, se transforma en una luminosa canción con guitarras duras y descarnadas.

El último tramo de su actuación sirvió para seguir dando muestra de todo lo que da de sí su aclamado último trabajo. Así pudimos disfrutar del camino que va desde la delicadeza y aparente sencillez de Rain y Sinking Ships, hasta la calidez de Shine On, su tema más inmediato, y el rock en toda regla acompañado de sutiles matices finales en Six.

El cierre quedó reservado para sus seguidores más acérrimos. Nada mejor como colofón a su actuación que Surrender y Don’t break this, de su primer trabajo. Actualmente el grupo está centrado en componer lo que será su próximo disco, que sin duda está despertando muchas expectativas. Seguramente no decepcionarán a nadie.

Maga
Forjando una identidad propia
Maga marcaban el ecuador del festival, y sin duda la expectación alrededor de lo que podía ofrecer el trío sevillano era muy grande. Más aún si consideramos que a falta de un par de semanas para que su nuevo disco viese la luz, los asistentes tuvimos la oportunidad de escuchar antes que nadie algunos temas de su nuevo trabajo.

Así comenzaron con Astrolabios, el tema que abre su nuevo álbum, y que supuso toda una declaración de principios. Letras oníricas, arreglos electrónicos preciosistas, y mucha intensidad, son destilados en cada tema que la banda brinda a su creciente público. Tras interpretar Medusa y Agosto Esquimal, los que posiblemente sean sus singles más fáciles de digerir a la primera escucha, pusieron toda la carne en el asador con las canciones de su disco homónimo del 2004.

Blanco sobre blanco comienza quedamente para ir aumentando paulatinamente la energía de las guitarras. Táctica en la sombra se mantiene en una tensión instrumental muy bella, y que no acaba de romper en todo el tema. Tras el oscuro e inquietante Crujidos de reloj, reconfortaron al público con la dulce Un lugar encendido, corte elegido como primer single de su último álbum, para acabar elevándolo de nuevo con la potencia de Catálogo de esferas.

Para acabar el concierto volvieron a las canciones que más alto les han elevado: la emocionantísima Piedraluna, la enorme 19 y, en un bis reclamado a viva voz por la gente que se arracimaba en las primeras filas, el tema que abre su E.P. Bidimensional, Des-pi-de. Durante la gira motivada por la edición de su fantástico nuevo disco, Maga llegarán a estar en la fiesta de presentación del FIB Heineken ‘04.

Niños Mutantes
Imposible no bailar
La noche se cernía sobre Villaverde, y le tocaba el turno al grupo con la trayectoria más dilatada de los que allí se dieron cita. Niños Mutantes dieron buena cuenta de los 3 discos y varios sencillos y maquetas que portan a sus espaldas, estrenando a su vez material nuevo. Todo dentro de su nueva filosofía, con la que pretenden editar a partir de ahora sólo en formato single, para no coartar su creatividad marcándose patrones temporales al uso.

Así, tras abrir con Elévame, siguieron con Una semana, que forma parte de su último sencillo, Las horas perdidas. Siempre apelando a las guitarras poderosas y a letras de estribillo pegadizo y mensaje contundente, pudimos disfrutar de temas como Florecer y Nadie diferente de Otoño en agosto o Gente normal y Ayer (canción alemana) de El sol de invierno. También dejaron entrever por dónde irán sus nuevos trabajos, tal y como demostraron con Mil disparos o más adelante con Emperador Jorge II.

Hacia la mitad tuvieron algún problema relacionado con una panda de personajes alcoholizados, que canción tras canción berrearon exigiendo que tocasen Katherine, primer gran éxito de Niños Mutantes. Éstos se empezaron a mostrar visiblemente molestos, lo que se tradujo en un ligero bajón por pérdida de concentración. Pero tras un “Tócala por los viejos tiempos”, y la acertada respuesta de Juan Alberto (guitarrista y voz principal) “¿Qué sabréis vosotros de los viejos tiempos?”, pareció que toda la banda se sacudió y se dió cuenta de a lo que habían ido.

Para acabar, la melancolía de J. Icaro, el fantástico riff de guitarra y el crescendo musical de El globo y el rock directo de La fuerza (otro de sus primeros éxitos) dejaron un muy buen poso entre los asistentes. El cierre, No quiero bailar, logró justo el efecto contrario entre el respetable, que botó, se agitó y se lo pasó en grande gracias al grupo granadino y sus alocadas guitarras.

Deluxe
Las cosas no están saliendo mal
Un año después de la publicación de If things were to go wrong, salió al mercado la edición especial del disco que está catapultando el proyecto personal de Xoel López. Más de 20.000 unidades vendidas, con la consiguiente (y notable) entrada en listas, y una extensiva gira con presentación por Japón incluída… Todo esto sin dejar de trabajar de forma incesante en las nuevas ideas que van surgiendo. Con estos datos en la mano no es de extrañar que el Auditorio Municipal de Villaverde se abarrotara para vivir el último número del Indyspensable 04′.

El concierto se centró casi completamente en su último álbum, salvo Freak, que mezclaron tal y como aparece en We create We destroy, y una encendida versión de Perlas ensangrentadas, tema de Carlos García Berlanga cantado por Alaska y Dinarama en el 83. Por su parte, de Not what you had thought (que es considerado por Mushroom Pillow, su discográfica, como el punto de partida de la misma) apenas pudimos disfrutar de My beautiful thing y el primer single que se extrajo del disco del 2001, la hermosa I’ll see you in London.

Pero el espectáculo comenzó con Three months of glory y God saves (but not to me). Espectáculo porque el sonido de Deluxe del estudio al directo se transforma en algo aún más vivo, y la empatía con el público es absolutamente arrolladora. La gente bailó al ritmo de You´ve Got Too Much (We´ve Got Nothing At All) y vibró con los acordes de Bienvenido al final. Todo plagado de guiños a distintos referentes musicales, como el punteo de Xoel con la guitarra imitando la melodía de Un año más de Mecano al final de If things were to go wrong.

A pesar de que tras Song for Ana el grupo abandonó el escenario, estaba claro que la noche aún no había acabado. Xoel volvió a aparecer en escena, y acompañado únicamente por su guitarra acústica tocó Caetano Veloso. En otro divertimento personal, fue intercalando el estribillo del archiconocido Yellow submarine de los Beatles en la canción edicada al cantante y compositor brasileño. Pero lo mejor estaba aún por llegar. Ya con la banda al completo, Xoel se entregó a los presentes cantando No money to spend derrochando voz como si de un crooner se tratara, y arrastrándose sobre el escenario cual leyenda del rock. Como fin de fiesta, nada mejor que su estandarte, Que no, con el que despidieron a un público que se fue con ganas de mucho más, tras una jornada musicalmente difícil de superar.

Un acontecimiento que resultó todo un éxito, sin una sola incidencia reseñable, y que dejó a todo el mundo muy contento. No queda más que repartir felicitaciones: a David Rodríguez por haber tenido la idea; a la Junta Municipal de Villaverde por hacerla posible; a los organizadores, especialmente a Javier Heras, por conseguir que fuera un éxito gracias a su esfuerzo; y, sobre todo, al público, especialmente a aquellos que acudieron desde primerísima hora para disfrutar de un día de grandes actuaciones. Esperemos que se repita todos los años que sea posible. Desde luego que seguirán contando con todo nuestro apoyo y con el de todos aquellos que aman la música.
Fotos: Andrés Cabanes
Is – Istochnikov
Colaboradores | 12 Mayo 2004
Isabel León, que aquí se esconde bajo el seudónimo de Is, no es nueva en el panorama musical español. Ha formado parte de Chucho, y estuvo al lado de los míticos Surfin’ Bichos desde sus inicios. Pero no fue hasta el tercer álbum de éstos, Hermanos Carnales (Virus-RCA), cuando empezó a dar el contrapunto dulce desde los coros, sumándose desde ese momento al grupo y complementando su sonido escénicamente con el teclado.
Istochnikov ha sido grabado en La Sala de Máquinas de Albacete, muy cerca de su casa, y producido (y compuesto junto a Isabel) por Fernando Alfaro, siendo éste su primer trabajo como tal (obviando sus propios discos y la colaboración con Kebrantas). Asímismo ha sido el guitarrista del grupo base del disco junto a sus ex-compañeros en Surfin’ Bichos (y ahora en Mercromina) Carlos Cuevas (batería) y José Manuel Mora (bajo) y dos de sus actuales compañeros en Chucho, Javi Fernández Milla y Emilio Abengoza. También pasaron por el estudio J (Los Planetas) y Nacho Vegas para poner sus voces. Los arreglos han sido dirigidos por Carlos J. Martínez (habitual en los discos de Chucho y Nacho Vegas).
Así pues, el primer álbum en solitario (que no sola) de Is se nos presenta como un trabajo sólido, que encierra un espectro sonoro muy amplio. Podemos encontrarnos rock, punk, pop, electrónica, jazz, bossa o incluso una nana. Todo ello de la mano de la acaramelada voz de Isabel, que sabe adaptarse a la perfección a todos estos registros. Las letras también comparten esa heterogeneidad, ya que son ácidas, divertidas, a ratos incluso absurdas, pero también hay intimismo, candor y melancolía. Todo con un halo luminoso que hace que el disco nos deje un poso muy agradable.
Y es que hay cortes para todos los gustos. El centro de mi vida da inicio al disco con un desarrollo orquestal de una belleza emocionante, y El abrazo del boxeador da continuación a sus delicados arreglos. En Ella duerme la siesta las voces de Is y Nacho Vegas se amoldan con elegancia. Pimpinela punk se puede considerar como el mayor hit del disco, una parodia-homenaje a los diálogos de los hermanos argentinos. Gracias a la colaboración de J, la canción disfruta de unos arreglos de rock realmente espectaculares.
A continuación paladeamos la deliciosa Mr. Hyde en la que con desnudez instrumental se nos presenta una historia de desamor. El mejor olor es un hermoso canto a las pequeñas cosas de la vida partiendo de la novela de Patrick Süskind El perfume.La triste Soyuz 2 nos cuenta la historia ficticia del coronel Ivan Istochnikov, personaje central en la exposición ‘Sputnik’, del artista Joan Fontcuberta. Las guitarras vuelven a irrumpir en Cura de maldad con el escalofriante final en la voz de J, y en Mal sueño o realidad con el añadido de los coros de Fernando Alfaro y el contraste de la flauta de Is.
No hay descanso en los continuos cambios de estilo. Así se suceden Luna en sol y sus trabajados arreglos de viento y metal, Amor, caos y cosas así en una vuelta al punk más descarado y So happy, mitad en inglés y en español, acompañada del sonido del vibráfono. Por su parte Hablar y hablar es la más alejada de la línea del disco, con unas bases electrónicas un tanto agresivas. Y hablar, su continuación, vuelve a cambiar el registro completamente, basando su sonido en los teclados y en la voz desdoblada de Isabel.
Las reminiscencias de rock & roll clásico en el inicio de No lo entendéis se topan con las guitarras más punk de todo el álbum, con un intervalo en que la letra se vuelve absolutamente ininteligible. Luces marca el inicio del final de este viaje en otro tema delicado, que precede al corte final Nana del hijo no deseado. Ésta, otra vez a dúo con Fernando Alfaro, es una dulce canción de cuna que refleja el espíritu desenfadado del disco.
Sin duda una sorpresa en toda regla este primer trabajo de Isabel León, divertido y desbordante de interés de principio a fin. Ya sólo queda ver cómo es capaz de desenvolver todo su sonido en directo. Esperemos que su proyecto tenga continuación.
Autor: Miguel González
Paul McCartney (Madrid, 30-05-2004)
Colaboradores | 12 Mayo 2004
Paul McCartney volvió a Madrid tras pasar quince años desde su última visita. El motivo fue el inicio de su gira SUMMER TOUR 04, que había comenzado el martes anterior en Gijón y pasó el viernes por el “Rock In Rio” de Lisboa. El máximo aliciente de la cita era la primacía de los grandes éxitos de los Beatles en el repertorio del compositor y cantante. De los 33 temas que interpretó McCartney, 22 pertenecían a la mítica banda de Liverpool. El setlist fue el esperado, pues fue igual al de los conciertos de Gijón y Lisboa:
Jet
Got to get you into my life
Flaming pie
All my loving
Let me roll it / Foxy lady
You won’t see me
She’s a woman
Maybe I’m amazed
The long and winding road
In spite of all danger
Blackbird
We can work it out
Here today
All things must pass
Yellow submarine
I’ll follow the sun
For no one
I’ll follow the sun (reprise)
I’ve just seen a face
Calico skies
Eleanor Rigby
Drive my car
Penny Lane
Get back
Band on the run
Back in the USSR
Live and let die
I’ve got a feeling
Lady Madonna
Hey Jude
Yesterday
Let it be
I saw her standing there
Helter Skelter
Sgt. Pepper’s (reprise) / The end
Antes de empezar con el concierto de Sir Paul McCartney, un espectáculo de bailarines y acróbatas hizo las veces de telonero. Mientras tanto Dj Freelance Hellraiser, también conocido como Roy Kerr, empleaba diferentes samplers y loops de canciones como Live and let die o Band on the run, entre otras. Dado que en la anterior gira “Back in the world” la performance resultaba demasiado larga, en esta ocasión sólo duró quince minutos.

En un momento determinado la música de la performance se apaciguó, y una voz de fondo empezó a hacer la cuenta atrás. Apareció McCartney con su característico bajo Hofner levantado y comenzó a sonar Jet. Cuando terminó, apenas hubo tiempo para darse cuenta de lo que estaba empezando porque los primeros acordes de Got to get you into my life ya estaban haciendo bailar al público de La Peineta. Tras esta canción, Paul profirió un “¡Gracias Madrid! ¡Viva España!” que provocó una ovación general entre el público madrileño. Tras un par de temas y alguna que otra frase más en nuestro idioma (en la que reconoció que no sabía mucho español, pero que intentaría hablarlo) mientras dejaba el bajo para cambiarlo por la guitarra anunció que la siguiente canción no había sido tocada nunca en España: Let me roll it. En un final sorprendente, la enlazó con el Foxy lady de Jimi Hendrix, que demostró que aunque el ex-beatle no destaque como guitarrista, sí que sabe defenderse bien con las seis cuerdas.

A lo largo de las canciones de los Beatles volvió a emplear el recurso de la nostalgia, mostrando en las pantallas gigantes (cuatro a cada lado del escenario y casi el doble en el fondo del escenario) diferentes imágenes en blanco y negro del grupo que formó junto a John Lennon, George Harrison y Ringo Starr. También fue introduciendo poco a poco a los músicos que le acompañan desde su anterior gira: Rusty Anderson a la guitarra (con su chiste “sólo sé estas palabras de español”, sin añadir nada más), Brian Ray al bajo y la guitarra dependiendo del instrumento que tocara Macca en ese momento (y que felicitó al “novio y la novia” en alusión a la boda del Príncipe), Abe Laboriel a la batería (que en un perfecto español con acento mejicano presentó el Live and let die con la exaltada pregunta “¿están listos para el fuego?”) y a Wix Wickens al piano y los teclados.

Pero siguiendo con el concierto, Paul volvió a cambiar de instrumento. Esta vez se sentó al piano para interpretar Maybe I’m amazed y The long and winding road una detrás de otra, en lo que supuso uno de los momentos más emotivos del concierto. McCartney volvió otra vez a la guitarra, pero esta vez para anunciar que tocaría una canción del primer disco que grabó antes de formar los Beatles, junto a John y George y otros dos amigos más: In spite of all danger. Para cantarlo pidió la colaboración del público para que le hiciera los coros.

Tras este viejo tema, Macca quedó tan contento que bromeó con los presentes para que grabaran con él un disco (¿será porque también se editará esta gira en DVD?). Siguió el concierto acústico. El siguiente tema, Blackbird, fue presentado por su autor como una reivindicación de la falta de derechos de la población negra de la América de los 60 (a las mujeres en Inglaterra las llamaban “birds”, de ahí “blackbird”). Tras We can work it out, llegó el momento de los homenajes. Primero Here today, que presentó con unas bellas frases hacia el desaparecido John Lennon en las que explicó lo difícil que es encontrar las palabras apropiadas para decirle a alguien que le quieres y que muchas veces es demasiado tarde. Por ello incitó al público a que no dejara pasar la oportunidad de decírselo a las personas a las que amamos. En ese momento un “I love you Paul” se oyó entre todos los asistentes, que fue contestado por el cantante con otro “I love you too”. Resulta realmente conmovedor oir a Paul cantando “I love you” a su difunto amigo John.

La siguiente canción-homenaje era para George Harrison. Entonces el resto de la banda subió de nuevo al escenario (lo que muchos agradecieron porque suponía que no volvería a tocar Something con el ukelele) para interpretar una de las canciones más bellas del guitarrista de los Beatles: All things must pass. Después el público reclamó un homenaje para Ringo (¿nadie pensó que todavía no está muerto?), por lo que medio en broma arrancó a cantar Yellow submarine. Después otra canción inédita, I’ll follow the sun, y tras ella retomó el piano para tocar For no one, tras la que cogió de nuevo la acústica para interpretar otra vez el reprise de I’ll follow the sun. También tocó Eleanor Rigby antes de dejar a un lado la guitarra otra vez, en lo que fue otro de los momentos más intensos de la noche.

En este momento el concierto empezó a ser más rockero. Una tras otra fueron deslizándose Drive my car, Get back, Band on the run y Back in the USSR, en las que tocó el bajo, y que subieron la adrenalina a gran velocidad tras el set acústico. Entonces Paul se sentó al piano y llegó el momento más espectacular de la noche: el tema que compuso junto a los Wings y a George Martin para la banda sonora de la película de James Bond, Live and let die. No sólo las trepidantes imágenes en las diferentes pantallas, ni los cerca de diez surtidores de fuego en el escenario provocaron tan increíble espectáculo: por detrás del escenario empezaron a brotar fuegos artificiales que hicieron disfrutar tanto a los mayores (la media de edad podía estar perfectamente en los 45) como a los pequeños (hijos de los anteriores).

Para descansar de tanta excitación, otro tema beatle: I’ve got a feeling. Tras él, pudimos disfrutar de uno de los momentos más simpáticos de la noche cuando McCartney recitó un poema que aprendió de pequeño en sus clases de español del colegio: “Tres conejos en un árbol tocando el tambor, que sí, que no, que sí, que no, que los he visto yo”. Algún fan que sabía ya esta historia le lanzó entonces tres conejos de peluche cosidos entre sí con sendos tambores, lo que provocó la sonrisa y la sorpresa en el inglés. Para acabar el concierto, qué mejor que dos de los temas más emblemáticos de los Beatles: Lady Madonna y Hey Jude. En esta última, dirigió al público para que fuera interpretando los coros del final (incluso alternando entre los hombres y las mujeres).

Tras los continuos aplausos, Macca salió de nuevo al escenario para interpretar Yesterday acompañado únicamente por su guitarra acústica. Tras la ovación generalizada, el resto de la banda subió una vez más al escenario. En ese momento, se encendieron muchas velas por todo el escenario y las primeras notas del piano anunciaron Let it be. Es curioso que tras tanta polémica con la reedición del disco Let it be, ahora acompañado del calificativo “naked” (“desnudo”, tal y como se supone que en un principio los Beatles querían que sonara, sin el “muro de sonido” del productor Phil Spector), la versión que su autor toca en directo es más parecida a la original que a la de la nueva re-edición. Para terminar, por segunda vez, el concierto, más Beatles: I saw her standing there. Cuando terminó la canción, todo el grupo desapareció del escenario.

Tras otra gran ovación del público volvió aparecer McCartney para cerrar el recital por todo lo alto. Nuevamente, un tema inédito hasta entonces en los directos del británico: con Paul al bajo, el rock volvió al escenario de la mano de Helter Skelter. Increíble tema, y más increíble aún su interpretación. Al oírlo, sólo se podía pensar -con bastante amargura- que esto es lo más cerca que estaremos muchos de oír un directo de The Beatles. Pero lo que empieza tan bien no puede terminar amargamente. Aunque el cantante siempre hace el mismo –impresionante- final en sus giras, no deja de sorprender con la interpretación del Sgt. Pepper’s (reprise) junto a The end. Trepidantes imágenes desefocadas acompañabanan un larguísimo solo en el que Paul, Rusty y Brian iban contestándose unos a otros con sus respectivas guitarras.

Tras un concierto como el que vivimos en Madrid, que cerró la estancia de Paul McCartney en España, sólo cabe esperar que el bajista probablemente más conocido del mundo siga dando giras y pasando por nuestro país. Tras poder disfrutar de tantas buenas canciones y gozar con su simpatía con el público, se olvidan ciertos detalles bastante discutibles en la carrera del británico como la edición del mencionado Let it be… naked o el cambiar legalmente el orden de los autores en la autoría de las canciones de los beatles para que ahora esté el primero (del tradicional Lennon y McCartney, pasamos al McCartney y Lennon de su último disco Back in the world).

Fotos: Andrés Cabanes
Deluxe – If things were to go wrong (edición especial)
Colaboradores | 11 Mayo 2004
Un año después de la publicación de If things were to go wrong, Mushroom Pillow ha editado una edición especial de éste con nuevo diseño y cinco temas extra. Éstos son los que acompañan al single Que no, publicado a la vez para que aquellos que compraron la primera edición del disco puedan disfrutar de las nuevas canciones sin tener que comprarse el mismo CD. Todo esto es consecuencia del tremendo éxito de público y de crítica que está teniendo el proyecto de Xoel López en solitario.
Se ha comentado que la inclusión de dos temas en castellano son un globo sonda para ver qué tal funcionan, ya que su anterior disco, Not what you had thought, estaba compuesto en inglés en su totalidad. Pues si esto fuera cierto, el resultado parece que ha sido fantástico: Que no, primer single del disco, está en lo alto de la lista de los Cuarenta Principales y este último trabajo se está vendiendo de una forma nunca vista antes en discos que se suponen fuera del mercado comercial.
Los temas añadidos a esta edición especial no suponen mucha novedad: tres de ellos pertenecen a diferentes anuncios, uno es un tema en directo y el otro está en su último EP. El primero, Comin’ on, fue un encargo para el anuncio de un diario deportivo. El segundo, Make it better, estaba incluido en su último y experimental EP llamado We create, We destroy. El tercero, My beautiful thing, formaba parte de su primer disco Not what you had thought y era la banda sonora de un anuncio de un banco. Danke Schoen, el cuarto, es una versión de un tema de Wayne Newton que aparecía en un anuncio televisivo de una guía telefónica y estaba incluido en el single del mismo nombre. El último tema, Baba O’Riley, es una versión en directo de un tema de The Who.
De el resto de los temas que componen el álbum original poco se puede decir que no se haya comentado ya. Todos comprenden una amalgama de sonidos que van desde el funky de You´ve got too much (We´ve got nothing at all) hasta la bossa de Caetano Veloso (homenaje al cantante brasileño cantado en portugués), pasando por el rock de Freak. Al final, uno se pregunta cómo habría sonado el disco si hubiese sido producido por Steve Cradock (guitarrista de Ocean Colour Scene), tal y como se tenía previsto en un principio.
The Jeevas – Cowboys & indians
Colaboradores | 10 Mayo 2004
Éste es el segundo trabajo de The Jeevas, grupo del ex-Kula Shaker Crispian Mills y los ex-Straw Andy Nixon y San McKinna. El sonido del trío británico destaca por la mezcla de potentes riffs rockeros con cuidadas melodías pop. Su anterior 1, 2, 3, 4 tenía más reminiscencias garajeras y se apreciaba en él la influencia del punk británico de los setenta, pero ya indicaba que la tendencia era ir a cruzar el charco. En este álbum las influencias estadounidenses están mucho más patentes, pues bebe directamente del rock norteamericano de los sesenta y setenta. Como muestra están las versiones del Have you ever seen the rain de la Creedence Clearwater Revival o la del Master of War de Bob Dylan. La primera se limita a ser un digno homenaje a la original (realmente no aporta nada nuevo), pero la segunda consigue crear un clímax impresionante en su final.
Con los temas mencionados parece patente que la influencia norteamericana no se limita a lo musical, puesto que se extiende a lo político. Para rematar la faena, la crítica a la Guerra de Iraq (como en su día fueron las anteriores canciones a la de Vietnam) está presente en How much do you suck. En ella Mills nos habla directamente de Sadam Hussein centrando el contrapunto musical en el country con unos irónicos y trabajados arreglos de cuerdas. Por otro lado, el movimiento está garantizado con temas como Black & Blue, que abre el disco, The way you carry on. Con su primera escucha nos confirman que lo que escuchamos es algo serio, una contundente banda, y no un desvarío del líder de un reciente grupo de culto.
La totalidad de los temas que componen el disco emanan una frescura inusitada últimamente. Y es que parece que nos encontramos ante uno de esos “supertríos” que perfectamente podrían ubicarse a finales de la década de los sesenta o a principios de los setenta y en los que se respiran aires psicodélicos por doquier. The Jeevas demuestran su valía en la perfecta conjunción de sus instrumentos y sus cuerdas vocales, así como en el peculiar sonido del disco, que suena increíblemente cercano y directo. Encontramos un desvarío, casi progresivo, con Que pasa con tu culo, tema en el que no dejan de repetir esta misteriosa frase y de la que se destilan pequeños y curiosos detalles musicales como la melodía del Concierto de Aranjuez del Maestro Rodrigo escondida entre los solos de guitarra de Mills.
Hay toda una serie de temas mucho más sinceros o intimistas, tales como I can’t help myself , Back Home o incluso Healing hands, que le aportan un dimensión diferente al disco. Hasta llegar a los trece cortes que componen Cowboys & Indians quedan todavía bastantes ejemplos que confirman a The Jeevas como uno de los grupos a los que hay que tener en cuenta no ya en el futuro, sino en el presente. El disco se cierra con Rio Grande, un gracioso homenaje a los jinetes solitarios y las armonías vocales de las bandas sonoras que les acompañaban por las noches en los desiertos de las ya clásicas películas de indios y vaqueros.
Ryuichi Sakamoto – Chasm
Vicente Bueso | 8 Mayo 2004
Después de varios años con incursiones en la música clásica y la bossa-nova, el “profesor sakamoto”, como es llamado en Japón, acaba de realizar otra maravilla pop-electrónica. CHASM. Un disco en donde, desde la asiática Undercooled con pasajes koreanos rapeados por M.C.Sniper, hasta el impresionismo electrónico de The land Song escrito para la obra “Roppongi Hills” en Tokyo, Sakamoto nos muestra otra colección de temas eclécticos. Inspirado en la política racial norteamericana, el artista nos ofrece temas cargados de mensaje como World citizen, Chasm o War and peace. Esta última una de esas perlas con contenido exquisito y miradas vanguardistas. Y con auténticas rarezas, como esa explosión radical de sonidos distorsionados que es Coro. A destacar también Seven samurai un magnífico y precioso tema realizado para el videojuego con mismo título de la consola PS2.
Es difícil clasificar a un artista que se ha diversificado tanto dentro del entramado musical, pero es quizá aquí donde radica su atracción. Si uno quiere conocer a fondo a Ryuichi Sakamoto no le bastará con escuchar cualquiera de sus discos.
No existe mayor distanciamiento musical que en cualquiera de las obras del artista. Desde el minimalismo de Smoochy, pasando por su aportación al proyecto techno Yellow Magic Orchestra, sus aclamadas bandas sonoras El último emperador, El pequeño Buddha, El cielo protector, Feliz Navidad, Mr. Lawrence sus discos de solo para piano como Back to the basic, sus aportaciones al mundo de la música pop Beauty, Sweet Revenge o Heartbeat, por no hablar de su incursión en la bossa-nova de la mano de Morelenbaum. Y nos faltarían campos por mencionar.
Su última aportación al mundo de la música Chasm no es sino otra pieza que añadir al genuino rompecabezas que es este singular artista.

